Lo que pasó este mediodía en Rafaela no fue un acto político más. Fue la inauguración de una obra que, en una ciudad que tiene el ciclismo en el ADN, tiene el peso de lo histórico: el Invencible Velódromo Rafaela, sede de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, abrió sus puertas con una ceremonia que reunió a gobernadores, campeones olímpicos y el fuego simbólico de una competencia que ya está a la vuelta de la esquina.
El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó el acto y no escatimó en elogios hacia la obra. "Cuando uno ingresa a este velódromo ve la inmensidad de una obra magnífica, que vamos a poder disfrutar en la provincia de Santa Fe y en la ciudad de Rafaela durante mucho tiempo", dijo el mandatario, que también aprovechó para marcar un punto político que no pasó desapercibido: la continuidad entre su gestión y la del exgobernador Omar Perotti, quien también estuvo presente en el acto en su rol de diputado provincial.
"Hace un tiempo, el gobernador anterior, junto con los intendentes, entendieron que los Juegos eran muy importantes para la provincia. Nosotros estuvimos dispuestos a llevarlos adelante porque en Santa Fe hay continuidad de las políticas públicas", afirmó Pullaro. Un gesto que, en el clima de grieta permanente que atraviesa la política argentina, no es menor: un gobernador de un signo reconociendo el trabajo del anterior, del signo contrario. Que tome nota el resto del país.
El velódromo fue construido bajo los estándares de la Unión Ciclista Internacional (UCI), lo que lo convierte en una instalación de nivel internacional. Rafaela no es un nombre cualquiera en el mapa del ciclismo argentino: la ciudad del departamento Castellanos tiene una tradición en la disciplina que excede las fronteras provinciales, y contar con una pista de estas características es un salto cualitativo enorme para el desarrollo del deporte en toda la región.
El intendente local, Leonardo Viotti, fue directo al punto que más le importa a los rafaelinos: "Estas obras quedarán para la ciudad, transformarán el oeste de la ciudad e impactarán directamente en la vida de todos los rafaelinos. Son inversiones millonarias que, sin la decisión del gobernador Pullaro, habrían sido muy difíciles de concretar". El legado post-Juegos, siempre la pregunta incómoda en este tipo de eventos, parece tener acá una respuesta más concreta que en otras experiencias similares.
La ceremonia tuvo su momento de emoción cuando la ciclista y embajadora Natalia Vera ingresó al velódromo con la antorcha del Fuego Suramericano. Junto a ella, un grupo de protagonistas que representan distintas facetas de la identidad santafesina: el bombero Edgardo Germán Gutscher, la enfermera Silvina Toledo, el veterano de Malvinas Carlos Tartaglia y Estela Orellana, madre de Ezequiel Mandril. También el velocista Tomás Mondino y el referente del ciclismo rafaelino Yoel Vargas.
Pero los nombres que generaron el mayor revuelo fueron los de Walter Pérez y Juan Curuchet, la dupla que en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 le dio a Argentina la medalla de oro en la prueba Madison. Verlos en Rafaela, en un velódromo que lleva el espíritu de esa generación dorada, cerró el círculo de una jornada que difícilmente se borre de la memoria colectiva de la ciudad.
Más temprano, Pullaro y otras autoridades encendieron el reloj de la cuenta regresiva en el Portal Suramericano, la estructura que identifica a Rafaela como una de las tres sedes oficiales de la competencia, junto con Rosario y la ciudad de Santa Fe. El cronómetro ya corre. ¿Está la provincia lista para recibir a Sudamérica? Todo indica que sí, y este velódromo es la prueba más contundente.

Comentarios (13)
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Que obra más linda la del velódromo. Estuve en la inauguración y en serio impresiona cuando entrás. Rafaela se lo merece, es una ciudad que siempre apostó al deporte.
Todo muy lindo pero me gustaría saber cuánto costó exactamente y de dónde salió la plata. Porque después de los juegos, ¿quién mantiene eso? Esa es la pregunta que nadie responde.
Curuchet es santafesino y verlo ahí fue muy emocionante. Esos dos con Pérez le dieron una alegría enorme a Argentina en Pekín. Que estén en la inauguración tiene mucho sentido.
Che, y en Rosario cuándo inauguran algo para los juegos? Todo lo lindo parece que queda en Rafaela o en la capital. Acá en el Gran Rosario siempre somos los últimos.
Tere, Rosario también es sede. El atletismo, la natación y varios deportes más se hacen acá. Informate antes de quejarte.
Sí, Diego, lo sé. Pero las inauguraciones con pompa y con el gobernador siempre son en otro lado. Acá no viene nadie a cortar cintas.
Que bueno que Pullaro reconoció el trabajo de Perotti. Eso no se ve seguido en la política argentina. Aunque sea en esto, que haya algo de madurez.
No te ilusiones Braian, eso fue solo para la foto. Cuando hay que repartir el mérito en serio, cada uno jala para su lado.
Me parece bárbaro que se haga en Rafaela. Es una ciudad que trabaja mucho y que tiene una cultura deportiva real. No todo tiene que ser Rosario o Buenos Aires.
El problema de estos eventos es siempre el mismo: se construye, se inaugura con discursos, y después el mantenimiento brilla por su ausencia. Ojalá esta vez sea diferente, pero el historial no acompaña.
Ver a Walter Pérez y Curuchet ahí fue lo mejor de todo. Leyendas del ciclismo argentino en una pista que va a formar a los campeones del futuro. Eso sí que es legado.
Construir bajo estándares UCI no es poca cosa. Eso significa que la pista puede albergar competencias internacionales de primer nivel después de los juegos. Si se aprovecha bien, puede ser un polo de desarrollo para el ciclismo en toda la región.
Ingeniero Vidal, ojalá. Pero acordate del velódromo de Buenos Aires después de los Panamericanos 1995. Años abandonado. La historia se repite.