El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, viajó este miércoles a Buenos Aires para reunirse con el nuevo jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, en lo que representa el primer encuentro oficial de alto nivel entre la Casa Rosada y la provincia desde que el exdirigente del PRO asumió en la mesa chica de Javier Milei. El encuentro llega en un momento de recomposición institucional: el Ejecutivo nacional busca dejar atrás meses de tensión con los gobernadores y activar una agenda legislativa que necesita votos en el Senado.
La vocera del gobierno santafesino, Virginia Coudannes, anticipó que Pullaro viaja con el objetivo de "avanzar en una clave agenda para Santa Fe". El libreto del mandatario provincial no tiene sorpresas: el histórico reclamo por la deuda previsional que la Nación mantiene con la Caja de Jubilaciones de la provincia, la reactivación de la obra pública nacional paralizada y definiciones concretas sobre el estado de las rutas nacionales que atraviesan el territorio santafesino, vitales tanto para la seguridad vial como para la logística agroexportadora que mueve la economía regional.
Pero la negociación es de doble vía. Santilli también llega con su propia lista de pedidos, y dos temas concentran hoy la atención de la Jefatura de Gabinete. El primero es el recorte a la «Zona Fría»: el oficialismo quiere avanzar en el Senado con la modificación del subsidio al gas, que ya tiene media sanción de Diputados. Para Santa Fe, el impacto es directo: de prosperar, el recorte afectaría a casi dos millones de usuarios en ocho departamentos del sur provincial. La tensión ya quedó expuesta en la Cámara baja, donde la exvicegobernadora Gisela Scaglia —del núcleo duro del espacio de Pullaro— votó en contra del proyecto libertario, marcando una distancia que no pasó inadvertida.
El segundo punto es la reforma del sistema electoral. Santilli busca cosechar apoyos para la eliminación o suspensión de las PASO, una herramienta que el Gobierno de Milei considera estratégica: le permitiría mayor control sobre el armado de listas propias de cara a 2027 y dejaría al peronismo sin su principal mecanismo para ordenar una unidad interna que hoy luce compleja.
La designación de Santilli fue leída en el mapa político como una señal de apertura hacia los gobernadores «dialoguistas». El ex vicejefe de Gobierno porteño mantiene una buena sintonía previa con Pullaro y encarna el giro que el Ejecutivo nacional debió activar tras semanas de sequía legislativa y vínculos rotos con las provincias. Sin embargo, en la Casa de Gobierno de Santa Fe tienen claro que la buena onda no equivale a un cheque en blanco.
La mejor prueba de esa distancia calculada se verá la semana próxima: Pullaro confirmó que no viajará a Tucumán para la vigilia del 9 de Julio, donde Milei prepara una foto de respaldo político con mandatarios provinciales en la Casa Histórica. Mientras el presidente busca su postal federal, el gobernador santafesino se quedará en la provincia cumpliendo agenda local. Una ausencia que, en el lenguaje de la política argentina, habla más que cualquier declaración.
El cuadro que emerge es el de una relación en reconstrucción, pero con límites bien definidos. Santa Fe tiene reclamos concretos que afectan su caja y su infraestructura; la Casa Rosada tiene una necesidad urgente de votos en el Senado. En ese fino cruce de intereses, Pullaro y Santilli reactivan el diálogo institucional: una negociación abierta, pragmática, pero sin alineación automática. El resultado de este primer termómetro marcará el tono de la relación Nación-provincia en la segunda mitad del año.
Con información de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (14)
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Bien por Pullaro que no le regala la foto a Milei. Que vaya a buscar los votos de otra manera. Santa Fe tiene reclamos concretos que llevan años sin respuesta y no se pueden cambiar por una selfie en Tucumán.
Che, pero si no va a Tucumán y encima vota en contra de los proyectos del gobierno nacional, ¿cómo pretende que le paguen la deuda previsional? La política es dar y recibir.
La deuda previsional no es un favor, es una obligación legal del Estado nacional. No tenés que ir a hacerle la foto a nadie para cobrar lo que te deben.
Lo de la Zona Fría me preocupa mucho. Soy jubilada, vivo en Rosario y el gas ya me come una parte enorme de mi ingreso. Si encima me sacan el subsidio no sé cómo voy a llegar a fin de mes este invierno.
Scaglia votó en contra del recorte al gas, eso hay que reconocerlo. Al menos en eso defendieron a los santafesinos.
Pullaro juega bien al equilibrio: negocia con Santilli pero no se entrega. Es lo que tiene que hacer un gobernador que representa a su provincia. Ojalá traiga resultados concretos en rutas y obra pública, que falta hace.
¿Y cuándo arreglan las rutas nacionales? Viajo seguido por la 9 y es un desastre total. Baches, señalización inexistente, un peligro. Que hablen de eso también.
Todos los gobernadores van a Tucumán a sacarse la foto y después en el Senado votan lo que les conviene. Pullaro al menos es más honesto en ese sentido, no va y listo.
Me parece bien que dialogue con Santilli, pero que no se olvide que la deuda previsional lleva años y ningún gobierno nacional la pagó. Kirchnerismo tampoco. Que no se ilusionen demasiado.
Eliminar las PASO es lo mejor que puede pasar. Ese sistema es un gasto enorme para el Estado y no sirve para nada. Si Pullaro apoya eso, bien. Si no, está defendiendo la casta política de siempre.
Las PASO son la única herramienta que tiene la gente para elegir entre candidatos dentro de un mismo espacio. Eliminarlas es darle el poder de las listas a cuatro dirigentes de escritorio.
Jajaja, ¿y cuándo fue la última vez que las PASO cambiaron algo en serio? Siempre gana el que pone la plata para la campaña interna. Es un teatro caro.
Santilli es PRO, Pullaro es PRO, se van a poner de acuerdo en todo y después nos van a decir que fue una gran negociación. Siempre el mismo circo.
No es tan simple. Pullaro tiene una coalición amplia y no puede ceder en temas como el gas sin pagar un costo político enorme. La política provincial tiene sus propias lógicas.