Un profesor de música de 64 años identificado como J.A.A. quedó este jueves con prisión preventiva por 90 días luego de ser imputado por los delitos de grooming y tentativa de abuso sexual simple contra una adolescente de 14 años, su alumna de guitarra. La audiencia se desarrolló en el Centro de Justicia Penal de Rosario y la medida fue dispuesta por la jueza María de los Ángeles Granato a pedido de la Fiscalía.
La fiscal Mariángeles Lagar le atribuyó al acusado los delitos de grooming en grado consumado, en concurso real con abuso sexual simple en grado de tentativa. Según la acusación, el hombre mantuvo conversaciones por WhatsApp con la víctima valiéndose de manifestaciones de contenido afectivo, expresiones de exclusividad y demostraciones de interés personal, conductas que configuran el delito de grooming según el Código Penal argentino.
El episodio que desencadenó la denuncia ocurrió el domingo pasado durante una clase particular en el domicilio del acusado, ubicado en la zona sur de la ciudad. La adolescente había concurrido previamente a clases grupales de guitarra en la vecinal 22 de Junio, sobre Grandoli al 4000, donde el profesor dictaba clases. Tras un período sin asistir, retomó la actividad a través de encuentros particulares en la vivienda del docente.
Según el testimonio de la familia, el hecho investigado ocurrió durante la segunda clase particular. La hermana de la adolescente relató que el profesor le propuso un ejercicio de relajación, le tomó las manos y luego realizó conductas que motivaron la denuncia. La joven logró apartarse de la situación y llamó a su madre para que fuera a buscarla, evitando así que el episodio avanzara.
Tras el incidente, los familiares revisaron el celular de la menor y encontraron mensajes que consideraron inapropiados enviados por el docente. Al día siguiente se presentaron en la vecinal con la intención de alertar a otros padres y verificar si existían casos similares. Fue en ese contexto que se desarrolló el operativo policial que culminó con la detención del profesor el martes pasado.
El caso pone en foco una situación que genera alarma en muchas familias: la vulnerabilidad de los menores en espacios de confianza como las clases particulares, donde la relación pedagógica puede ser utilizada para establecer vínculos inapropiados. El grooming —la manipulación digital de menores con fines sexuales— está tipificado en la Argentina desde 2013 con la sanción de la Ley 26.904, que incorporó el artículo 131 al Código Penal y prevé penas de entre seis meses y cuatro años de prisión.
La investigación continúa abierta mientras el acusado permanece detenido. La prisión preventiva de 90 días permite a la Fiscalía avanzar en la recolección de pruebas, incluyendo el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados y la posible identificación de otras víctimas, una línea de investigación que las autoridades no descartan dado el historial del imputado como docente en la vecinal del barrio.

Comentarios (13)
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Qué alivio que la nena pudo alejarse a tiempo y que la familia actuó rápido. Ojalá la Justicia no lo suelte antes de tiempo. Estos casos necesitan condena ejemplar.
64 años dando clases en una vecinal del barrio. ¿Nadie controlaba nada? ¿No hay antecedentes? Alguien tiene que responder por esto también.
Hay que ver si la vecinal tenía algún mecanismo de control o si simplemente dejaban entrar a cualquiera a dar clases con menores. Las instituciones barriales necesitan protocolos claros.
Che, no mezclemos. La vecinal no tiene la culpa de que el tipo sea un depravado. Las vecinales son lo mejor que tiene el barrio, no las destruyamos con esto.
La hermana de la nena que fue a la vecinal a avisar a otros padres... eso es valentía. Ojalá haya más familias que se animen a hablar y no se queden calladas por vergüenza.
Mis hijos tienen clases particulares y esto me pone los pelos de punta. A partir de ahora voy a estar mucho más encima de los mensajes que reciben. No es desconfianza, es cuidado.
90 días de preventiva me parece poco para lo que hizo. Después lo largan con tobillera y listo. La Justicia argentina es una vergüenza.
La preventiva no es la condena, Diego. Es para que no entorpezca la investigación mientras recolectan pruebas. El proceso sigue. Hay que dejar que la Justicia trabaje antes de sacar conclusiones.
Sí, ya sé cómo funciona. Pero cuántas veces vimos que después de la preventiva el tipo queda libre con una probation o algo así. No me vengas con el proceso cuando hay una nena de 14 años de por medio.
Gracias a la fiscal y a la jueza que actuaron rápido. No siempre pasa eso. En este caso la familia hizo todo bien y el sistema respondió. Hay que reconocerlo.
El grooming es más común de lo que la gente cree. Hay que hablar con los pibes de esto desde chicos, que sepan que pueden contarle a un adulto de confianza sin miedo.
Espero que investiguen bien si hubo más víctimas. Un tipo que da clases en una vecinal años y años... no me creo que sea la primera vez.