La noche del miércoles quedará grabada en la memoria de los argentinos por partida doble: por el histórico triunfo de la Selección argentina ante Inglaterra que la metió en la final de la Copa del Mundo 2026, y también por los episodios de violencia que empañaron los festejos en distintos puntos del país, incluyendo varias localidades de la provincia de Santa Fe.
En Rosario, el balance fue positivo. Unas 400 mil personas se congregaron en torno al Monumento a la Bandera para vivir la euforia colectiva del pase a la final, y la jornada transcurrió sin grandes incidentes. Una postal de fiesta popular que, lamentablemente, no se repitió en otras ciudades de la región.
El caso más grave en territorio santafesino ocurrió en Venado Tuerto, ciudad ubicada en el sur provincial a unos 300 kilómetros de Rosario. Cuando los festejos en la plaza San Martín comenzaban a dispersarse, efectivos policiales se acercaron a un grupo reducido que aún ocupaba parte de la calzada para pedirles que liberaran la calle. La respuesta fue una lluvia de botellas.
Rosana Quiroga, inspectora y jefa de zona, recibió un botellazo directo en la cabeza. La oficial cayó al suelo y debió ser trasladada de urgencia con diagnóstico de traumatismo de cráneo leve. Según relató Nahuel Pasquinelli, delegado regional del Ministerio de Seguridad, los primeros efectivos que intentaron dialogar con el grupo eran jefes policiales que no portaban escudos ni cascos, ya que se trataba de una intervención de diálogo, no de control de disturbios.
«Ya estaba prácticamente terminando el festejo. Las familias y los niños se habían retirado y quedaba un grupo reducido ocupando media calzada. Se los invitó de buena manera a subir a las veredas», explicó Pasquinelli. Ante la continuidad de los ataques, intervino el grupo de choque de la Policía provincial, que utilizó balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los agresores.
En Capitán Bermúdez, localidad del Gran Rosario sobre el corredor norte del río Paraná, la situación también se descontroló. Pasadas las 20 horas, en la intersección de avenida San Lorenzo y 9 de Julio, un grupo de jóvenes se enfrascó en una pelea con trompadas, botellas y armas blancas. Omar M., de 31 años, quedó gravemente herido con al menos dos heridas profundas en la zona lumbar compatibles con un machetazo. Fue trasladado primero al Samco local y luego derivado al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.
En Cañada de Gómez, ciudad del departamento Iriondo a unos 70 kilómetros de Rosario, la Unidad Regional X informó que un hombre mayor de edad fue atacado con un arma blanca en la esquina de Pagani y Balcarce, en pleno centro. La víctima fue asistida en el Hospital San José de esa localidad.
El fenómeno no fue exclusivo de Santa Fe. En la localidad bonaerense de Colón, tres hombres fueron apuñalados por una patota antes de las 20 horas. Uno de ellos, con una herida cortopunzante en el tórax, permanecía en estado grave. Los otros dos presentaban lesiones leves en brazo y pierna. Disturbios de diversa magnitud también se registraron en ciudades de Tucumán, San Luis, Córdoba y Mendoza.
Lo ocurrido esta noche pone sobre la mesa una tensión que se repite en cada gran celebración deportiva: la delgada línea entre la fiesta popular masiva y los episodios de violencia protagonizados por minorías que aprovechan la euforia colectiva y la saturación de los operativos de seguridad. Las 400 mil personas que festejaron en paz en Rosario son la norma; los grupos que arrojaron botellas contra policías o sacaron cuchillos, la excepción que, sin embargo, deja heridos reales y familias preocupadas.
Con información de: Rosario3, Venado 24.

Comentarios (14)
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Una vergüenza total. La señora policía estaba haciendo su trabajo, sin escudo ni nada, y le tiraron una botella en la cabeza. Ojalá se prenda a todos los que hicieron esto. No tienen nada que ver con los que festejamos de verdad.
En Rosario 400 mil personas y sin quilombo. En Venado Tuerto cuatro boludos arruinan la fiesta de todos. Siempre los mismos.
Hay que ver también por qué mandaron a jefes policiales sin equipamiento a dispersar gente en un festejo masivo. Eso es una falla de planificación del operativo de seguridad, no solo culpa de los que tiraron botellas.
Rodrigo, ¿en serio? O sea que la culpa es de la policía por no ir con casco a hablar con la gente? La responsabilidad es de los que tiraron las botellas, punto.
Graciela, no dije que no tengan responsabilidad. Dije que también hubo una falla de planificación. Las dos cosas pueden ser verdad al mismo tiempo. En un festejo de esa magnitud tenés que prever que puede haber violencia.
Yo estaba en el Monumento y fue una fiesta hermosa, familiar, con gente de todo tipo. Me duele que en otros lados haya pasado esto. Argentina merece festejar en paz.
El pibe de Capitán Bermúdez con machetazos en la espalda... eso es gravísimo. Espero que se recupere. Qué tristeza que en plena fiesta alguien saque un machete.
Esto pasa en todos los países cuando hay festejos masivos. No es algo exclusivo de Argentina ni de esta generación. Lo que hay que mejorar es el operativo de seguridad para los próximos partidos, porque si llegamos a ganar el Mundial la gente va a salir a la calle de una manera que no vimos nunca.
Jajaja sí, claro, 'pasa en todos lados'. Decile eso a la inspectora que terminó en el hospital.
Nadie está justificando nada, Pipa. Estoy hablando de planificación de seguridad. Pero bueno, si querés pelear en los comentarios también, seguí.
Qué bueno que en Rosario no pasó nada. Con todo lo que tiene encima la ciudad, al menos esta noche fue una fiesta de verdad. Gracias a la gente que festejó con respeto.
Los de Cañada de Gómez también, apuñalaron a un tipo en pleno centro. Esto no es casualidad, hay grupos que salen a hacer daño aprovechando el caos de los festejos. Hay que ser más duros con eso.
Igual vamos a la final hermano. Nada nos para. Vamos Argentina carajo.
Me preocupa lo que puede pasar si Argentina gana la final. Ojalá el gobierno provincial refuerce los operativos de seguridad. Lo de Venado Tuerto tiene que servir de aprendizaje.