Lo que debía ser un día de turismo en uno de los paisajes más imponentes del mundo terminó en tragedia. Mark Lensink, un joven emprendedor holandés de 26 años, murió este martes tras el vuelco de una lancha durante una excursión en las Cataratas del Iguazú, en el sector brasileño del Parque Nacional. Viajaba de vacaciones junto a su novia y la familia de ella. No volvió.
El accidente ocurrió en el oeste del estado de Paraná, cuando la embarcación se aproximaba a las cascadas. La lancha volcó por causas que todavía están bajo investigación, y los equipos de rescate llegaron al lugar para asistir a los pasajeros. Lensink fue rescatado sin vida: se había ahogado. Otras dos personas de nacionalidad holandesa resultaron heridas y fueron trasladadas al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, en Foz de Iguazú, donde recibieron atención médica.
La excursión era organizada por Macuco Safari, la empresa que opera los recorridos náuticos que permiten a los visitantes acercarse a las cataratas desde el agua. El fallecimiento fue confirmado por el gerente de la compañía a la cadena RPC, afiliada a TV Globo en Paraná. Tras el accidente, la empresa decidió suspender temporalmente todas sus excursiones.
El contexto agrava la situación. El accidente ocurrió apenas días después de que las autoridades dispusieran el cierre del acceso a la Garganta del Diablo por la fuerte crecida del río Iguazú, producto de las intensas lluvias registradas en Brasil en los últimos días. Una de las hipótesis que maneja la investigación es que el aumento del caudal del río haya dificultado el manejo de la embarcación durante la excursión. Nada está confirmado todavía, pero la pregunta es inevitable: ¿se debería haber salido igual ese día?
La Armada de Brasil inició una investigación formal para determinar qué provocó el vuelco. Las autoridades del Parque Nacional y los organismos de turismo de la región también están al tanto del hecho. Macuco Safari es una de las operadoras más conocidas del circuito turístico de Iguazú, con años de trayectoria en excursiones de aproximación a las cataratas.
Mark Lensink tenía 26 años y se dedicaba al sector de la construcción como emprendedor en los Países Bajos. Había viajado a la Argentina para conocer uno de los destinos naturales más visitados del continente. Ese viaje, que debía ser un recuerdo para toda la vida, terminó de la peor manera posible. Una familia entera, la de su novia, fue testigo de la tragedia.
Las Cataratas del Iguazú reciben millones de turistas por año de todo el mundo y son consideradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. Los accidentes en excursiones náuticas son infrecuentes, pero cuando ocurren en condiciones de caudal elevado, las consecuencias pueden ser fatales. Lo que pasó este martes lo confirma de la manera más dura.
Con información de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Qué tristeza enorme. Un chico de 26 años que venía a conocer las cataratas y no volvió. Mi más sentido pésame a su familia y a la novia, que tuvo que ver todo. Hay cosas que no tienen explicación.
Si ya habían cerrado la Garganta del Diablo por la crecida, cómo dejaron salir las lanchas igual? Alguien tiene que dar explicaciones. Esto no fue un accidente, fue negligencia.
Hay que esperar la investigación antes de acusar a la empresa. El río puede cambiar en horas, no siempre es tan fácil prever estas cosas. Igual, una tragedia terrible.
Hernán, el río ya estaba crecido días antes. No es que cambió de golpe. Si cerraron la Garganta del Diablo, algo sabían. No me vengas con que no se podía prever.
Fui a Iguazú el año pasado e hice esa excursión con Macuco Safari. Es impresionante lo cerca que te llevan de las cataratas. Siempre me pareció que con el río crecido era un riesgo. Lamentablemente esto lo confirma.
Más allá de la causa, el protocolo de seguridad tiene que revisarse. Chalecos, capacitación, condiciones del río. Si esto pasó, algo falló en algún punto de la cadena.
Pobrecito el chico. 26 años, de vacaciones con la familia de la novia... no puedo ni imaginar lo que vivieron. Que descanse en paz.
Esto va a afectar mucho al turismo en Iguazú. Ya de por sí el cierre de la Garganta del Diablo complicó la temporada, y ahora esto. Espero que las autoridades actúen rápido y con transparencia.
Y la empresa suspendió las excursiones DESPUÉS del muerto. Genial. Muy oportuno el gesto.
Cuervo, es lo que se hace en cualquier parte del mundo cuando hay un accidente: suspender las operaciones mientras se investiga. No es cinismo, es protocolo.
Que la Armada de Brasil investigue está bien, pero también tiene que intervenir la justicia argentina porque el Parque es binacional. No puede quedar solo del lado brasileño la responsabilidad.
Yo trabajo en turismo y te digo: cuando el río está crecido así, las empresas deberían tener protocolos automáticos de suspensión, no esperar a ver qué pasa. Esto es un llamado de atención para toda la industria.
Me parte el corazón pensar en la novia. Ver eso... no te recuperás más. Fuerza para toda la familia.