Los microbasurales en Rosario son una postal que se repite en cada barrio, en cada esquina olvidada, en cada baldío que termina convertido en depósito clandestino de lo que nadie quiere ver. Y aunque la queja vecinal es constante, las soluciones concretas brillaron por su ausencia durante años. Ahora, un proyecto que llegó al Concejo Municipal propone dar un salto tecnológico para atacar el problema de raíz.
El concejal Fabrizio Fiatti, del bloque Unidos por Rosario, presentó una iniciativa para incorporar inteligencia artificial al sistema de cámaras municipales con un objetivo claro: detectar en tiempo real a quienes arrojan residuos en lugares no habilitados, mapear los puntos críticos de la ciudad y, sobre todo, aplicar sanciones más severas a los infractores. La propuesta reactiva un debate que Rosario tiene pendiente desde hace demasiado tiempo.
La idea no es menor. Hoy, atrapar a alguien tirando basura en la vía pública depende casi exclusivamente de que un inspector municipal esté en el lugar exacto en el momento exacto. Una probabilidad que, seamos honestos, roza lo imposible en una ciudad de más de un millón de habitantes. La tecnología de IA aplicada a cámaras permitiría automatizar esa vigilancia: el sistema reconocería patrones de conducta, identificaría el acto de arrojar residuos y registraría la evidencia necesaria para labrar una multa.
¿Cuánto cuesta hoy a Rosario convivir con esta situación? Los microbasurales no son solo un problema estético. Son focos de roedores, vectores de enfermedades, puntos de acumulación de agua estancada que favorecen la proliferación del mosquito del dengue, y una señal de degradación urbana que retroalimenta el abandono: cuando un lugar ya parece un basural, la gente tira más basura. Es el círculo vicioso que ninguna campaña de concientización logró romper del todo.
El proyecto de Fiatti apunta a cortar ese círculo desde otro ángulo: el del miedo a la sanción. Si sabés que una cámara te está mirando y que la multa va a llegar, dos veces lo pensás antes de bajar la bolsa en la esquina. Es la lógica del control que funciona en otras ciudades del mundo, y que Rosario todavía no terminó de adoptar.
El debate en el Concejo Municipal recién empieza, y no va a ser sencillo. Habrá que definir qué pasa con la privacidad de los datos captados por las cámaras, cómo se garantiza que el sistema no genere falsos positivos, quién administra la información y con qué criterio se aplican las sanciones. Son preguntas legítimas que el proyecto deberá responder si quiere avanzar.
Pero más allá de los detalles técnicos y jurídicos, lo que el proyecto de Fiatti pone sobre la mesa es una pregunta de fondo: ¿hasta cuándo Rosario va a tolerar que el espacio público sea tratado como un basural colectivo? La respuesta, por ahora, la tiene que dar el Concejo. Y después, si la norma se aprueba, la tiene que dar cada vecino que decida si cumple o se arriesga a que una cámara lo deje en evidencia.
La tecnología existe. La voluntad política, habrá que verla.

Comentarios (13)
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Ya era hora. En mi barrio, Tablada, hay tres esquinas que son basurales permanentes. Si una cámara los agarra y les mandan la multa a casa, capaz que aprenden.
Fantástico el proyecto, lástima que en esta ciudad los proyectos del Concejo duermen el sueño de los justos. Cuántos se aprobaron y nunca se implementaron? Pregunta retórica.
Me parece bien usar tecnología, pero me preocupa la privacidad. ¿Quién controla esas cámaras? ¿Qué hacen con las imágenes de gente que pasa por ahí y no hizo nada?
La privacidad la cuidan cuando les conviene. Cuando hay que cobrar una multa aparece la cámara, cuando te roban el auto no hay registro de nada.
Coincido con Silvia en la preocupación por la privacidad, pero creo que se puede regular bien. El problema es que sin algún tipo de control real, la gente sigue tirando basura y el municipio mira para otro lado.
Che, y mientras tanto el municipio no levanta la basura en horario en la mitad de los barrios. Primero cumplan con lo básico y después hablen de IA.
Una cosa no quita la otra, amigo. Se puede mejorar la recolección Y sancionar a los que tiran donde no deben. No son excluyentes.
Trabajo en sistemas y les digo: la tecnología para esto existe y funciona. El tema es la licitación, quién la gana, a qué precio y si el sistema termina siendo una cáscara vacía. Ahí está el riesgo real.
Fiatti quiere votos, no solucionar el problema. Clásico.
Puede ser que busque votos Y que la idea sea buena al mismo tiempo. No todo es blanco o negro. En Fisherton los microbasurales son un desastre y algo hay que hacer.
jajaja multa a los que tiran basura pero los camiones del municipio derraman todo cuando pasan. Empiecen por casa
En Singapur hacen esto hace años y funciona. El problema acá es que aprobamos la ley y después no hay presupuesto para implementarla. Ojalá esta vez sea diferente.
Apoyo total. Estoy harta de salir a caminar y esquivar bolsas de basura en la vereda. Si la multa es alta de verdad, la gente piensa dos veces.