El Gobierno explora opciones para revertir una modificación clave que el Senado impuso en el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, según fuentes parlamentarias citadas por Clarín. La discusión se centra en el mecanismo para remover al presidente y a los directores de la entidad, un punto que generó diferencias internas en el oficialismo.
La versión original enviada desde la Casa Rosada exigía los dos tercios de ambas cámaras para echar a las autoridades del Central. En cambio, la normativa vigente permite que el Ejecutivo decrete la remoción, aunque antes debe expresarse una comisión del Congreso integrada por los titulares de las comisiones de Presupuesto y de Economía de ambas cámaras, habitualmente controladas por el oficialismo.
En el Senado, Patricia Bullrich acordó bajar la exigencia de los dos tercios para remover a las autoridades del Central, que establecía el artículo 3. En su lugar, se resolvió que la decisión se tome con la mayoría absoluta del Senado. Para blindar el cambio, sumó los votos del peronismo, que rechazó la iniciativa en la votación en general.
La Cámara alta aprobó la modificación en la sesión de septiembre, con una votación en particular del artículo 3 que arrojó 66 votos a favor y 2 en contra. Con ese resultado, el Senado buscó asegurar la potestad de elegir y remover a las autoridades del Banco Central. Además, bloqueó el intento del oficialismo de insistir con la versión original aprobada por Diputados, porque necesitaría la misma mayoría de dos tercios.
Según la fuente, en agosto la versión original cosechó 144 votos a favor y 102 en contra, un número que hace imposible recuperar ese quórum. Por eso, el oficialismo evalúa otra salida: exigir la mayoría absoluta de Diputados y del Senado para expulsar a los funcionarios que controlan la entidad, con el objetivo de captar respaldo de aliados e incluso de la oposición.
La Cámara baja no tiene chance de rubricar una nueva modificación porque, al ser revisora, solo podrá aprobar la versión del Senado o insistir con la original. En ese punto, la fuente señala que puede intervenir el Ejecutivo. El presidente Javier Milei tiene tres opciones a partir de la sanción de la ley: promulgar el texto tal como salió del Congreso, rechazarlo o aplicar un veto parcial al artículo que establece el mecanismo de remoción.
Si el Gobierno elige el veto parcial, podrá mandar un nuevo proyecto de ley o establecer la modificación a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia. En ese último caso, el Presidente necesitaría el respaldo del parlamento, que deberá validar el decreto presidencial con la aprobación de una de las dos cámaras. De esa manera, el debate por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central seguiría abierto, según la información disponible.
El cronograma también aparece entrelazado con otra agenda legislativa. Según anticiparon fuentes parlamentarias, la intención del oficialismo es arrancar con el tratamiento en comisión del proyecto del Banco Central después de sacar despacho de la ley de Defensa de Soberanía, llamada ley Malvinas, que La Libertad Avanza pretende dictaminar el martes para llevarlo al recinto un día después.
La versión de la reforma comenzó a circular esta semana en el Congreso, antes de la fallida sesión de la oposición para modificar el DNU/70 y cuando aún se desconocía el cronograma tentativo para avanzar con la modificación del Central. Ahora el proyecto regresó a Diputados tras las modificaciones acordadas en el Senado, y el oficialismo busca una salida que le permita mantener un rol de ambas cámaras en la remoción de las autoridades.
Con información de: Clarín, fuente principal.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se discuta la remoción: si el mecanismo no queda claro, se vuelve un problema para la estabilidad.
No es tan simple, Marcelo. Si la Cámara baja solo puede aprobar o insistir, el que tiene la salida es el Ejecutivo, no Diputados.
Bancá a Lucas: por eso Milei puede promulgar, rechazar o vetar parcial. Si usa DNU, igual necesita respaldo de una cámara.
Con 66 a favor y 2 en contra en el Senado, quedó claro que el cambio se blindó con votos del peronismo. No me convence.
¿Alguien entiende si Milei puede vetar solo el artículo de remoción? La nota dice que sí, pero después tendría que validar una cámara el DNU.
Lo que más me llama la atención es que la versión original pedía dos tercios y ahora quieren mayoría absoluta de ambas cámaras. Es un cambio grande.
Que el peronismo haya votado en contra en general y haya sumado para blindar el artículo 3 dice mucho de cómo se negocia.
Coincido, Diego. Con 144 a favor y 102 en contra en agosto, recuperar dos tercios parece imposible, por eso buscan otra salida.
¿Y la ley Malvinas? La nota dice que el oficialismo quiere dictaminar el martes y llevarla al recinto un día después, antes de arrancar con el Banco Central.
Eso también complica el cronograma. Si primero van por la ley de Defensa de Soberanía, el proyecto del Banco Central queda esperando en comisión.