La Legislatura de Santa Fe entró en modo de urgencia electoral. Con fecha límite autoimpuesta para antes de que termine agosto, el proceso de reforma del sistema electoral provincial aceleró esta semana con una hoja de ruta clara: Diputados trataría el dictamen en el recinto el 20 de agosto y el Senado daría sanción definitiva el 27. El reloj corre y la letra chica todavía tiene muchos blancos por llenar.
El punto más concreto que emerge del debate es la suba del piso de votos necesario para participar en el reparto de bancas. El umbral pasaría del 3 por ciento al 3,8 por ciento del padrón electoral, lo que en términos prácticos significa que una fuerza política necesitaría reunir alrededor de 100 mil votos en la provincia para tener derecho a ingresar a la distribución de escaños, tanto en la Cámara de Diputados provincial como en los concejos deliberantes municipales.
El cambio no es menor. En un sistema donde los partidos chicos ya venían con el agua al cuello, este nuevo umbral equivale a elevar la valla de ingreso en casi un tercio. Oscar Blando, ex director de Reforma Política durante los gobiernos del Frente Progresista, fue uno de los analistas que alertó públicamente sobre las consecuencias: menor representación de las fuerzas minoritarias y un posible impacto negativo sobre la participación electoral, que ya viene en caída libre y se acentuó notoriamente en las últimas elecciones. Desde el oficialismo de Unidos, en cambio, el argumento es la gobernabilidad: un Ejecutivo que pueda gobernar sin la fragmentación que genera la proliferación de partidos con representación mínima.
Además del nuevo piso, hay dos puntos que parecen tener consenso firme: el mantenimiento de las PASO y la boleta única. Sobre la cantidad y formato de las boletas, en cambio, el debate sigue abierto, aunque todo apunta a una unión de listas en las categorías gobernador-diputados e intendente-concejales. La presión de los intendentes peronistas sería clave para que el PJ suscriba esta fórmula, aunque también circula la variante «a la cordobesa»: votar a un Ejecutivo y elegir por separado la lista de legisladores.
En Diputados hay siete proyectos presentados por los distintos espacios políticos, pero la realidad legislativa es más simple: el único dictamen con chances reales de aprobarse en ambas cámaras es el que impulse el oficialismo desde las comisiones de Presupuesto y Asuntos Constitucionales. Como ocurrió en debates anteriores, la pregunta no es si el proyecto del oficialismo avanza, sino cuántos opositores logra sumar Unidos al consenso que construya internamente.
Los partidos minoritarios, mientras tanto, pelean con lo que tienen. Conscientes de que el nuevo piso los deja al borde de la extinción legislativa, al menos reclaman una concesión: la posibilidad de presentar listas de diputados sin necesidad de estar atados a una candidatura a gobernador. Esa demanda, según trascendió, podría tener recepción favorable en el texto final.
Por último, una versión que circula en los pasillos de la Legislatura pero que nadie confirma oficialmente —y que tampoco figura en ninguno de los siete proyectos presentados— es la posibilidad de que en las primarias el candidato a gobernador pueda integrar fórmulas con distintos candidatos a vice. El objetivo sería descomprimir la interna dentro del propio oficialismo de Unidos, donde las tensiones internas ya son un secreto a voces. Una ingeniería política que, de prosperar, cambiaría la dinámica de las PASO provinciales de manera significativa.
Con el calendario electoral de 2027 ya en el horizonte, las decisiones que se tomen en estas semanas definirán quiénes pueden jugar y quiénes quedan afuera del tablero político santafesino.

Comentarios (13)
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Subirle el piso a los partidos chicos es básicamente decirles 'no existen'. Entiendo el argumento de la gobernabilidad pero me parece que estamos yendo hacia un bipartidismo disfrazado de democracia.
Yo prefiero menos partidos pero que gobiernen de verdad. Estaba harta de ver cómo se fragmentaba todo y al final no se podía hacer nada. Si esto da gobernabilidad, bienvenido sea.
Graciela, gobernabilidad le dicen a que el que gana haga lo que quiera sin que nadie le ponga freno. La representación existe por algo.
100 mil votos para entrar al reparto... eso es casi la mitad de Rosario votando a un solo partido chico. Imposible. Los están borrando del mapa.
Jajaja y encima se guardan la versión de que el candidato a gobernador puede ir con distintos vice en las PASO. Eso es para arreglar la interna de Unidos nomás, no tiene nada que ver con mejorar el sistema.
Lo que me parece bien es que los partidos chicos puedan presentar listas de diputados sin ir atados al gobernador. Eso al menos es un poco más justo.
Igual todo esto lo decide el oficialismo solo. Hay 7 proyectos y el único que va a salir es el de Unidos. Para qué presentan los demás, para el archivo nomás.
Blando tiene razón en lo de la participación electoral. Si la gente ya no va a votar, imaginate cuando vean que su partido favorito ni siquiera puede ganar una banca. Eso desalienta más todavía.
A mí me parece bien que haya menos partidos. Cada vez que iba a votar no entendía nada con tantas boletas y tantos nombres que no conocía nadie.
Eso es exactamente lo que quieren que pienses. Que la solución a la confusión es que haya menos opciones. La solución real sería educación cívica, no eliminar partidos.
¿Y la boleta única sigue? Eso al menos está bien. Lo de la unión gobernador-diputados me parece que le saca autonomía al voto.
Todo esto se decide en agosto para que rija en 2027. O sea que los que hacen las reglas son los mismos que van a jugar con esas reglas. Hermoso el sistema.
Me parece que la presión de los intendentes para atar intendente con concejales es lo más peligroso de todo esto. Los intendentes ya tienen demasiado poder en sus municipios.