Lo que se filtró desde el Vaticano no deja de ser una bomba: el Papa León XIV tiene cáncer y su visita a la Argentina, prevista para noviembre, quedó en el aire.
La Sala de Prensa de la Santa Sede informó que el pontífice “pasó una noche tranquila”, pero en los pasillos del Vaticano la tranquilidad no se respira. Por primera vez, el mundo sabe que un papa tiene un tumor maligno.
El parte médico, firmado por Luigi Carbone y Stefano Margaritora, confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar. La biopsia se hizo durante una cirugía de una hora y media, mínimamente invasiva, que extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho.
La Santa Sede dijo que la recuperación posoperatoria será de siete días y que todas las audiencias quedaron canceladas hasta el martes 20 de octubre. El Papa volvió a su habitación tras tres horas en el quirófano y pidió cenar, sin pasar a terapia intensiva.
El dato que más preocupa es el viaje. El pontífice, elegido hace 17 meses, tenía previsto ir entre el 6 y el 17 de noviembre a Uruguay, la Argentina y Perú. Un monseñor de la curia, en forma anónima, dijo a La Nación que “no lo veo”.
El prelado argumentó que primero hay que esperar 15 días para saber si necesita tratamiento. Aunque todo saliera bien, el itinerario incluye Cuzco, a 3400 metros, y Pullcalpa, en la selva, con calor y humedad. “Es un viaje de 14 horas, no es ir a Lourdes”, advirtió.
Fuentes vaticanas intentaron poner un piso de alivio: el cáncer sería poco agresivo, detectado a tiempo y extirpado por completo, y quizás no requiera quimioterapia. Pero el impacto no fue menor: un prelado lo comparó con tener a un familiar enfermo de cáncer.
El contraste con Francisco, que murió a los 88 años tras años de problemas de salud, quedó en el centro de la conversación. León XIV, primer papa nacido en Estados Unidos y de nacionalidad peruana, tenía un perfil atlético y afición al deporte.
La revelación rompió un tabú. Los más veteranos recordaron que recién muchos años después de su muerte se supo que san Juan XXIII había padecido cáncer de estómago. En el Vaticano, el silencio sobre la enfermedad del pontífice era casi absoluto.
¿Qué va a pasar con la visita a la Argentina? Por ahora no hubo anuncio oficial, pero el propio monseñor especuló que una postergación podría confirmarse cuando el Papa regrese al Palacio Apostólico. La incertidumbre, por ahora, es la única certeza.
Con información de: La Nación, 14 de octubre.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se sepa, el Vaticano siempre calló. Ojalá se recupere y pueda venir a la Argentina.
Bancar que se sepa no es lo mismo que bancar que el viaje se haga. La salud del Papa va primero.
La parte de Cuzco a 3400 metros es lo que más me preocupa. No es cualquier viaje.
¿Y la Argentina? Si el viaje se cae, la Iglesia local va a tener que explicar cómo se organiza todo.
No es que la Iglesia local tenga que explicar, es que el Papa no puede subir a Cuzco después de una operación de pulmón.
Justo, pero también hay que ver si necesita quimio. El parte dice que quizás no, pero hay que esperar 15 días.
Lo de san Juan XXIII es demoledor: años después se supo. Ahora al menos se avisa.
14 horas de viaje después de sacarle un lóbulo? No lo veo. Mejor que postergue.
De acuerdo, pero la gente en Argentina y Perú esperaba mucho. Ojalá se recupere rápido.
El contraste con Francisco es fuerte. Un perfil atlético y ahora esto. La salud no avisa.