La presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck, defendió el proyecto del Poder Ejecutivo para legalizar aplicaciones como Uber y Didi, pero dejó un límite claro: no se habilitará el traslado de personas en moto. La idea del oficialismo es que la iniciativa se trate en la próxima sesión.
Schmuck explicó que las modificaciones a la normativa incorporarían exigencias para los conductores de estas plataformas. Tendrían que contar con carnet profesional y seguro para traslado de personas. “Tienen que tener el que exige la Superintendencia de Seguros de la Nación, no puede ser el de un auto particular cualquiera. Lo que hacemos con el proyecto es igualar con taxis y remises”, detalló.
Otro punto central es la tarifa mínima. Según Schmuck, si se aprueba la iniciativa, ningún viaje podrá cobrarse por debajo de un boleto del Transporte Urbano de Pasajeros, fijado desde este lunes en 2.150 pesos. “Para arriba, podrán cobrar lo que quieran, lo puede fijar la app, la empresa, o la oferta y la demanda, como pasa en algunas aplicaciones”, marcó.
El proyecto también busca ordenar el rol de los taxis y remises. Desde el Concejo se seguiría estableciendo la tarifa de calle para los vehículos tomados en la vía pública y se les asegurarían paradas exclusivas. Además, los taxis y remises pasarían a estar habilitados para efectuar servicios de cadetería, especialmente para movilizar paquetes de gran porte, cuyo traslado en moto es inconveniente o directamente imposible.
La discusión por las motos quedó sellada. Schmuck aclaró que no quedarían incluidas en la modificación de la normativa y seguirían estando prohibidas, porque el municipio no lo considera un medio de transporte seguro. “Nosotros no estamos de acuerdo con el transporte de personas a través de moto. Creemos que el paragolpe de una moto es la persona, entonces el Estado no puede incentivar o promover que haya pasajeros en moto. Eso no lo vamos a habilitar”, afirmó.
La legalización de las aplicaciones no llega como un cheque en blanco. El Concejo quiere que la competencia se dé con reglas claras, seguridad para los pasajeros y un piso de precio que evite la caída desordenada de tarifas. La próxima sesión será el escenario donde se defina si Rosario avanza con este modelo mixto, que busca incorporar a las apps sin abrir la puerta a las motos.
El debate también pone en el centro la relación entre tecnología, trabajo y seguridad. Las plataformas llegan con una propuesta de servicio rápido, pero el municipio insiste en que no puede sacrificar la protección de los pasajeros ni desordenar el transporte urbano. La clave estará en cómo se apliquen los requisitos y en si la tarifa mínima alcanza para equilibrar la competencia.

Comentarios (10)
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Me parece bien que haya tarifa mínima, así no compiten a la baja y el chofer no trabaja a pérdida.
Ojalá se cumpla con el seguro, porque ya vi gente con auto particular dando vueltas y nadie controla.
Siempre igual: legalizan la app y después no hay fiscalización. La moto queda afuera, pero el riesgo no se va.
Al menos no van a meter motos, eso ya es un alivio. Lo que falta es control real.
Control real no existe, lo que existe es una foto para el titular.
Bien que taxis y remises puedan hacer cadetería, así no dependen solo del viaje de calle.
Ojo, si los taxis hacen cadetería, la moto queda mal parada y el repartidor pierde laburo.
La frase del paragolpe es dura, pero tiene lógica. No se puede incentivar pasajeros en moto.
Me queda la duda de cómo van a controlar el carnet profesional y el seguro. Sin control, es letra muerta.
Por eso la tarifa mínima también es importante, para que no se convierta en una carrera hacia abajo.