Hay fechas que no se borran. Para los hinchas de Newell's Old Boys, el día que la Lepra salió campeona en la mismísima Bombonera es una de esas que se guardan en el alma. Y esta semana, dos de los protagonistas de aquella hazaña se sentaron a revivir cada detalle.
Norberto Hugo Scoponi y Miguel Ángel Fullana, integrantes del histórico equipo que condujo Marcelo Bielsa, pasaron por El Hincha Leproso, el programa que sale todos los jueves a las 20 horas por el canal de YouTube de El Ciudadano. Y lo que dejaron fue una charla que ningún rojinegro debería perderse.
La frase que los unió lo dice todo: «Salimos campeones teniendo todo en contra». Dos hombres que vivieron ese momento desde adentro, desde el vestuario, desde la cancha, y que todavía hoy sienten el peso y la gloria de lo que significó ganar en la casa de Boca.
Scoponi fue durante años el arquero emblema de la Lepra, uno de los más queridos en la historia del club. Fullana, por su parte, formó parte de esa columna vertebral que el Loco Bielsa construyó con una intensidad y una identidad que todavía hoy se recuerda como modelo. Ese equipo no solo ganó títulos: cambió para siempre la manera en que Rosario entiende el fútbol.
¿Cuántas veces un equipo sale campeón en la cancha del rival más poderoso del país? No muchas. Y hacerlo con la presión de todo lo que rodeaba a ese partido, en ese estadio, ante esa hinchada, le da a aquel logro una dimensión que va mucho más allá de los puntos en la tabla.
Las anécdotas que compartieron Scoponi y Fullana en el programa son el tipo de material que construye la memoria colectiva de un club. Los detalles del vestuario, la tensión previa, lo que se dijeron entre ellos, lo que transmitía Bielsa antes de salir a la cancha. Esas historias no están en las estadísticas ni en los libros de historia: están en la voz de quienes las vivieron.
El Loco Bielsa ya era en ese entonces una figura que generaba fanatismo y respeto a partes iguales. Su método, su obsesión táctica, su capacidad para transformar a un grupo de jugadores en algo más que la suma de sus partes, quedó grabado en cada uno de los que tuvieron la suerte de trabajar con él. Scoponi y Fullana son dos de esos privilegiados, y cuando hablan de él, se nota.
Para los hinchas de la Lepra, este tipo de encuentros son mucho más que nostalgia. Son la confirmación de que aquello fue real, que pasó, que ese equipo existió y que dejó una huella que ningún resultado posterior puede borrar. Rosario futbolera tiene en ese título uno de sus momentos más altos, y vale la pena escucharlo de boca de quienes lo protagonizaron.

Comentarios (12)
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Ese equipo de Bielsa fue lo más grande que vi en mi vida. Tengo 52 años y todavía se me pone la piel de gallina cuando recuerdo ese partido en la Bombonera. Gracias por traer a estos dos cracks.
Che, ¿y cuándo hacen algo así con jugadores de Central? Siempre la Lepra acaparando todo en los medios rosarinos.
A cuervo_central: los medios cubren lo que la gente quiere ver. Y claramente hay más interés en la historia de Newell's que en la tuya, amigo.
Rodrigo Almada jajaja sí claro, por eso Central tiene más socios. Seguí soñando, leproso.
Que hermoso recordar esa época. Bielsa era un genio y estos jugadores lo dieron todo. Scoponi atajaba cosas imposibles.
Más allá del clásico, esto es patrimonio del fútbol rosarino. Bielsa puso a Rosario en el mapa del fútbol mundial y hay que reconocerlo.
Fullana era un jugador que no te daba nada, te lo sacaba todo. De esos que no aparecen en las fotos pero sin ellos no ganás nada.
Ojalá algún día volvamos a tener un equipo así. Hoy la Lepra está lejos de eso, lamentablemente.
Luciana Ibáñez, dale tiempo. Los ciclos vuelven. Bielsa también llegó en un momento difícil del club y mirá lo que hizo.
Salimos campeones teniendo todo en contra... esa frase resume todo. Así es ser de Newell's, siempre peleando contra la corriente.
Ver a Scoponi recordar esas épocas con esa emoción... se nota que fue algo que marcó su vida para siempre. Muy lindo el programa.
yo era chico pero me acuerdo que mi viejo lloraba cuando ganamos en la bombonera. hoy entiendo por qué.