Una nueva modalidad delictiva sacudió la zona oeste de Rosario cuando dos hombres se hicieron pasar por enviados de Los Monos para extorsionar a una comerciante. El episodio terminó con una persecución cinematográfica, disparos disuasorios y la detención de los implicados tras una fuga por los pasillos de una villa.
El hecho ocurrió el jueves cerca de las 18.30 en Irurtia al 8000, cuando los delincuentes llegaron armados al comercio de una mujer de 33 años. Según su testimonio, le exigieron dinero "a nombre de los Cantero", apellido emblemático de la banda de Los Monos, bajo amenazas de balear su vivienda si no pagaba.
Tras consumar la amenaza, los sospechosos escaparon a la carrera y subieron a un taxi que los esperaba sobre calle Las Palmeras para huir hacia la zona de Uriburu. En una decisión valiente que refleja la desesperación de los comerciantes rosarinos, la propia víctima comenzó a seguirlos en moto mientras mantenía contacto telefónico con la Policía.
Los agentes localizaron el Chevrolet Corsa circulando por la colectora de Juan Pablo II hacia el norte. Al intentar identificar a los ocupantes, el conductor aceleró bruscamente y, al llegar a la zona de las vías férreas, dos hombres descendieron y escaparon corriendo hacia un asentamiento precario.
La situación se tornó crítica cuando uno de los fugitivos, portando un revólver calibre 32, apuntó directamente contra los efectivos policiales durante la persecución a pie. Los agentes respondieron con un disparo disuasorio "hacia un lugar seguro" y continuaron la cacería humana por los intrincados pasillos de la villa.
Durante la fuga desesperada, uno de los sospechosos descartó el arma de fuego con seis cartuchos intactos, que fue posteriormente secuestrada por personal de la Guardia de Infantería en Curapaligüe al 4400. La Policía logró detener a Axel Hernán C., de 28 años, a pocos metros del lugar, mientras que su cómplice logró perderse entre las precarias construcciones del asentamiento.
También fue aprehendido el taxista Sergio Rodrigo S., de 41 años, quien aparentemente colaboraba con los extorsionadores. En el interior del vehículo, los investigadores encontraron tres municiones calibre 22 intactas, evidencia que refuerza la premeditación del hecho.
La comisaría 32ª tomó intervención en la causa por razones de jurisdicción, mientras que la investigación busca establecer si los detenidos tienen vínculos reales con organizaciones criminales o si simplemente utilizaban el temido nombre de Los Monos para intimidar a sus víctimas.
Este episodio refleja cómo el nombre de Los Monos se ha convertido en una marca de terror que algunos delincuentes explotan para sus propios fines, aprovechando el clima de inseguridad que vive la ciudad. La valentía de la comerciante que siguió a sus agresores también evidencia la desesperación de los sectores trabajadores ante la falta de respuestas efectivas del Estado.

Comentarios (10)
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Bien por la policía que actuó rápido. Pero me preocupa que cualquier chorro ahora use el nombre de Los Monos para asustar a la gente trabajadora.
Una locura lo que tuvo que hacer esa mujer, seguirlos en moto. Los comerciantes estamos abandonados, no nos queda otra que defendernos solos.
Estos no son de Los Monos, son unos chorros de cuarta que se aprovechan del miedo. Los verdaderos Cantero no andan pidiendo monedas a comercios.
@El Tano ¿Y vos cómo sabés tanto de los Cantero? Me parece que defendés demasiado a esa banda de asesinos.
@Marcelo Gutierrez No defiendo a nadie, solo digo que estos son unos improvisados. Los verdaderos criminales no andan en taxi robando comercios.
Zona oeste cada vez peor. Yo tengo un kiosco por ahí y ya me vinieron a pedir 'colaboración' dos veces este año. Es insostenible.
Al menos cayeron. Pero seguro en una semana están libres y vuelven a joder. La justicia no funciona en este país.
Hay que reconocer que la comerciante tuvo coraje, pero fue muy peligroso. Podría haber terminado mal.
¿Y el que se escapó? Seguro ya está planeando el próximo golpe. Mientras tanto nosotros con miedo de abrir los negocios.
Los policías tiraron al aire nomás. Tendrían que haberles dado donde duele para que aprendan.