Lo que pasó este jueves a la mañana en Ludueña no fue un robo cualquiera. Fue un operativo planificado, ejecutado con violencia y frialdad, en plena luz del día y en uno de los barrios más castigados del noroeste rosarino.
Minutos después de las 9:30, dos hombres llegaron en una moto negra a la distribuidora de alimentos ubicada en Ludueña al 1.800. Vieron el portón abierto, un auto estacionado en la entrada, y no dudaron. Entraron con pistolas en mano y tomaron el control del lugar en segundos.
Lo que siguió fue un raid de terror para los empleados. Los delincuentes amenazaron de muerte al personal, revolvieron el lugar y se apoderaron de 8 millones de pesos en efectivo, cuatro celulares y una riñonera con tarjetas bancarias. Pero no alcanzó con eso: uno de ellos golpeó con la culata del arma en la cabeza a un trabajador de 57 años, que sufrió un corte en el cuero cabelludo y tuvo que ser atendido por el SIES.
¿Cuánto más tiene que aguantar la gente que labura honestamente en estos barrios? La pregunta no es retórica. Es la que se hacen los vecinos de Ludueña cada vez que pasa algo así, y pasa cada vez más seguido.
Las cámaras de videovigilancia de la zona registraron toda la secuencia: la llegada en moto, el ingreso al local, incluso el momento en que uno de los asaltantes intentó abrir la puerta del auto estacionado en la entrada. También quedó filmado el instante en que un vecino que salía a sacar la basura se cruzó de frente con los delincuentes y los miró sin entender bien qué estaba pasando. Por suerte, no intervino.
Al escapar, los ladrones lo hicieron en la misma moto y llevaron parte del botín en una caja que cargaron consigo. Las imágenes muestran que en un primer momento dejaron el rodado tirado en la vereda, lo que generó confusión entre los primeros testigos.
El Comando Radioeléctrico llegó al lugar y constató el estado del empleado herido y la magnitud del robo. La causa quedó bajo investigación, aunque por ahora no hay detenidos.
Ludueña es un barrio que conoce bien la violencia. Está ubicado en el cordón noroeste de Rosario, una zona históricamente marcada por la pobreza estructural y, en los últimos años, por la disputa territorial entre bandas narco. Que un robo de estas características ocurra a plena mañana, con empleados adentro y vecinos en la calle, habla de un nivel de audacia que ya no sorprende pero sigue indignando.
El caso sigue abierto. Las cámaras tienen las caras. Ahora falta que alguien haga algo con eso.

Comentarios (13)
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Trabajo en un local comercial a tres cuadras de ahí. Esto nos pasa a todos en el barrio, es una zona liberada. La policía aparece cuando ya se fueron hace rato.
8 palos en efectivo en una distribuidora chica... alguien sabía que había plata ahí. No fue al azar.
Totalmente de acuerdo. Estos robos en distribuidoras casi siempre tienen información de adentro. Ojalá la investigación vaya por ese lado también.
El pobre hombre de 57 años recibió un culatazo en la cabeza por ir a trabajar. Eso es lo que me rompe el alma. Que alguien pague por eso.
Y las cámaras filmaron todo... y no hay detenidos. Como siempre. Para qué sirven las cámaras si después no pasa nada?
Las cámaras sirven para la investigación, no son magia. Dale tiempo a la causa antes de tirar todo por la borda.
Tiempo? En Rosario los casos quedan impunes el 80% de las veces. No es pesimismo, es estadística.
Ludueña está cada vez peor. Antes era un barrio tranquilo de laburantes. Ahora no podés ni abrir el portón del negocio.
Pullaro prometió más seguridad y esto sigue igual. Cuándo van a dar resultados concretos?
No todo se resuelve de un día para el otro. La inseguridad en Rosario viene de décadas de abandono. Seamos justos.
Justo, justo... mientras tanto el empleado está en el hospital con la cabeza abierta. Muy justo todo.
El vecino que salió a sacar la basura tuvo mucha suerte de no meterse. En estas situaciones lo mejor es no intervenir y llamar al 911.
Qué valiente el vecino que los miró. Yo me hubiera metido adentro de vuelta sin respirar.