Lo que pudo ser una tragedia quedó en un susto grande. Entre la noche del sábado 2 de agosto y la madrugada del domingo, Rosario fue escenario de dos incidentes viales en distintos puntos de la ciudad, con daños materiales importantes pero sin víctimas de gravedad que lamentar.
El primero ocurrió pasada la medianoche en la zona sur, en las inmediaciones de avenida Arijón y Bermúdez. Los bomberos de la Agrupación Zapadores y el cuartel sur respondieron al llamado de auxilio y se encontraron con un Chevrolet Captiva diesel estacionado sobre la calzada, con fuego activo en el interior. El propietario del vehículo estaba presente en el lugar cuando llegaron los brigadistas.
Las llamas no llegaron a propagarse a otros vehículos o estructuras cercanas, pero el auto quedó prácticamente destruido por dentro: el fuego consumió el habitáculo completo, incluyendo butacas, tablero, alfombras, cartones de puerta, cristales, parabrisas, puertas delanteras y componentes plásticos del motor. Un daño total que difícilmente tenga reparación. Las causas del incendio no fueron informadas de manera oficial.
Unas horas antes, cerca de las 22 del sábado, el macrocentro rosarino tuvo su propio momento de tensión. En la esquina de Callao y Córdoba, la conductora de un Fiat Palio perdió el control del vehículo e impactó contra dos autos que estaban estacionados: un Fiat Adventure y una Fiat Fiorino. El golpe fue de tal magnitud que el Adventure quedó volcado de costado sobre la calzada.
La conductora del Palio tuvo que ser asistida para poder salir del habitáculo, aunque afortunadamente no presentó heridas de gravedad. En el lugar intervinieron personal de la Brigada Motorizada, el SIES y Bomberos Zapadores. La denuncia del siniestro quedó radicada en la Comisaría 7ª por razones de jurisdicción.
Dos hechos distintos, en dos puntos distintos de la ciudad, pero con un denominador común: el factor humano y la fragilidad de lo cotidiano. Un auto que se prende fuego estacionado, una conductora que pierde el control en pleno macrocentro. Nadie resultó gravemente herido, y eso es lo que importa. Pero la pregunta que queda flotando es cuántas veces más la ciudad esquiva por poco algo peor.

Comentarios (12)
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Menos mal que no hubo heridos graves. Pero un auto que se prende fuego estacionado es rarísimo, eso no pasa solo. Ojalá investiguen bien las causas.
el captiva diesel tiene fama de problemas eléctricos, no sería la primera vez que se prende fuego uno de esos
No sabía eso, Braian. Si es así, debería haber un recall o algo. No puede ser que un auto se incendie estacionado.
Yo paso todos los días por Callao y Córdoba y es un caos de tránsito. No me sorprende que pase esto, es cuestión de tiempo que haya algo peor.
Qué bueno que la conductora del Palio no se lastimó de gravedad. Esas esquinas del macrocentro son un peligro, especialmente de noche.
Callao y Córdoba un caos? Che, eso es toda Rosario. La señalización es un desastre y nadie hace nada.
Exacto, y encima los semáforos de esa zona están rotos hace meses. Javkin mirá lo que pasa en tu ciudad.
Un Captiva destruido por completo... eso es plata tirada. Espero que al menos tuviera seguro.
Los bomberos rosarinos siempre responden rápido, hay que reconocerlo. Dos hechos en la misma noche y en los dos estuvieron presentes.
Y mientras tanto la gente sin poder dormir tranquila. Fin de semana tras fin de semana lo mismo. Cuándo se termina?
Yo vivo a dos cuadras de Arijón y Bermúdez y no escuché nada. Me enteré recién ahora. Qué susto debe haber sido para el dueño del auto.