El cine independiente vuelve a tomar las calles de Rosario. Desde este jueves 20 de agosto y hasta el domingo 23, la ciudad se convierte en sede de la edición número 23 del Bafici Itinerante, una de las propuestas culturales más esperadas del año para los amantes del séptimo arte que no quieren resignarse a la cartelera de los multiplex.
La programación es generosa: más de cuarenta producciones entre cortos y largometrajes, todas seleccionadas para el reconocido Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, el festival de cine más importante de la Argentina y uno de los más prestigiosos de América Latina. Cuatro días, cuatro salas, y un menú que promete sorprender hasta al espectador más exigente.
Pero el Bafici Itinerante no es solo pantalla. Una de las marcas del festival es el contacto directo entre el público y quienes hacen las películas: habrá encuentros con directores y actores, esas charlas que no se consiguen en ningún streaming y que convierten la experiencia en algo que va mucho más allá de sentarse en una butaca. Para muchos cineastas emergentes, además, la presencia en Rosario es una oportunidad de mostrar su trabajo ante una audiencia que históricamente ha demostrado tener buen ojo y mucha curiosidad.
¿Por qué importa esto? Porque Rosario tiene una tradición cinéfila que no es menor. La ciudad que vio nacer a figuras del cine nacional, que tiene festivales propios y una red de salas alternativas que sobrevivió a crisis que cerraron espacios en otras ciudades, merece este tipo de eventos. El Bafici Itinerante no es un gesto de condescendencia porteña: es el reconocimiento de que hay público acá, y que ese público se lo merece.
La programación completa está disponible en las redes sociales del evento, donde también se puede consultar el detalle de salas, horarios y actividades especiales. Conviene revisar antes de ir, porque con cuarenta títulos en cuatro días, la agenda se llena rápido y elegir bien es parte del juego.
Cuatro días para ver cine que no vas a encontrar en otro lado. Pocas excusas para quedarse en casa.

Comentarios (13)
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Por fin algo de cultura de verdad en Rosario. Cuarenta películas en cuatro días es una locura, voy a tener que pedir días en el trabajo.
Siempre lo mismo: anuncian el Bafici dos días antes y no hay tiempo de organizar nada. Un poco más de anticipación no vendría mal.
Che, igual las redes del evento tienen la info hace rato, el que quería enterarse se enteró. No todo es culpa de los organizadores.
Sí, claro, la responsabilidad es del público que no sigue las redes. Típica respuesta. Los medios locales lo cubrieron recién hoy.
El Bafici Itinerante es de las pocas cosas que hacen que valga la pena vivir en el interior. Cine que no vas a ver en ningún otro lado.
¿Alguien sabe si hay entradas gratuitas o todo es pago? La nota no lo aclara.
Generalmente algunas funciones son gratuitas y otras tienen precio popular. Fijate en las redes del festival, ahí está todo.
Me parece bárbaro que vengan a Rosario, pero cuatro días es muy poco para tanta gente que quiere ir. El año pasado no conseguí entrada para dos películas que quería ver.
Yo prefiero el cine independiente nacional mil veces antes que los blockbusters yanquis. Ojalá esto se repita cada año con más salas.
Cuatro salas para una ciudad de un millón de habitantes me parece poco. En Buenos Aires el mismo festival ocupa veinte salas. Siempre el interior de segunda.
Che, El Tano, algo es algo. Hace diez años no venían ni a palos. Dejemos de quejarnos de todo y aprovechemos lo que hay.
No es quejarse, es exigir lo que merecemos. Si no pedimos más, siempre nos van a dar las migajas.
Los encuentros con directores son lo mejor del Bafici. El año pasado estuve en una charla increíble. Eso no lo da ningún streaming.