El territorio argentino atraviesa una etapa de condiciones climáticas mucho más dinámicas y cambiantes, en el marco del fenómeno conocido como Súper Niño, que comenzó a extenderse desde los primeros días de agosto.
El mismo fenómeno continuará hasta, al menos, hasta febrero de 2027 y mantendrá la amenaza de lluvias abundantes, olas de calor y tormentas severas.
Según informes oficiales del Gobierno nacional, este evento climático genera un incremento en el volumen de lluvias y potencia la formación de tormentas en diversas regiones del país.
Ante este panorama, la Agencia Federal de Emergencias emitió protocolos para que la población gestione posibles daños, garantice su seguridad y resguarde sus bienes personales frente a las inclemencias del tiempo.
La preparación comienza antes del inicio de los eventos climáticos: limpiar desagües y sumideros, revisar el estado de los techos y las canaletas, y retirar objetos externos que el viento pueda desplazar.
También resulta imperativo consultar el pronóstico local y agendar los números de contacto de Defensa Civil, Bomberos y Policía.
La calma representa un factor determinante ante cualquier situación crítica derivada de las alertas meteorológicas. Queda terminantemente prohibido circular por calles anegadas.
Si el agua alcanza el interior de la vivienda, el usuario debe cortar el suministro eléctrico de inmediato para evitar accidentes graves.
Las recomendaciones también prohíben acercarse a postes, carteles o cables eléctricos.
El Parque Nacional Iguazú reabrirá este martes 13 de octubre y normalizará sus actividades luego de que el monitoreo continuo del río Iguazú registrara un descenso paulatino en el nivel de su caudal.
La Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A. comunicaron que la evolución favorable permite levantar la restricción preventiva de acceso.
El cambio climático y el fenómeno de El Niño están obligando a las autoridades del Parque Nacional Iguazú, el más visitado de la Argentina, a reescribir los protocolos de seguridad.
Las autoridades también tomaron medidas que no tienen precedentes ante las crecidas extraordinarias.
Las persistentes lluvias en el sur de Brasil, en las cuencas de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay, provocaron esta vez un aumento del caudal del río con el salto de agua más famoso del mundo.
El nivel llegó a 12.000 metros cúbicos por segundo el lunes: unas diez veces el normal.
La Garganta del Diablo ya estaba cerrada preventivamente desde el 3 de agosto pasado, y sus pasarelas y barandas rebatidas, desarmadas y puestas a resguardo en tierra firme, en previsión de estas crecidas extraordinarias.
Al menos cinco personas murieron en México por los efectos de los ciclones Rachel y Simón, informaron hoy fuentes oficiales.
Cuatro de ellas estaban en Baja California, donde las lluvias e inundaciones causaron severas afectaciones, y una más en Guerrero, debido a las precipitaciones asociadas a Simón.
En declaraciones a periodistas, el director de Seguridad Pública Municipal de Ensenada, Alejandro Monreal, indicó que en el sitio conocido como Rancho Richi, en el ejido Oaxaca, se hallaron los cuerpos de un niño de cuatro años y dos mujeres de entre 30 y 35 años.
Unos 3,3 millones de personas desplazadas podrían verse especialmente golpeadas entre octubre y diciembre a causa de un episodio del fenómeno meteorológico de El Niño que amenaza con intensificar las lluvias estacionales, alertó este martes el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Millones de personas en Somalia podrían encontrarse en el camino de un desastre inminente, señaló el CICR en un comunicado, en el que advirtió de que expertos climáticos prevén un episodio de El Niño de especial intensidad durante los próximos meses.
Con información de: Clarín, La Nación.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Lo de Iguazú con 12.000 m3/s da vértigo. Bien que hayan reabierto, pero los protocolos de seguridad no pueden ser improvisados.
En Rosario ya estamos viendo tormentas fuertes y calles anegadas. Ojalá Defensa Civil y Bomberos tengan los números a mano, como recomienda la Agencia.
En Fisherton y zonas bajas del sur se nota. Ojalá no haya que esperar a una emergencia para que se actúe.
Siempre se habla del Súper Niño y después nos encontramos con inundaciones. Falta obra de desagües, no solo limpiar canaletas.
No es solo obra, también hay que respetar las alertas. Si el agua entra a la casa, cortar la luz es lo primero.
Fácil decirlo cuando no vivís en un barrio bajo. A veces la luz no se corta sola y el agua llega antes que la gente.
Lo de México con los ciclones Rachel y Simón también muestra que el clima no perdona. Cinco muertos es una tragedia enorme.
Sí, y el dato de Somalia con 3,3 millones de desplazados pone en contexto la magnitud de El Niño. No es solo Argentina.
Me parece bien que el parque reabra, pero la Garganta del Diablo cerrada desde agosto habla de crecidas extraordinarias. Hay que estar atentos.
Lo positivo es que hay protocolos claros: limpiar desagües, revisar techos y canaletas, y agendar los números de emergencia. Hay que usarlos.