La crisis económica está transformando el sector de supermercados en Rosario, donde la caída del consumo obliga a comerciantes y consumidores a buscar nuevas estrategias para sostener las ventas. Según Sergio Casinerio, referente de la Cámara de Supermercados de Rosario, "la crisis está haciendo su efecto, el consumo está cayendo" y ya comienza a afectar la rentabilidad del sector.
El cambio más notable se observa en las formas de pago, donde las cuotas se han incorporado como herramienta clave para facilitar las compras. "Al tope de la tarjeta se llega fácil, ya que se usa para todo tipo de gastos cotidianos, hasta para cargar combustible", explicó Casinerio en diálogo con Radio 2. Esta situación refleja cómo los consumidores rosarinos están utilizando todos los recursos disponibles para mantener su poder adquisitivo.
Los hábitos de consumo también experimentan modificaciones significativas. El empresario detalló que se registran sustituciones de productos llamativas: "Antes el desayuno era con mermelada y ahora con huevo; la gente compra huevos por maple". Además, los consumidores cambian marcas, presentaciones y racionalizan el consumo como estrategia de supervivencia económica.
El impacto de la inflación se refleja claramente en la estructura de costos. Los costos logísticos pasaron de representar un 3 o 4 por ciento a ubicarse entre el 6 y 7 por ciento debido al encarecimiento del combustible. Este incremento presiona directamente sobre los precios finales que enfrentan los consumidores rosarinos.
La dinámica de precios muestra la volatilidad del mercado actual. Las empresas proveedoras envían listas con incrementos de 8 a 10 por ciento, pero luego se ven obligadas a ajustar con promociones. "A la semana están viendo la necesidad de bajar nuevamente el producto, con una reducción real de 3 o 4 puntos", precisó Casinerio.
También cambió la frecuencia de visitas a los supermercados. Los consumidores ahora van día por medio, aprovechando que "pueden aparecer promociones o variaciones en los precios". Esta estrategia demuestra cómo los rosarinos se adaptan a un contexto de alta volatilidad económica.
Los datos nacionales confirman la tendencia local. El consumo masivo registró en marzo una caída interanual del 5,1%, encadenando su tercer mes consecutivo en baja según la consultora Scentia. En supermercados específicamente, las ventas en unidades retrocedieron un 7% interanual, mientras que el INDEC reportó una caída del 3,1% en febrero respecto al mismo mes de 2025.
Pese al panorama complejo, algunos canales muestran resistencia. El comercio electrónico creció 34,3% respecto del año pasado, evidenciando un cambio en los patrones de consumo hacia plataformas digitales. Las farmacias también registraron un crecimiento del 0,9%, siendo una de las pocas excepciones en el sector.
En cuanto a los métodos de pago, la tarjeta de crédito se mantiene como la forma más utilizada, seguida por la de débito, el efectivo y las billeteras virtuales. Esta preferencia se intensifica en un contexto donde las cuotas se vuelven fundamentales para acceder al consumo básico.

Comentarios (12)
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Es tal cual, yo antes iba una vez por semana al super y ahora voy día por medio a ver si hay alguna oferta. Con estos precios no queda otra.
Y bueno, era obvio que iba a pasar esto. Con la inflación que tenemos, la gente se las rebusca como puede. Al menos hay cuotas ahora.
Lo del huevo en vez de mermelada es real eh, yo lo hago. Sale más barato y alimenta más. Triste pero cierto.
@Rosarina preocupada Mal ahí, pero es la realidad. Yo cambié la marca de todo, compro lo más barato que encuentro.
Che pero el comercio electrónico creció 34%! Algo bueno hay en todo esto. La gente se está adaptando a comprar online.
@Luciano R Sí, pero online también está todo carísimo. Lo que pasa es que al menos no gastas en combustible para ir al super.
Los costos de flete se duplicaron, obvio que nos lo trasladan a nosotros. Mientras tanto los empresarios siguen ganando.
@Marta Gonzalez No es tan así, los supermercados también la están pasando mal. Fijate que dice que ya afecta la rentabilidad.
Yo uso la tarjeta para todo, hasta para el kiosco. Después veo cómo pago, pero sin cuotas no llegas a fin de mes.
Igual banco que pongan cuotas, antes era solo efectivo o una cuota. Ahora al menos podes estirar un poco más.
Lo que me mata es que suben 10% y después bajan 3%. Al final siempre quedamos perdiendo nosotros los consumidores.
Es increíble cómo cambió todo. Antes ibas al super y comprabas sin mirar tanto el precio, ahora calculás hasta el último peso.