Taxistas y remiseros de Rosario volvieron a manifestarse contra la forma en que se busca regularizar el funcionamiento de Uber y Didi. En el marco del tratamiento del tema en la comisión de Servicios Públicos del Concejo Municipal, representantes del sector reclamaron reglas claras y condiciones equitativas para competir con las plataformas.
Uno de los principales planteos apunta a que las empresas se presenten formalmente ante el municipio, informen su número de CUIT y expliquen cómo pondrán a disposición del Ejecutivo los datos necesarios para controlar su actividad. Hoy es una nueva ofensiva para regularizarlas y nosotros lo que le estamos diciendo, para simplificar la discusión, es que se presenten Uber y Didi con número de CUIT acá y que digan cómo le van a entregar las plataformas que les pide el Ejecutivo, sostuvo uno de los referentes de los trabajadores en diálogo con Cada Día.
En ese sentido, insistieron en que la discusión debe comenzar por la identificación de las empresas y los mecanismos de fiscalización. Antes de discutir requisitos para los conductores, como la licencia profesional, el sector sostiene que primero debe garantizarse que las plataformas aporten información que permita supervisar su funcionamiento.
Entre los reclamos, los trabajadores pidieron que las aplicaciones operen con vehículos que cumplan exigencias equivalentes a las de taxis y remises, que las tarifas se equiparen y que los choferes estén registrados ante la Municipalidad. El sector planteó que, si Uber va a trabajar, debe hacerlo con autos iguales a los de los taxis, cobrar exactamente lo mismo y aplicar las mismas exigencias para los choferes.
Para el sector, permitir que las plataformas ofrezcan viajes a precios considerablemente inferiores representa una competencia desleal. Un referente argumentó que, si un vehículo de Uber trabaja haciendo viajes por 2.000 pesos mientras los taxis cobran 5.000 pesos, la gente no va a elegir por preferencia, sino por el bolsillo.
Los taxistas también advirtieron sobre la cantidad de vehículos que podrían incorporarse al sistema. Uno de los referentes planteó que debe establecerse un cupo y cuestionó la posibilidad de que circulen 10.000 autos en una ciudad que, según su estimación, necesita menos de 5.000. Sostuvo que una oferta excesiva puede empujar las tarifas a la baja.
Otro de los ejes del reclamo es el impacto que, según los trabajadores, tuvo la expansión de las aplicaciones sobre la actividad tradicional. Los representantes del sector señalaron que en Rosario hay más de 700 licencias de taxi en caución, es decir, fuera de servicio, y vincularon esa situación con la pérdida de fuentes laborales.
El mismo referente mencionó cifras de otras ciudades argentinas para ilustrar el retroceso que, según sostuvo, experimentó la actividad. Indicó que en Posadas había 1.331 taxis y remises y que actualmente quedan 231, mientras que en Neuquén se pasó de 990 a 600. Además, aseguró que muchos trabajadores recurren a las aplicaciones para complementar sus ingresos ante la caída de la actividad tradicional.
Un trabajador explicó que, si algún compañero recurre a las aplicaciones, lo hace para complementar el sueldo diario ante la caída de la actividad. En ese marco, calificó a las plataformas como ilegales mientras no se cumplan las condiciones que reclaman.
Con información de Rosario3, la nota fue publicada el 14 de octubre de 2026.

Comentarios (10)
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Coincido con el reclamo: si van a competir, que se presenten con CUIT y que el municipio pueda fiscalizar. No puede ser que se discutan requisitos para el chofer y no para la empresa.
No es igualdad: si un viaje de Uber sale 2.000 y el taxi 5.000, no hay preferencia, hay bolsillo. Ahí no se discute.
Alguien que usa Uber todos los días: no es que no pague, es que no alcanza con el precio del taxi. La regulación tiene que ser real, no solo para el chofer.
Si se autorizan 10.000 autos donde según ellos no hacen falta 5.000, las tarifas van a caer y el que pierde es el trabajador. El cupo tiene sentido.
Como pasajera, me parece bien que haya más opciones, pero también entiendo que no puede ser una competencia desleal con tarifas tan distintas.
El dato de 700 chapas en caución es duro. Si la gente elige por el bolsillo, el taxi tradicional se hunde.
En Rosario ya se nota la caída: si hay 700 licencias en caución, no es casual. La expansión de las apps pegó fuerte.
Me parece bien que se exija licencia profesional y registro municipal, pero también que la empresa muestre cómo va a entregar los datos al Ejecutivo.
Ojo con el cupo: si se regula mal, puede ser una defensa de privilegios. Pero sí, la fiscalización de la empresa es clave.
Lo que más me preocupa es que los choferes estén registrados y que haya datos para controlar. Sin eso, cualquier regla queda en el aire.