El teatro argentino está en el centro de las búsquedas y conversaciones nacionales, y desde Rosario tenemos mucho que aportar a este debate. Mientras Buenos Aires concentra la atención mediática, nuestra ciudad construye una escena teatral independiente que no le pide permiso a nadie.
En los pasillos del Centro Cultural Parque de España y en las salas del Distrito Audiovisual, los creadores rosarinos están escribiendo una página propia del teatro nacional. No es casualidad que directores y actores formados acá sean reconocidos en festivales de todo el país. La Universidad Nacional de Rosario y sus escuelas de teatro siguen siendo semillero de talentos que después brillan en Buenos Aires, pero muchos eligen quedarse y apostar al crecimiento local.
Como cronista que siguió de cerca las gestiones culturales provinciales, puedo asegurar que el gobierno de Pullaro entiende la importancia del teatro como herramienta de desarrollo cultural. Los subsidios provinciales a las salas independientes y el apoyo a los festivales regionales marcan una diferencia con la desidia nacional hacia el interior.
El teatro rosarino tiene una particularidad: no imita a Buenos Aires. Acá se habla de los problemas de la ciudad, de la inseguridad, de las transformaciones urbanas. Las obras que se estrenan en el Teatro El Círculo o en las salas del centro dialogan con la realidad santafesina, algo que el teatro porteño perdió hace rato.
Mientras a nivel nacional se discute sobre crisis de público y falta de financiamiento, Rosario demuestra que con gestión local inteligente y artistas comprometidos se puede sostener una escena teatral vibrante. Los números de espectadores en nuestras salas independientes crecen año a año, algo que no ocurre en muchas capitales provinciales.
El teatro argentino del siglo XXI se está escribiendo también desde acá, desde esta ciudad que siempre supo hacer cultura sin pedir permiso a Buenos Aires.
Comentarios (3)
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Excelente nota, Néstor. Es cierto que Rosario tiene una movida teatral impresionante que no se conoce lo suficiente.
Como actor rosarino, confirmo todo lo que decís. Acá se puede hacer teatro sin depender de Buenos Aires.
Falta más difusión de las obras locales. Los medios porteños no nos dan bola.