Lo que tenía que ser un domingo de fútbol y alegría se convirtió en tragedia pura sobre el asfalto de la ruta nacional 34. Cuatro personas de una misma familia perdieron la vida en un choque frontal en el kilómetro 135, cuando se dirigían a San Martín de las Escobas para participar de un torneo de fútbol juvenil.
Según informó La Capital, las víctimas fueron dos adultos y dos menores que no pudieron hacer nada cuando sus vehículos se encontraron de frente en esa maldita ruta que ya se cobró demasiadas vidas. El siniestro ocurrió este domingo por la mañana, en una jornada que prometía ser de festejo deportivo y terminó siendo de luto.
"El choque frontal se da porque tenemos rutas obsoletas, debería ser autovía. Si tuviéramos autovías no habría choques frontales que son los que más víctimas dejan", disparó sin filtros Fabián Cattanzaro, secretario general adjunto de la Federación del Personal de Vialidad Nacional. Y tiene razón: ¿cuántas familias más tienen que desaparecer en esa trampa mortal?
La ruta 34 es un cementerio de chapas que conecta el norte santafesino con el resto del país. Cada fin de semana, cada feriado, cada vez que alguien se anima a transitarla, es una ruleta rusa sobre cuatro ruedas. Los choques frontales son moneda corriente porque es una ruta de una sola mano por sentido, sin divisorio central, donde cualquier maniobra de sobrepaso puede terminar en catástrofe.
¿Y qué hacen las autoridades? Prometen, estudian, analizan. Mientras tanto, las familias siguen pagando con sangre y lágrimas la desidia de décadas. Esta tragedia del domingo no es la primera ni será la última si no se toman medidas de fondo. Los trabajadores de Vialidad lo vienen advirtiendo hace años: sin inversión real en infraestructura, la ruta 34 seguirá siendo una trampa mortal.
El dolor de perder a cuatro integrantes de una familia que solo querían ir a ver fútbol juvenil es indescriptible. Pero lo que más bronca da es saber que esta tragedia era evitable. Con una autovía, con divisorio central, con inversión en seguridad vial, estos chicos estarían vivos. La pregunta que nos quema es simple: ¿cuántos muertos más necesitan para actuar?

Comentarios (12)
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Viajo por esa ruta todas las semanas por trabajo y es un milagro que siga vivo. Los camiones te pasan por donde sea, no hay banquina, es un desastre total.
Que dolor por esa familia, Dios mío. Iban a ver fútbol los chicos y terminaron así. No puede ser que en pleno 2026 tengamos rutas del siglo pasado.
Hace 20 años que prometen arreglar la 34 y seguimos igual. Mientras tanto los políticos andan en 4x4 blindadas, ellos no pisan esas rutas de mierda.
Mi hermano es camionero y dice que esa ruta es la peor de todas. Los autos se mandan a pasar sin ver, es una locura total.
No es solo la ruta, también está la gente que maneja como loca. Pero sí, necesitamos autovías urgente.
Claro Diego, siempre la culpa es del que maneja. ¿Y la infraestructura obsoleta qué? ¿Los camiones que van a 40 en subida qué? La ruta está mal diseñada.
Yo perdí un amigo en la 34 hace 3 años, mismo tipo de choque. Nada cambió desde entonces, nada va a cambiar ahora. Pura demagogia.
Que tristeza leer estas noticias. Oremos por las familias de las víctimas, que Dios los tenga en su gloria.
La plata para las autovías se la chorearon toda. Ahora tenemos que bancarnos rutas de tierra mientras ellos se llenan los bolsillos.
Como profesional del área puedo confirmar: convertir la 34 en autovía reduciría los accidentes fatales en un 80%. Pero requiere inversión millonaria que nadie quiere hacer.
Ingeniero tenés razón pero mientras tanto qué hacemos? Yo tengo que viajar por ahí para ver a mi familia en el norte.
Por eso yo ya no viajo más por ruta, prefiero pagar el peaje de la autopista aunque sea más caro. La vida no tiene precio.