Lo que empezó como un intento de entradera en Echesortu terminó con tres delincuentes esposados y un verdadero arsenal secuestrado. Los ladrones no contaban con que la policía los estaba siguiendo desde el momento exacto en que forzaron la reja de Valparaíso al 1000.
La secuencia fue de manual: en la madrugada de este jueves, Milton C. (36), Iván Marcelo R. (36) y Gonzalo Andrés I. (35) llegaron en un Citroën Berlingo a la zona de Echesortu con la clara intención de meterse en una casa. Forzaron la reja, pero algo salió mal. ¿Los vieron? ¿Se asustaron? Lo cierto es que arrancaron sin concretar el robo.
Pero la brigada motorizada y la brigada de orden urbano ya los tenían en la mira. Los siguieron desde Valparaíso hasta Marcos Paz al 4300, donde finalmente los interceptaron. Y ahí se descubrió el verdadero botín: no era una entradera improvisada, sino una operación planificada al detalle.
El inventario de lo secuestrado habla por sí solo: dos handies, dos barretas, un gato hidráulico, dos destornilladores, dos linternas, dos tubos para tuercas antirobo. También llevaban guantes, barbijos, cinta de papel, una trincheta y hasta tres billeteras. ¿Para qué tantas billeteras si iban a robar? La pregunta queda flotando.
Los handies llaman especialmente la atención. No es el equipamiento típico de un ladrón común: sugiere coordinación entre varios grupos o al menos una organización que va más allá de estos tres. ¿Había más gente esperando en otros puntos? ¿Era parte de una banda más grande?
Lo que está claro es que estos no eran improvisados. Llevaban herramientas específicas para forzar cerraduras, elementos para no dejar rastros y hasta comunicación por radio. El nivel de preparación indica que probablemente no era su primer golpe en la zona.
Los tres quedaron alojados en la comisaría 2ª y ahora deberán explicar no solo el intento de robo, sino también de dónde salieron todas esas herramientas y para qué las usaban. Porque con ese equipamiento, seguramente Echesortu no era su único objetivo.
Una vez más, la zona norte de Rosario demuestra que la inseguridad no da tregua. Pero también que cuando la policía trabaja coordinada y sigue los procedimientos, los resultados llegan. La pregunta es: ¿cuántos otros andan dando vueltas con el mismo equipamiento esperando su oportunidad?

Comentarios (11)
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Menos mal que los agarraron antes de que entraran a la casa. Con toda esa herramienta seguro no era su primer golpe en la zona.
Handies, barretas, gato hidráulico... estos no eran chorros comunes. Había organización detrás, seguro que son parte de algo más grande.
Y después se quejan de que la policía no hace nada. Acá laburaron bien, los siguieron y los cazaron con las manos en la masa.
@El Tano Coincido, por una vez la policía trabajó como corresponde. Pero me pregunto cuántos más andan sueltos con el mismo equipamiento.
Yo vivo a dos cuadras de Valparaíso al 1000. Me da escalofríos pensar que podría haber sido mi casa. Gracias a Dios los pararon.
¿Tres billeteras llevaban? ¿De dónde las sacaron? Eso no se explica en la nota. Capaz que ya habían robado en otro lado.
@Marcelo R Buena observación lo de las billeteras. Capaz que venían de hacer otros trabajitos antes de intentar esta entradera.
Los handies son la clave. Eso significa que hay más gente involucrada. Ojalá los investiguen bien y no los larguen en dos días.
@LaFlaca33 Tal cual, los handies no los usa cualquiera. Esto huele a banda organizada. Espero que no los suelten con una palmadita en la espalda.
Echesortu cada vez más complicado. Yo me mudé de ahí el año pasado justamente por esto. No se puede vivir tranquilo.
36 años los tres, no son pendejos. Ya tienen experiencia en esto. Con suerte les dan unos meses y salen a seguir robando.