Lo que pasó en Empalme Graneros el miércoles por la noche no fue casualidad. Uno de los dos detenidos como sospechoso del crimen de Matías Diep Asep ya tenía las manos manchadas de sangre: una condena cumplida por intento de homicidio en 2014.
La historia se repite con una precisión que duele. El mismo hombre que ahora está señalado por este nuevo asesinato en la zona noroeste de Rosario ya había baleado a un vecino hace más de una década. La Fiscalía había pedido 20 años de prisión por aquel intento de homicidio, pero la Justicia consideró que 9 años de cárcel eran suficientes.
¿Suficientes para qué? ¿Para que saliera y volviera a matar? La pregunta quema y no tiene respuesta fácil. Mientras los familiares de Matías Diep Asep lloran su muerte, los vecinos de Empalme Graneros se preguntan cuántos crímenes más se podrían haber evitado con una Justicia que no sea tan generosa con los violentos.
El crimen ocurrió durante la noche del miércoles en una zona que ya conoce demasiado bien el sonido de los disparos. Los investigadores trabajan para reconstruir los hechos, pero una cosa está clara: este no era el primer baile de uno de los sospechosos con la violencia extrema.
La diferencia entre 20 y 9 años no es solo matemática: son 11 años de libertad que tal vez costaron una vida. Son 11 años en los que la sociedad rosarina convivió con alguien que ya había demostrado de qué era capaz. Y ahora, otra familia destroza mientras los números de la inseguridad siguen subiendo.
La investigación continúa, pero el patrón ya está claro. En una ciudad donde la violencia se recicla como si fuera basura, donde los antecedentes penales parecen ser solo papeles que se archivan, cada nuevo crimen duele más porque se siente evitable.
¿Cuántas veces más vamos a ver la misma película? ¿Cuántos Matías más van a pagar el precio de una Justicia que parece más preocupada por los derechos de los delincuentes reincidentes que por proteger a las víctimas?

Comentarios (10)
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Era obvio que iba a volver a matar. 9 años por intento de homicidio es una vergüenza, la Justicia argentina es un chiste.
Roberto, no podemos generalizar. Hay que ver bien los hechos antes de juzgar a todo el sistema judicial.
Lucia, ¿en serio? El tipo ya había baleado a alguien y salió a matar de nuevo. ¿Qué más querés ver?
Mi más sentido pésame para la familia de Matías. Esto no puede seguir pasando en nuestros barrios.
Y después se quejan de que la gente pida mano dura. Estos tipos no se rehabilitan nunca.
Acá vivimos con miedo todos los días. Los pibes no pueden ni salir a la esquina tranquilos.
Hay que endurecer las penas YA. No puede ser que por intento de homicidio den solo 9 años.
La familia de Matías debe estar destruida. Que en paz descanse, no se merecía esto.
Mientras los chorros tienen más derechos que las víctimas, esto va a seguir pasando.
¿Alguien sabe si había medidas de seguridad para este tipo cuando salió? Porque parece que nadie lo controlaba.