Lo que pasó en San Cristóbal sigue generando ondas expansivas por toda la provincia. A una semana del trágico episodio donde un estudiante de 15 años mató de un escopetazo a Ian Cabrera de 13 e hirió a otros compañeros en la Escuela Mariano Moreno, ahora apareció un nuevo caso que tiene en vilo a las comunidades educativas santafesinas.
Según informó La Capital, las autoridades provinciales confirmaron este lunes la detención de un menor en la zona de Sunchales por difundir amenazas sobre un inminente tiroteo en una escuela local. El chico fue aprehendido el domingo tras circular mensajes que advertían sobre un ataque en los próximos días.
¿Estamos ante lo que los especialistas llaman el 'efecto contagio'? Todo indica que sí. Los funcionarios del gobierno de Santa Fe que brindaron la conferencia de prensa no ocultaron su preocupación por este fenómeno que replica tragedias escolares a través de amenazas e imitaciones.
El caso de Sunchales no es menor. Las amenazas llegaron a través de redes sociales y generaron pánico entre padres y docentes de la zona. La rapidez con la que actuaron las fuerzas de seguridad muestra que el protocolo post San Cristóbal está funcionando, pero también evidencia que el miedo se instaló para quedarse.
Durante la conferencia, los funcionarios hicieron un repaso de las medidas de contención implementadas para las víctimas y familiares del caso San Cristóbal. También actualizaron la situación del menor agresor, quien permanece bajo custodia mientras avanza la investigación judicial.
La pregunta que se hacen todos es la misma: ¿cuántos casos más van a aparecer? El fenómeno del contagio en tragedias escolares está documentado internacionalmente. Cuando ocurre un hecho de estas características, es común que surjan imitadores o amenazas falsas que buscan generar el mismo impacto mediático.
Lo cierto es que cada amenaza, por más falsa que sea, obliga a movilizar recursos, genera terror en las comunidades educativas y mantiene en estado de alerta a miles de familias santafesinas. El costo emocional y social de este 'efecto dominó' puede ser tan devastador como el hecho original.
Las autoridades insisten en que tomarán con la máxima seriedad cada denuncia y amenaza que se reciba. No hay lugar para bromas ni 'chistes' en redes sociales cuando se trata de la seguridad de nuestros chicos. El menor de Sunchales ya lo está aprendiendo por las malas.

Comentarios (12)
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Como madre de dos chicos en edad escolar, esto me tiene con el corazón en la boca. Ya no sabés si mandarlos o no al colegio.
@Patricia Morales entiendo tu miedo, pero no podemos dejar que el terror nos paralice. Los chicos necesitan ir al colegio.
Bien por las autoridades que actuaron rápido. Hay que meter presos a todos estos pelotudos que hacen amenazas por diversión.
¿Y los padres dónde están? Un chico no llega a esto de la nada, algo pasa en casa que nadie ve.
Esto es culpa de las redes sociales y los videojuegos violentos. Antes no pasaban estas cosas.
@LaFlaca33 no es tan simple. Videojuegos hay en todo el mundo y estas tragedias no pasan en todos lados igual.
Trabajo en una escuela y te digo que el clima cambió completamente después de San Cristóbal. Los chicos están asustados, los maestros también.
Hay que reforzar la contención psicológica en las escuelas. No alcanza con más seguridad, necesitamos más psicólogos.
¿Cuándo van a largar el nombre del pibe de San Cristóbal? Ya pasó una semana y seguimos sin saber quién es.
@Negro_del_sur es menor de edad, no pueden publicar su identidad. Está protegido por la ley.
Mi hijo va a una escuela en Sunchales y ayer no lo mandé por las amenazas. No sé qué hacer, tengo miedo.
Esto se va a seguir repitiendo si no hacemos algo de fondo. No es solo meter presos, hay que trabajar en prevención.