Lo que pasó este lunes en el barrio Tablada de Rosario no se olvida fácil. Un nene de dos años recibió un disparo de arma de fuego mientras acompañaba a su padre a hacer un mandado simple, de los de todos los días: ir al kiosco. No llegaron.
En el medio, una balacera. Y el chico, que todavía no aprendió a hablar bien, terminó con una bala encima.
El padre del menor fue el primero en dar su versión ante las autoridades. Según su relato, iban caminando juntos cuando quedaron atrapados en el fuego cruzado. No había forma de anticiparlo, no había señal de que esa cuadra iba a convertirse en escenario de un tiroteo. En Tablada, lamentablemente, eso ya no sorprende a nadie, y eso es quizás lo más grave de todo.
El nene fue trasladado de urgencia para recibir atención médica. Al cierre de esta nota, su estado y la evolución de su cuadro estaban siendo evaluados por el personal sanitario. Cada minuto cuenta cuando la víctima tiene apenas dos años.
¿Cuántos pibes más tienen que quedar en el medio antes de que algo cambie de verdad en estos barrios? La pregunta no es nueva. Tampoco lo es la respuesta que nunca llega.
El barrio Tablada, ubicado en la zona sur de Rosario, es uno de los sectores que históricamente registra altos índices de violencia armada. Los vecinos conviven desde hace años con tiroteos que ya no distinguen hora, día ni edad de las víctimas. Un nene de dos años yendo al kiosco con su papá es la imagen más brutal de ese fracaso colectivo.
La Policía de Santa Fe intervino en el lugar y la investigación quedó en manos de la fiscalía correspondiente. Por ahora, no trascendieron datos sobre detenidos ni sobre el origen del enfrentamiento.
Hay cosas que una ciudad no debería tener que normalizar. Esta es una de ellas.

Comentarios (13)
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Dos años. DOS AÑOS. Me parte el alma. Este pibe no eligió nacer en Tablada ni salir a la calle con su papá. El Estado los abandonó a todos.
Y los políticos siguen en sus despachos hablando de planes de seguridad que no sirven para nada. Vergüenza total.
Che, no todo es culpa del Estado. Los que disparan son personas, no el gobierno. Hay que ir al fondo del problema.
Vivo a diez cuadras de Tablada y le juro que hay días que no dejo salir a mis hijos. Esto es una pesadilla que no termina más.
Ojalá el nene se recupere rápido. Lo demás, lo de siempre: nadie va a preso, nadie va a renunciar, nada va a cambiar.
Me pregunto si Pullaro va a salir a decir algo hoy o lo deja pasar como tantas otras veces.
El gobernador viene trabajando en esto, no es justo decir que no hace nada. El problema es estructural y lleva décadas.
Roberto, estructural o no, un nene de dos años tiene una bala. Algo está fallando ahora, no en décadas pasadas.
Lloro de impotencia. Que se recupere ese angelito por favor.
En otros países esto genera una crisis de gobierno. Acá sale en las noticias y mañana es otro día. Estamos anestesiados.
Trabajo en salud pública y lo que más duele es que los médicos ya están acostumbrados a atender pibes baleados. Eso no puede ser normal.
Fuerza para el papá también, imaginate cargar con eso. Llevás a tu hijo al kiosco y termina así.