Lo que parecía una tarde tranquila en Pasaje Independencia al 3100 se convirtió en una pesadilla cuando sonaron tres disparos que dejaron a una mujer herida y a todo un barrio conmocionado.
La víctima, una mujer de 50 años, recibió un balazo en el brazo izquierdo durante un ataque armado contra el kiosco donde se encontraba. El episodio ocurrió en plena zona oeste de Rosario, en un sector que viene registrando un incremento preocupante de hechos violentos.
Los vecinos reaccionaron con una solidaridad que conmueve: apenas escucharon los disparos, no dudaron en subir a la mujer a un auto particular y trasladarla de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Esa reacción rápida probablemente le salvó complicaciones mayores.
Según los datos recolectados por el cronista Juan Guido Giaccaglia en su programa radial, el presunto autor de los disparos tenía el rostro cubierto con una capucha, un detalle que habla de la premeditación del ataque. ¿Casualidad que eligiera justamente ese kiosco? ¿O hay algo más detrás de esta agresión?
La Policía perimetró inmediatamente la escena mientras aguarda la llegada del gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones, que realizará las pericias solicitadas por el Ministerio Público de la Acusación. Cada evidencia será clave para dar con el responsable.
Afortunadamente, la mujer se encuentra fuera de peligro, pero el episodio deja una pregunta que resuena en todo el barrio: ¿hasta cuándo vamos a convivir con esta escalada de violencia que no distingue horarios ni víctimas?
Este nuevo ataque se suma a la larga lista de hechos violentos que vive Rosario, donde los comerciantes trabajan cada día con el temor de convertirse en el próximo blanco. La zona oeste, que históricamente fue más tranquila, ahora también convive con esta realidad que no da tregua.

Comentarios (10)
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Vivo a dos cuadras de ahí. Ya no se puede estar tranquilo ni en el kiosco de la esquina. Esto es insostenible.
Roberto tiene razón, yo también soy del barrio y cada vez está peor. Antes era tranquilo acá.
Menos mal que los vecinos reaccionaron rápido. Esa solidaridad todavía existe en los barrios, por suerte.
¿Y la policía dónde estaba? Siempre llegan después que pasa todo. Necesitamos más patrullaje en la zona oeste.
Tano, la policía no puede estar en todos lados. Pero sí necesitamos más presencia, sobre todo de noche.
¿Tres tiros a un kiosco? ¿Qué buscaban, la recaudación del día? Esto huele a otra cosa...
Flaca, puede ser un ajuste de cuentas o extorsión. Los kioscos son blancos fáciles lamentablemente.
Hay que reconocer que el HECA funciona bien. Por lo menos ahí la atendieron rápido a la señora.
50 años tiene la señora. Podría ser cualquiera de nuestras madres. Me da una bronca terrible esto.
Encapuchado a plena tarde. Estos tipos ya no tienen límites. Esperemos que las cámaras hayan filmado algo.