Las columnas de humo volvieron a teñir el horizonte al este de Rosario. Desde el sábado último, el Delta del Paraná arde otra vez, y el recuerdo de los devastadores incendios de 2020 y 2021 —en plena pandemia— pesa sobre cada imagen que llega desde las islas.
El Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario relevó al menos 1500 hectáreas afectadas en total, distribuidas en una franja que va desde San Lorenzo, al norte, hasta Ramallo, en la provincia de Buenos Aires, al sur. Los datos fueron obtenidos a través del Centro de Estudios Territoriales de la Facultad de Ciencias Agrarias con registros satelitales que incluyen cálculo de magnitudes y extensiones.
El desglose es contundente: unas 500 hectáreas afectadas al norte de Rosario y aproximadamente 880 al sur, según estimó el abogado especialista en Derecho Ambiental De Bueno, de la UNR. Para ponerlo en perspectiva: es más del triple de lo que se quemó en marzo pasado, cuando el mismo experto calculó unas 400 hectáreas en una zona a 20 kilómetros de Rosario y 40 de Victoria.
Desde la ribera rosarina, los focos fueron visibles a simple vista. Vecinos y visitantes del parador Vladimir, en el Banquito de San Andrés, y desde la costanera frente a Arroyo Seco registraron las imágenes que circularon esta semana en redes. La postal duele porque ya la conocemos de memoria.
¿Cuántas veces vamos a ver arder el mismo humedal antes de que alguien pague por esto?
El antecedente más reciente antes de este episodio fue en enero de 2026, cuando la Multisectorial Humedales alertó sobre nuevos focos y pidió públicamente que se denuncie a quienes inician el fuego. «Vemos que se extienden y aparecen nuevos, pero los responsables desaparecen rápido», advirtió el colectivo que nació precisamente de la crisis de 2020. A mediados del año pasado, el rebrote fue aún más grave: 30 mil hectáreas quemadas en el Delta.
Los satélites de la NASA registraron numerosos puntos de calor entre el 1 y el 4 de septiembre en la zona del Delta, con mayor concentración al sur de la conexión interprovincial Rosario-Victoria. La Agencia Federal de Emergencias (AFE) colabora con la provincia de Entre Ríos realizando sobrevuelos con avión observador para monitorear la situación.
El problema de fondo, sin embargo, no es el viento ni la sequía: es la impunidad. El Juzgado Federal de Victoria tiene abierta la causa principal por los incendios iniciados en 2020. Hubo llamados a indagatoria a más de una veintena de propietarios y arrendatarios, tanto en ese año como en 2023. Pero las condenas firmes brillan por su ausencia. Los procesos se empantanan en medidas cautelares administrativas y ambientales, y los responsables —presuntamente intencionales, según la Justicia— siguen sin rendir cuentas.
El humedal del Delta es uno de los ecosistemas más importantes de Sudamérica. Regula el clima regional, filtra el agua del Paraná y alberga una biodiversidad única. Cada hectárea quemada es una pérdida que no se recupera en años. Y mientras la Justicia avanza a paso de tortuga, el fuego vuelve, temporada tras temporada, con una puntualidad que ya no puede atribuirse solo a la casualidad.
La pregunta que nadie en el sistema judicial parece querer responder es simple: ¿quién gana con que estas islas ardan? Mientras no haya una respuesta con nombre y apellido, y una condena que la acompañe, el humo va a seguir llegando a Rosario.

Comentarios (15)
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Todos los años lo mismo. Todos los años el humo, las fotos, las notas en los diarios. Y todos los años los responsables sueltos. En algún momento alguien tiene que ir preso de verdad.
¿30 mil hectáreas el año pasado y nadie fue condenado? Esto es una vergüenza nacional, no solo rosarina.
Yo vivo en la costanera y el olor a humo esta semana fue insoportable. Tengo una nena asmática. ¿Cuándo van a tomar esto en serio?
Siempre culpan a los productores pero nunca se sabe con certeza quién prende el fuego. Hay que investigar bien antes de condenar a nadie.
¿Investigar bien? Llevan seis años 'investigando bien' y no hay una sola condena. Algo no cierra.
No digo que no haya responsables, digo que la Justicia tiene que probarlo. Si no, cualquiera puede ser acusado sin fundamento.
La UNR hace un trabajo enorme con el monitoreo satelital. Por lo menos hay alguien que registra lo que pasa. El Estado brilla por su ausencia.
1500 hectáreas en cuatro días. Que alguien me explique cómo eso puede ser accidental.
Desde el balcón de mi departamento en el centro se veía el humo clarísimo el martes a la tarde. Una tristeza enorme ver eso.
Para los que no lo saben: el humedal del Delta tarda décadas en recuperarse de un incendio de esta magnitud. No es solo un problema estético, es un desastre ecológico con consecuencias a largo plazo para toda la cuenca del Paraná.
Y encima hay gente que dice que los ambientalistas exageran. Miren las fotos satelitales y después hablen.
Yo fui al banquito el fin de semana y el olor era horrible. Arruinó todo. Encima sabés que alguien lo hizo a propósito y te da una bronca...
La Multisectorial Humedales viene advirtiendo esto hace años. Ojalá esta vez alguien los escuche de verdad y no solo cuando sale en los diarios.
El juzgado de Victoria tiene la causa desde 2020. Seis años. Seis. Y nada. Si esto fuera en otro país ya habría gente condenada hace rato.