El diputado provincial Walter Ghione convirtió su historia personal en una radiografía de la política santafesina. Pastor evangélico y legislador de UNO, repasó en el stream El Ciudadano Política cómo pasó de ser visto con sospecha en la Legislatura a sostener una agenda territorial en barrios atravesados por el narcodelito.
Para Ghione, el desafío no fue solo legislativo: fue también cultural. Reconoció que la Iglesia evangélica siempre fue una minoría religiosa y que él mismo sufrió discriminación en la escuela primaria porque sus padres eran pastores. “Hay que ponerle el pecho y salir adelante”, recordó, y explicó que esa frase familiar terminó volviéndose una forma de entender la política: trabajar, darse a conocer y romper prejuicios.
Su ingreso a la Cámara de Diputados se dio en un momento incómodo: el frente entró con el pañuelo celeste en plena discusión por la ley de aborto en 2018. Según relató, fue la primera vez en la historia de Argentina que la Iglesia evangélica salía a las calles por un tema netamente político. Esa imagen inicial instaló un prejuicio enorme: todos se preguntaban qué hacía un pastor evangélico.
La pandemia no ayudó a romper el hielo. Ghione contó que recién a un año y medio de su ingreso empezó a construir relación con otros legisladores. En ese contexto, sus proyectos no avanzaban. Muchos apuntaban a fortalecer la identidad de las iglesias evangélicas y a visibilizar su trabajo. Uno de ellos buscaba que el 31 de octubre, ya declarado día de la reforma protestante, sea también el día de las iglesias evangélicas.
El quiebre llegó con Carlos Del Frade. Ghione le explicó cuestiones históricas de las escrituras, la diferencia entre la Biblia católica y la evangélica, y le ofreció una Biblia evangélica. La llevó tapada, porque “era una cuestión entre él y yo”. En una reunión parlamentaria, Del Frade preguntó delante de los presidentes de bloque si le había llevado el libro. El gesto abrió una puerta: otros legisladores empezaron a pedir una copia y el proyecto terminó avanzando.
El resultado fue que Santa Fe se convirtiera en una de las primeras provincias en declarar el 31 de octubre como día de las Iglesias Evangélicas. Para Ghione, ese logro no fue solo simbólico: marcó el fin de un prejuicio y el inicio de un diálogo que hoy define como excelente. “Rompimos una cuestión prejuiciosa”, resumió, y lo vinculó a su recorrido dentro del frente Unidos.
Más allá de la anécdota, Ghione sostuvo que su partido UNO se mantiene en la coalición oficialista porque valora el debate interno. “Me gusta no morir con mi posición solamente, sino tener un ida y vuelta hasta lograr consenso”, dijo. En esa línea, consideró que acordar con quienes piensan distinto fortalece la política y la sociedad.
También se refirió al impacto del plan económico de Javier Milei en las pymes y los sectores vulnerables, y tomó distancia de una posible integración de La Libertad Avanza a la coalición oficialista santafesina. Allí apareció una de sus frases más fuertes: frente a la crisis, “la gente no busca al diputado, busca al pastor porque no encuentra salida en el Estado”.
En ese marco, Ghione explicó que las iglesias están recibiendo demandas habitacionales y sociales que el Estado no logra contener. Reflexionó sobre el rol que podrían tener figuras religiosas como Dante Gebel o Leda Bergonzi en la arena electoral. La frase resume el diagnóstico: cuando el Estado no llega, la sociedad busca respuestas en la fe.

Comentarios (9)
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Me parece bien que un pastor hable de la crisis sin tapujos. Cuando el Estado no llega, la gente busca donde puede.
Ojo, no todo es crisis. También hay pastores que buscan votos. Hay que leer con lupa.
Exacto. Uno puede ser creyente y no convertir la iglesia en un despacho político.
No me gusta que se use la fe para llenar el vacío del Estado. Eso es una señal de abandono.
Justo vos quejándote de que la gente busca salida, cuando el Estado no da respuesta. La fe no es el problema, la ineficiencia sí.
Lo de la Biblia con Del Frade me parece un dato clave. A veces los prejuicios se rompen con una charla, no con un discurso.
Que la gente busque al pastor no es un elogio para el Estado. Es una confesión de fracaso.
Me interesa saber si el proyecto del 31 de octubre tuvo impacto real o fue solo simbólico.
Simbólico sí, pero también político. Le dio visibilidad a una comunidad que antes era minoría.