El tiempo pasa, pero el dolor no cierra. Este jueves, a 15 años exactos de la desaparición de Paula Perassi, su familia volvió a tomar las calles del centro de San Lorenzo para sostener un reclamo que ninguna sentencia judicial pudo satisfacer: saber qué pasó con ella y dónde están sus restos.
Alberto y Alicia, los padres de Paula, encabezaron una vez más la movilización, acompañados por familiares, vecinos y organizaciones feministas que se sumaron a la convocatoria. La marcha recorrió distintas arterias de la ciudad y culminó con un acto emotivo que incluyó discursos y una canción dedicada a la mujer desaparecida.
Conmovido pero firme, Alberto Perassi volvió a dejar en claro que no piensa bajar los brazos. "Mientras tenga fuerzas, mientras tenga vida, voy a seguir encabezando estas marchas y voy a seguir preguntándome qué pasó con Paula", expresó ante la multitud que lo acompañó en el acto.
Sus palabras resumen quince años de búsqueda ininterrumpida, de marchas, de presentaciones judiciales, de esperas y de silencios que nadie terminó de romper. "15 años sin tener nada, sin haber logrado nada. Una cosa de locos. Uno mira para atrás y dice: ¿Cómo se pasó semejante cantidad de tiempo?", reflexionó con la voz cargada de emoción.
Pero lo que más duele, lo que más indigna a Alberto, es la sensación de que el caso fue dejado caer deliberadamente. "Han apostado a que yo me muera, a que yo me pare, que yo me olvide, que nos olvidemos nosotros, que todo se enfríe", denunció, apuntando a lo que la familia describe como un pacto de silencio que rodea el caso desde el principio.
"Hay una desaparecida en democracia, en la ciudad de San Lorenzo. ¿Por qué nadie más se hizo problema por esto?", preguntó Alberto, con una frase que resume la paradoja de un caso que ocurrió en pleno siglo XXI, en una ciudad del interior santafesino, y que sin embargo guarda similitudes perturbadoras con las desapariciones de la dictadura: sin cuerpo, sin verdad completa, sin cierre.
Paula Perassi desapareció en septiembre de 2011. En el marco de la investigación judicial fueron juzgados Gabriel Strumia, con quien Paula mantenía una relación extramatrimonial, y su esposa, Roxana Michl, además de otras personas vinculadas al caso. El proceso tuvo absoluciones y luego condenas, pero nunca se logró determinar el paradero de los restos de la mujer, el punto que la familia considera el más urgente de resolver.
"Que me entreguen los huesos. Yo necesito saber qué fue lo que pasó con mi hija, necesito saber qué hicieron con ella y poder despedirla", repitió Alberto, con el mismo pedido que lleva años sosteniendo en cada marcha, en cada entrevista, en cada acto público.
La historia también atraviesa a los hijos de Paula, que hoy tienen 17 y 21 años y crecieron con la ausencia de su madre como telón de fondo de sus vidas. "Hemos criado a los chicos. Están bien. Ya son dos hombrecitos que, gracias a Dios, son muy buenos chicos", contó el abuelo. Pero reconoció que la falta de respuestas también los marca: "¿Cómo sobrellevan esta causa de su mamá? Como pueden, igual que nosotros".
Cada año, la marcha en San Lorenzo es un recordatorio de que hay casos que la Justicia cierra en papeles pero que las familias no pueden cerrar en la vida real. Mientras no haya restos, mientras no haya verdad, la historia de Paula Perassi seguirá abierta.

Comentarios (13)
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15 años y todavía nada. Esto es una vergüenza para la Justicia argentina. Alberto es un ejemplo de lucha y de amor de padre. No lo vamos a dejar solo.
Pacto de silencio en una ciudad chica. Todos saben algo y nadie habla. Eso es lo más siniestro de este caso.
Hubo condenas, el sistema judicial funcionó dentro de sus limitaciones. No todo es tan simple como decir que 'nadie hizo nada'.
¿Funcionó? ¿En serio? Sin el cuerpo, sin saber qué pasó, eso no es justicia. Es un trámite administrativo nomás.
Y mientras tanto hay gente que sabe y duerme tranquila. Eso es lo que no puedo entender. ¿Cómo se vive con eso?
Los pibes de Paula tienen 17 y 21 años y crecieron sin su mamá. Eso no tiene precio, no tiene reparación posible. Que no se olvide nunca.
Yo soy de San Lorenzo y te digo que en la ciudad esto se sigue hablando. La gente no se olvidó. Alberto tiene razón en seguir.
Una desaparecida en democracia. Esa frase me parte el alma. Pensé que eso era solo del pasado y resulta que no.
Respeto total a la familia. 15 años marchando sin bajar los brazos. Ojalá algún día alguien hable y les digan dónde está Paula.
Organizaciones feministas acompañando, bien. Este caso es un femicidio aunque no haya cuerpo. Paula fue víctima de violencia de género y hay que nombrarlo así.
mi vieja siempre me habló de este caso. dice que en san lorenzo todos saben algo pero nadie dice nada. triste
Alberto Perassi es un héroe anónimo. Un hombre mayor que no se rinde, que marcha, que habla, que llora en público por su hija. Eso requiere una valentía enorme.