Lo que el río se llevó, el tiempo y el trabajo lo devolvieron. Casi un año después del desborde del río Carcarañá, Vialidad Nacional anunció la habilitación de la libre circulación por el puente de la ex ruta 9 en la ciudad del mismo nombre, una obra que los vecinos esperaban desde que el agua arrasó con la normalidad de la zona.
El organismo confirmó que el puente, que había permanecido con restricciones de tránsito durante meses, ya puede ser transitado sin limitaciones. Sin embargo, aclaró que los trabajos en el área no terminaron: Vialidad Nacional seguirá operando en la zona para garantizar la seguridad de la infraestructura vial afectada por la crecida.
El desborde del río Carcarañá fue uno de los episodios hídricos más recordados de la región en los últimos tiempos. La ciudad de Carcarañá, ubicada a unos 50 kilómetros al sur de Rosario sobre la histórica traza de la ruta que unía Buenos Aires con Córdoba, sufrió el impacto directo de las aguas sobre su infraestructura vial y urbana. El puente de la ex ruta 9 es un punto neurálgico para la conectividad del sur santafesino, ya que vincula localidades del departamento San Lorenzo y facilita el tránsito pesado y liviano de toda la zona.
¿Cuánto tiempo puede una comunidad convivir con una arteria cortada o restringida antes de que el daño económico y social se vuelva irreversible? En Carcarañá lo saben bien. Casi doce meses de limitaciones en un puente de esa envergadura no son un dato menor: afectan el transporte de cargas, el acceso a servicios y la vida cotidiana de miles de personas que dependen de esa conexión.
La noticia llega como un alivio, aunque con matices. Que Vialidad Nacional continúe trabajando en el lugar sugiere que la infraestructura todavía no está al cien por ciento consolidada, y que la habilitación, si bien es un paso importante, no implica que el capítulo esté cerrado del todo. En un país donde los plazos de obra se estiran y los recursos para mantenimiento vial escasean, cada avance merece ser celebrado, pero también monitoreado.
Por ahora, los vecinos de Carcarañá y los conductores que transitan esa zona pueden circular con libertad. Después de casi un año, no es poco.

Comentarios (10)
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Por fin. Casi un año dando la vuelta por caminos de tierra para llegar al trabajo. Ojalá no tarden otro año en terminar lo que falta.
Un año para arreglar un puente. En serio. Un año. Que alguien me explique cómo es posible.
Che, hay que entender que estas obras no son simples. Un puente dañado por una crecida importante requiere estudios, licitaciones, presupuesto. No es tapar un pozo.
Rodrigo, con esa lógica justificamos cualquier demora. Un año es un año, y la gente de Carcarañá lo pagó con el bolsillo y con el tiempo.
Los camioneros que pasamos por ahí sabemos lo que fue este año. Kilómetros de más, combustible de más, tiempo de más. ¿Alguien nos va a compensar algo? No, claro.
Buena noticia igual. Hay que reconocer cuando se avanza, aunque haya tardado.
Que sigan trabajando en la zona me preocupa un poco. Significa que no está del todo bien todavía, ¿no?
Exacto lo que decís. Que Vialidad diga que 'seguirá trabajando' no me da mucha confianza. Ojalá no haya que esperar otra crecida para que se den cuenta de lo que falta.
Mi viejo vive en Carcarañá y me decía que era un quilombo bárbaro. Que bueno que por fin lo arreglaron.
Ojalá le presten la misma atención a los puentes y caminos del norte de la provincia, que están igual o peor y nadie dice nada.