Lo que pasó en el macrocentro de Rosario este martes a la noche no puede quedar en una estadística más. El cuerpo de Gabriela Banach, militante trans de 47 años, fue encontrado en un departamento ubicado en Cerrito al 630. El preinforme de autopsia determinó que murió por un golpe en la cabeza. La Justicia investiga el caso.
La noticia sacudió al colectivo LGBT y a las organizaciones feministas de la ciudad, que no tardaron en reaccionar. Para este jueves están convocadas dos movilizaciones frente a la sede del gobierno provincial, en la esquina de Santa Fe y Moreno: una a las 11.30 y otra a las 18. La doble jornada no es un capricho organizativo: busca que pueda sumarse la mayor cantidad de gente posible, trabajadores, estudiantes, vecinos.
Gabriela Sosa, referente de Mumalá, fue una de las primeras voces en alzarse. En diálogo con el programa Cada Día de El Tres, trazó un panorama que asusta. "Comparándola con el mismo período del año pasado, tenemos 11 femicidios y travesticidios más en la provincia, lo que hace que hablemos de una situación de emergencia provincial", afirmó con datos en la mano.
El caso de Banach no llega solo. Sosa lo enmarcó en una serie de crímenes que vienen acumulándose en Santa Fe: el asesinato de Alejandra Ironici en la capital provincial, y los casos de Débora Bordón y Lucrecia Sarmati en Piamonte. "Ya habíamos tenido una situación similar donde una activista fue asesinada", recordó la referente, y la acumulación de nombres propios en esa lista es lo que más duele. Son personas, no cifras.
¿Cuánto más tiene que crecer esa lista para que el Estado reaccione con la misma energía que puso en bajar los homicidios narcos? Sosa se hizo la misma pregunta, y la formuló sin anestesia: "¿Por qué se pudieron bajar los homicidios vinculados a la narcocriminalidad en la provincia y con estos homicidios relacionados con los odios de género no tienen la misma inversión y preocupación, cuando estamos hablando ya de 31 mujeres en solo este año?"
La militante también señaló las modalidades más frecuentes en estos ataques: golpes y armas blancas. Dos formas de matar que hablan de cercanía, de saña, de un odio que no necesita distancia. Por eso, Sosa reclamó avanzar con urgencia en políticas de desarme y sensibilización.
Hubo además un debate de fondo que Sosa no esquivó: el uso de los términos correctos. Travesticidio, transfemicidio. Palabras que no son capricho ideológico sino categorías jurídicas y sociales que nombran una violencia específica. "Son figuras que en algunos casos como el femicidio se incorporaron al Código Penal y con otras aún no lo hemos logrado, pero deberían incorporarse. ¿Por qué? Porque hablan de una violencia machista específica a esos colectivos", explicó.
La pregunta que queda flotando sobre la ciudad es incómoda pero necesaria: si el Estado demostró que puede reducir ciertos tipos de violencia cuando pone recursos y voluntad política, ¿por qué la violencia de género sigue siendo tratada como un problema de segunda categoría? 31 muertes en lo que va del año en Santa Fe no son una tendencia. Son una emergencia. Y las organizaciones sociales ya no están dispuestas a esperar que el gobierno lo reconozca solo.
Este jueves, las calles de Rosario van a hablar.

Comentarios (15)
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Gabriela militaba, luchaba, ponía el cuerpo todos los días. Y terminó así. Esto no es solo un crimen, es el resultado de años de abandono estatal hacia el colectivo trans. Me rompe el alma.
31 muertes en lo que va del año y el gobierno hablando de otras cosas. Prioridades, che.
Voy a ir a la marcha de las 18. No puedo quedarme en casa sabiendo lo que está pasando. Ojalá seamos muchos.
Yo entiendo el dolor y acompaño el reclamo, pero me gustaría saber cómo avanza la investigación judicial. ¿Hay detenidos? ¿Hay pistas? La nota no lo dice.
La Justicia tiene que actuar rápido. Cada día que pasa sin detenidos es un día que el asesino sigue suelto.
Lo que dice Sosa sobre el travesticidio y el Código Penal es clave. Nombrar bien las cosas importa. No es lo mismo que un homicidio común, hay un odio específico detrás.
Paren con el invento de palabras nuevas. Homicidio es homicidio. El que mató tiene que ir preso y listo.
No es inventar palabras, Braian. El femicidio tampoco existía en el código y se incorporó porque nombra una realidad específica. Entender eso ayuda a prevenirlo. No es capricho.
La comparación que hace Mumalá es demoledora: bajaron los homicidios narcos porque pusieron plata y voluntad política. ¿Por qué con la violencia de género no hacen lo mismo? Alguien que me explique.
Porque lamentablemente la vida de las mujeres trans sigue valiendo menos para el sistema. Eso es lo que hay que cambiar.
Yo la vi a Gabriela en marchas. Era una persona comprometida, con mucha energía. Esto es una pérdida enorme para el activismo rosarino. Fuerza a toda su familia y compañeras.
Voy a ir a la marcha de la mañana con mis hijas. Que vean desde chicas que esto no puede normalizarse.
Respeto el dolor pero me pregunto si las marchas sirven de algo cuando la Justicia después archiva las causas. Necesitamos resultados concretos, no solo visibilidad.
Las marchas sirven para que el poder político sepa que la gente está mirando. Sin presión social, ni siquiera investigan. Así que sí, sirven.