Lo inauguraron con bombos y platillos, con chicos de fútbol infantil, con funcionarios y con el intendente Pablo Javkin en primera fila. Era el 23 de junio de 2024, y Rosario estrenaba el Monumento a Futbolistas Mundialistas: una pelota de fútbol de 4 metros de altura que rinde homenaje a todos los rosarinos que vistieron la camiseta argentina en una Copa del Mundo, desde 1958 hasta hoy. Dos años después, el Concejo Municipal está debatiendo si hay que moverlo de lugar.
La pregunta que se hace más de un vecino es obvia: ¿cómo puede ser que una obra inaugurada hace tan poco tiempo ya esté en revisión? En política municipal, dos años son nada. Pero al parecer, la ubicación elegida no convenció a todos, y ahora los concejales tienen que resolver si el monumento se queda donde está o si emprende viaje hacia otro punto de la ciudad.
El monumento no es un detalle menor. Rosario es, probablemente, la ciudad del mundo con mayor concentración de futbolistas que pisaron un Mundial. La lista es larga y gloriosa: desde los pioneros de finales de los años cincuenta hasta la generación dorada que le dio a la Argentina su tercera estrella. Homenajear esa historia con una obra pública tiene sentido. La discusión, entonces, no es si el monumento debe existir, sino dónde tiene que estar para que realmente cumpla su función.
Porque un monumento que nadie ve, o que está mal ubicado, es casi peor que no tenerlo. ¿De qué sirve rendir homenaje a Messi, a Di María, a Bielsa o a los mundialistas de otra época si la obra queda escondida o en un lugar que no invita a detenerse? Esa parece ser la preocupación de fondo detrás del debate en el Concejo.
La iniciativa de trasladarlo llegó al recinto legislativo municipal y ahora los ediles tienen que votar. No trascendieron aún los detalles sobre el nuevo emplazamiento propuesto ni los argumentos técnicos o urbanísticos que respaldan el cambio. Lo que sí quedó claro es que la decisión no es unánime y que hay posiciones encontradas entre los bloques.
Lo que llama la atención es el timing. Dos años es un plazo cortísimo para replantear una obra de estas características. Implica reconocer, de alguna manera, que algo no salió como se esperaba en la planificación original. Y eso, en términos políticos, siempre tiene un costo. Javkin, que estuvo presente en el acto de inauguración, queda inevitablemente ligado a la historia de esta obra, para bien y para mal.
Mientras tanto, los rosarinos siguen pasando al lado de esa pelota gigante sin saber muy bien si dentro de unos meses va a seguir ahí o si la van a ver en otro barrio, en otra plaza, en otro contexto. Esa incertidumbre dice bastante sobre cómo se planifican —o no se planifican— los espacios públicos en esta ciudad.
El Concejo tiene la palabra. Y la ciudad, la memoria.

Comentarios (12)
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Dos años y ya lo quieren mover. Esto resume perfectamente cómo se gasta la plata en el municipio. Primero lo ponen en cualquier lado y después gastan más en trasladarlo. Increíble.
Si está mal ubicado, hay que moverlo. No me parece tan grave reconocer un error y corregirlo. Lo grave sería dejarlo donde no lo ve nadie por no admitir que se equivocaron.
Silvia, el problema no es moverlo, es que gastaron plata pública para inaugurarlo con acto y todo, con Javkin adelante para la foto, y ahora resulta que estaba mal puesto. Alguien tiene que dar explicaciones.
Che, ¿alguien sabe dónde está exactamente el monumento? Porque yo paso por ahí y nunca lo vi bien señalizado. Capaz ese es el problema.
La idea del monumento me parece hermosa, Rosario tiene una historia futbolística única en el mundo. Pero si lo van a mover, que lo pongan en un lugar donde los chicos puedan ir a sacarse fotos, no escondido.
Que lo pongan en la costanera, cerca del monumento a Messi. Tendría mucho más sentido que esté en una zona turística donde la gente realmente lo vea.
Javkin inaugura todo con acto y después no hay seguimiento de nada. Esto es un ejemplo más de gestión para la foto.
No entiendo la bronca. Si la ubicación no funcionó, se mueve y listo. Peor sería que lo dejen mal puesto para no reconocer el error. Eso sí sería un papelón político.
Valeria, el punto es que esto no debería pasar. Hay urbanistas, hay arquitectos, hay técnicos municipales. ¿Para qué están si después hay que corregir todo?
Yo fui a la inauguración con mi nene que juega en las inferiores de Newell's. Fue un momento muy lindo. Espero que si lo mueven, lo pongan en un lugar más visible porque la historia que representa merece que la gente la conozca.
Más allá de la discusión política, hay que reconocer que homenajear a los futbolistas rosarinos mundialistas es algo que estaba pendiente hace décadas. El debate sobre la ubicación es secundario.
Secundario no es, Roberto. Un monumento mal ubicado es plata tirada. Y después nos quejamos de que faltan recursos para otras cosas.