Lo que pasó el 14 de febrero en Rosario no se olvida fácil. Dos jóvenes en moto, circulando por su mano, fueron embestidos por un auto que hizo un giro en U. Axel Salinas y Uriel Báez no llegaron a ver qué los golpeó. Hoy, siete meses después, sus familias siguen en la calle reclamando que esa muerte no quede impune.
Este lunes, al cumplirse exactamente siete meses del siniestro, familiares y allegados de las víctimas se reunieron en el lugar del hecho. Pintaron estrellas en memoria de los chicos, pusieron el cuerpo y pusieron la voz: quieren que Emmanuel Montenegro, el conductor acusado de provocar el choque, siga detenido hasta el día del juicio. No piden nada extraordinario. Piden lo mínimo: que el proceso judicial llegue a su fin con el imputado adentro.
"A dos personas inocentes se llevó. Yo quiero que haya justicia, porque para mí es un infierno mi vida ahora que ya no lo tengo a mi hijo acá", dijo uno de los familiares con la voz quebrada, frente a las cámaras de Telenoche Rosario. La frase resume todo: el dolor que no cede, la angustia de que el tiempo pase y la causa se enfríe, el miedo a que el sistema falle una vez más.
Desde la familia de Axel fueron igual de directos: "No queremos que él quede libre. Que pague el daño que causó a las dos familias. Queremos que llegue al juicio detenido". El reclamo es unánime entre ambas familias, que llevan siete meses coordinando una lucha que no eligieron pero que no pueden abandonar.
El caso tiene elementos que lo hacen especialmente grave. Según se informó durante la protesta, Montenegro habría dado positivo tanto en el control de alcoholemia como en el de narcolemia tras el siniestro. Si eso se confirma en el expediente, estamos hablando de un conductor que manejaba bajo el efecto de alcohol y drogas, realizó una maniobra prohibida y mató a dos personas que iban por donde debían ir. ¿Cuánto más claro tiene que ser el cuadro para que la Justicia actúe con firmeza?
La abuela de Uriel, que tenía 20 años al momento de su muerte, aportó otro dato clave: la secuencia completa del choque quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona. Reclamó que esas imágenes sean incorporadas y valoradas en la investigación. En un sistema judicial que muchas veces se mueve lento, la prueba audiovisual puede ser la diferencia entre una condena justa y una absolución que nadie entiende.
Los siniestros viales son la primera causa de muerte de jóvenes en Argentina. No son accidentes en el sentido de lo inevitable: son el resultado de decisiones. La de manejar alcoholizado. La de hacer un giro prohibido. La de no medir las consecuencias. Axel y Uriel pagaron con su vida las decisiones de otro. Sus familias, que este lunes volvieron a salir a la calle con fotos y estrellas pintadas, merecen al menos una respuesta judicial a la altura de esa pérdida.
La causa sigue su curso. El juicio aún no tiene fecha confirmada. Y las familias, mientras tanto, cuentan los meses.

Comentarios (13)
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Mi más sentido pésame a las dos familias. Siete meses reclamando justicia en la calle porque el sistema no les da respuestas. Es agotador y es una vergüenza.
Alcoholemia Y narcolemia positivas y todavía hay que salir a pedir que siga preso? En serio vivimos en este país?
Hay que esperar que la Justicia haga su trabajo. No podemos juzgar antes del juicio, por más doloroso que sea el caso.
Juzgar antes del juicio? Hermano, hay cámaras, hay test positivos, hay dos muertos. Qué más necesitás para entender lo que pasó?
Entiendo tu bronca, pero el proceso legal existe por algo. Si empezamos a saltarnos garantías según el caso, el sistema se rompe para todos.
Uriel tenía 20 años. 20 años. Iban por su mano, en moto, un día de San Valentín. Y el otro manejaba drogado y alcoholizado. No hay palabras.
Las cámaras grabaron todo y aun así hay que salir a protestar para que no lo suelten. Algo muy roto hay en la Justicia rosarina.
Fuerza a las dos familias. Que no bajen los brazos. La única forma de que esto no se repita es que haya condenas ejemplares.
Yo vivo cerca de donde fue el choque. Ese cruce es un desastre hace años, ya hubo otros incidentes. Pero claro, nadie hace nada hasta que pasa una tragedia.
Lo de las estrellas pintadas me llegó al alma. Esa es la forma en que las familias mantienen viva la memoria cuando la Justicia tarda demasiado.
Que siga preso es lo menos que se puede pedir. Si lo largan antes del juicio y se fuga, ahi si que no hay vuelta atras.
Ojalá el fiscal haga bien su trabajo y se oponga a cualquier excarcelación. Estos casos necesitan que alguien en el sistema tenga la espalda de las víctimas.