Una escena dantesca esperaba a una mujer que había viajado casi 500 kilómetros para acompañar a su tía a una consulta médica. Al llegar este lunes por la mañana al domicilio de Clorinda Medina, de 86 años, en el barrio Ludueña de Rosario, encontró la puerta cerrada y ninguna respuesta. Cuando logró ingresar, la imagen fue devastadora: su tía yacía sin vida, rodeada de grandes manchas de sangre, con una bolsa plástica en la cabeza y la vivienda completamente revuelta.
La sobrina, única familiar directa de la víctima, reside en Romang, una localidad del norte santafesino. Había emprendido el largo viaje específicamente para acompañar a Clorinda a una cita médica, un gesto de cuidado que terminó convirtiéndose en el descubrimiento de uno de los crímenes más perturbadores registrados en el barrio en los últimos tiempos.
Todo indica que el móvil del crimen fue el robo. La vivienda apareció revuelta, lo que sugiere que el o los autores buscaron dinero u objetos de valor antes —o después— de cometer el hecho. La modalidad empleada, con una bolsa plástica colocada sobre la cabeza de la víctima, apunta a un accionar deliberado y violento contra una persona adulta mayor que vivía sola.
El caso conmueve especialmente por la vulnerabilidad de la víctima. Clorinda Medina era una anciana que, según surge de los primeros datos, no contaba con familiares cercanos en Rosario. Su única red de contención directa era esa sobrina que debió recorrer casi medio millar de kilómetros para estar a su lado en una visita médica de rutina.
El barrio Ludueña, ubicado en la zona noroeste de Rosario, es uno de los sectores populares de la ciudad con alta densidad poblacional y una comunidad de larga historia. Como tantos otros barrios rosarinos, convive con problemáticas de seguridad que en los últimos años se han agudizado, afectando especialmente a los sectores más vulnerables: adultos mayores que viven solos, sin redes de protección inmediata.
Las autoridades policiales y judiciales iniciaron la investigación para determinar las circunstancias exactas del crimen, identificar a los responsables y establecer el momento en que se produjo el hecho. Por el momento, no se informaron detenciones ni se identificaron sospechosos de manera oficial.
El crimen de Clorinda Medina se suma a una preocupante serie de hechos violentos contra adultos mayores en distintos puntos de la ciudad, una problemática que organizaciones sociales y vecinales vienen reclamando que sea atendida con mayor urgencia por las autoridades. La situación de aislamiento en que viven muchas personas de la tercera edad en Rosario las convierte en blanco fácil para quienes eligen la violencia como método.

Comentarios (15)
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Me parte el alma. Una señora de 86 años, sola, que tenía que ir al médico... ¿Dónde estamos viviendo? Esto no puede normalizarse.
Ludueña es mi barrio y esto me da una vergüenza y una bronca que no puedo explicar. La gente grande no puede vivir con miedo en su propia casa.
¿Y el Estado dónde está? Los adultos mayores que viven solos necesitan algún tipo de programa de acompañamiento y seguridad. Esto es una falla colectiva.
Totalmente de acuerdo Roberto. En muchos países hay sistemas de alerta para personas mayores que viven solas. Acá ni eso tenemos.
Paren con el Estado, el Estado el Estado... Los que mataron a esta pobre señora son delincuentes, no el Estado. Hay que pedir pena de muerte y listo.
Imaginate la sobrina. Viajó 500 km para acompañar a su tía al médico y se encontró con eso. Ojalá encuentren rápido a los responsables.
Bolsa en la cabeza. Eso no es un robo que se fue de las manos, eso es una ejecución. Hay que ver bien qué pasó ahí.
Yo vivo a tres cuadras. Todos nos conocemos acá. Clorinda era una señora tranquila, de toda la vida en el barrio. Esto es un golpe muy duro para la comunidad.
El problema es que los adultos mayores solos son el blanco más fácil. Sin alarma, sin vecinos que estén muy atentos, sin familia cerca... Hay que pensar en políticas concretas para este sector.
Que descansen en paz Clorinda. Y que la Justicia actúe rápido por una vez.
Esto pasa cuando hay años de abandono de los barrios populares. No es casualidad que pase en Ludueña y no en Fisherton. La desigualdad también mata.
Horacio no mezcles todo. El crimen es crimen en cualquier barrio. No hagamos política con una señora muerta.
No es hacer política, es entender el contexto. Si no entendemos por qué pasa, no podemos evitar que vuelva a pasar. Eso no le falta el respeto a nadie.
Mi mamá tiene 82 y vive sola. Después de leer esto no sé cómo voy a dormir esta noche. Hay que hacer algo urgente para proteger a los abuelos.