Lo que pasó en la zona sur de Rosario esta semana no es un caso menor. Efectivos de la Policía Federal Argentina ejecutaron dos allanamientos simultáneos sobre una empresa dedicada a la fabricación de productos farmacológicos, sustancias medicinales y productos botánicos, en el marco de una investigación por presunta evasión de controles aduaneros.
La firma, cuya identidad no fue revelada oficialmente, opera en el sur de la ciudad y habría maniobrado para ingresar y egresar material de alto control sanitario y aduanero sin pasar por los filtros que la ley exige. En un rubro donde la trazabilidad de los productos es obligatoria y donde el Estado tiene mecanismos específicos de control, saltarse esos controles no es un trámite administrativo: es un delito con consecuencias sanitarias y económicas concretas.
¿Cuánto tiempo llevaba funcionando este esquema? Eso es lo que la crimen-de-gabriela-banach-la-comunidad-travesti-trans-se-manifesto-para-pedir-ju.html" class="auto-link">Justicia todavía tiene que determinar. Lo que sí quedó claro con los allanamientos es que la investigación llegó a un punto en que los fiscales consideraron que había elementos suficientes para actuar con fuerza sobre las instalaciones de la empresa.
El operativo fue coordinado por agentes federales, lo que indica que la causa no tramita en el fuero provincial sino que involucra jurisdicción nacional, probablemente vinculada a la Aduana argentina y a la normativa de comercio exterior. Este tipo de investigaciones suelen arrancar a partir de cruces de información entre la AFIP, la ANMAT y los organismos de control aduanero, que detectan inconsistencias entre lo declarado y lo que efectivamente circula.
El sector farmacéutico y de productos botánicos es uno de los más regulados del país, y no es casual: los controles existen porque los productos que se fabrican y comercializan tienen impacto directo sobre la salud pública. Una empresa que evade esos controles no solo defrauda al fisco, sino que potencialmente pone en circulación mercadería sin los respaldos sanitarios correspondientes. Eso es lo que hace que este caso sea más grave que una simple evasión impositiva.
Por ahora, las autoridades no informaron si hubo detenidos ni si se secuestró material durante los procedimientos. La investigación continúa abierta y es probable que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el alcance real de las maniobras que se le imputan a la firma rosarina.
Rosario, que tiene una larga tradición industrial y farmacéutica en su zona sur, vuelve a aparecer en el radar de la Justicia federal por un caso que mezcla comercio exterior, salud pública y presunta corrupción empresarial. Una combinación que, cuando explota, no suele quedarse en los titulares de un solo día.

Comentarios (12)
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Y encima en el sector farmacéutico, donde los controles existen por algo. Si esos productos entran sin trazabilidad, ¿quién garantiza que son seguros? Esto va mucho más allá de la plata.
Zona sur, empresa farmacéutica, evasión aduanera... y recién ahora cae la federal? Cuánto tiempo habrán estado operando así.
Hay que esperar que la Justicia haga su trabajo antes de condenar a nadie. Dos allanamientos no son una condena. Puede haber errores administrativos que se malinterpretan.
Silvia, 'errores administrativos' no te generan dos allanamientos de la Federal. Algo más serio hay.
No dije que no haya nada, dije que hay que esperar el proceso. Eso se llama estado de derecho, Tano.
Trabajo en el sector y te digo que los controles de ANMAT son durísimos para los que cumplen. El que evade tiene una ventaja competitiva enorme sobre los que hacemos las cosas bien. Esto me indigna.
Ojalá que esto no quede en la nada como siempre. Que haya condenas reales, no solo allanamientos para la foto.
Buen trabajo de la Federal. Así tiene que ser, sin importar si es una empresa grande o chica.
Yo vivo cerca de esa zona y nunca me imaginé algo así. Uno ve los camiones entrar y salir y no sospecha nada.
Lo que me preocupa es saber si esos productos sin control llegaron a farmacias o a pacientes. Eso es lo que hay que investigar con urgencia.
igual siempre pagan los de abajo y los dueños zafan con un abogado caro
Lamentablemente Braian tiene razón en eso. La historia lo demuestra.