Un laboratorio sin ningún tipo de habilitación sanitaria vendía medicamentos y productos médicos a través de Mercado Libre, y nadie lo sabía hasta que un comprador hizo la denuncia. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió en todo el territorio nacional el uso, comercialización y distribución de los productos de la marca CAFLAB y CAFLAB Applied Science, hasta que la firma obtenga la correspondiente autorización sanitaria, algo que por ahora no tiene ni cerca.
El caso se destapó cuando una persona adquirió a través de Mercado Libre un producto con ácido tricloroacético al 30%, una sustancia química de uso dermatológico que, en manos equivocadas o sin la formulación adecuada, puede causar quemaduras severas. El envase lo presentaba como solución tópica y le atribuía usos para el tratamiento de verrugas, condilomas y queratosis, entre otras afecciones. El comprador, en lugar de usarlo sin más, decidió denunciarlo ante Anmat. Una decisión que probablemente evitó que muchos otros consumidores se expusieran al mismo riesgo.
A partir de esa denuncia, el organismo regulador rastreó el sitio web de la firma y encontró un catálogo más amplio de productos: tinción de Gram, Lugol, safranina, azul de metileno y solución salina fisiológica, entre otros. Todos con indicaciones terapéuticas explícitas, lo que los encuadra directamente en la categoría de medicamentos según la normativa vigente. El problema central: ninguno de ellos estaba registrado ante Anmat.
La consulta a los registros del organismo confirmó lo peor: Laboratorio CAFLAB no figuraba inscripto en ninguno de los rubros regulados, ni medicamentos, ni productos médicos, ni diagnóstico in vitro, ni siquiera cosméticos. El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires sumó otro dato contundente: tampoco tenía registrado ni habilitado ningún establecimiento farmacéutico bajo ese nombre. El domicilio declarado por la firma en Luis Guillón, localidad del partido de Esteban Echeverría en el conurbano bonaerense, tampoco aparecía habilitado en ningún registro provincial.
Anmat fue categórica en su diagnóstico: los productos investigados representan un riesgo para la salud de los potenciales usuarios, dado que se desconocen sus condiciones de fabricación y su composición real. Elaborados en un establecimiento no habilitado y vendidos fuera de cualquier canal autorizado, estos productos circulaban sin ningún control de calidad, sin trazabilidad y sin garantía de que contengan lo que dicen contener, en las concentraciones que declaran.
Para cuando Anmat completó la investigación, las publicaciones detectadas en Mercado Libre ya habían sido dadas de baja. Pero la prohibición sanitaria no fue el único desenlace: la Dirección de Asuntos Jurídicos de Anmat presentó una denuncia penal por la presunta comisión de un delito contra la salud pública. En Argentina, la comercialización de medicamentos sin habilitación puede encuadrarse en el artículo 200 del Código Penal, que prevé penas de hasta 15 años de prisión cuando se pone en riesgo la salud de terceros.
El caso pone sobre la mesa una realidad que el mercado digital viene amplificando: la facilidad con la que productos sin control sanitario llegan directamente al consumidor final, saltando todos los filtros que el sistema de salud pública supuestamente debería garantizar. Mercado Libre, como plataforma, no fabrica ni vende directamente estos productos, pero su ecosistema de vendedores independientes es un vector que los organismos reguladores todavía no logran monitorear con la velocidad que el mercado exige.

Comentarios (14)
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Esto es gravísimo. Gente comprando ácido para aplicarse en la piel sin saber si eso tiene la concentración correcta o si está contaminado. Menos mal que alguien lo denunció.
Y Mercado Libre se lava las manos como siempre. Cobran comisión de todo y después dicen que no son responsables. Basta de impunidad para las plataformas.
Ojo, Mercado Libre no puede revisar uno por uno los millones de productos que se publican. El problema es la falta de control del Estado en los registros sanitarios. Si Anmat tuviera sistemas de monitoreo digital en tiempo real, esto se detectaría antes de que alguien lo compre.
Entonces que pongan los recursos para eso. Tienen presupuesto para miles de cosas inútiles y no para proteger la salud de la gente.
Trabajo en farmacia y esto lo vemos seguido. La gente busca productos más baratos online sin saber el riesgo que corre. Un TCA al 30% mal aplicado te deja una cicatriz para toda la vida.
Bien por Anmat que actuó, pero cuántos más habrán comprado antes de que se diera de baja la publicación? Eso no lo dice nadie.
Lo que me llama la atención es que el que compró lo denunció en vez de usarlo. Eso habla bien de la gente. Ojalá todos tuviéramos esa conciencia.
Yo compré una vez algo parecido para las verrugas por internet. Gracias a Dios no me pasó nada pero ahora me da escalofríos pensar que podría haber sido de este laboratorio.
La denuncia penal está bien pero en Argentina esas causas duran años y generalmente no pasa nada. Ojalá me equivoque.
Exacto Ignacio, van a estar 5 años en instrucción y después prescribe. La justicia argentina es un chiste.
Más allá de la causa penal, lo importante es que la prohibición ya está vigente. Que no puedan vender más es lo urgente. La condena judicial es otro tema.
y como hago para saber si un producto que compre online tiene registro en anmat? hay alguna forma de verificarlo?
Sí Braian, en el sitio de Anmat hay un buscador de productos registrados. Se llama RAEM. Buscás el nombre del producto o el laboratorio y te dice si está habilitado o no. Tardás 2 minutos.
Luis Guillón, conurbano profundo, laboratorio fantasma. El combo perfecto. Y encima vendiendo por Mercado Libre como si nada. Argentina no cambia más.