Lo pararon en un control de rutina, vieron que tenía dólares y decidieron quedárselos. Así de simple, así de brutal. Dos efectivos de la detenidos-por-robar-us-1500-durante-un.html" class="auto-link">Brigada Motorizada de la Policía de Santa Fe están detenidos y pasados a disponibilidad después de que un joven de 22 años los denunciara por extorsión, amenazas y robo: le sustrajeron US$ 1.500 mientras su hijo de dos años y medio estaba sentado en el mismo auto.
El hecho ocurrió el viernes pasado en la capital provincial, en pleno partido de Argentina contra Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial. El conductor circulaba por bulevar Pellegrini a la altura de San Lorenzo cuando los agentes lo interceptaron. Hasta ahí, un control más. Pero cuando notaron que el hombre llevaba efectivo, la situación tomó otro rumbo.
El fiscal provincial Ezequiel Hernández describió la escena con una crudeza que no deja lugar a dudas: los policías comenzaron a amenazar al joven diciéndole que era "un delito federal tener dinero en efectivo en el auto" —una mentira descarada— y que si no cooperaba lo llevaban detenido a él y mandaban al nene a la Secretaría de Niñez. El remate fue peor: le advirtieron que "si los denunciaba iba a aparecer en una bolsa".
Intimidado, con su hijo al lado y dos uniformados encima, el hombre cedió y les entregó US$ 400. Pero la historia no terminó ahí. Cuando llegó a su casa y revisó sus pertenencias, descubrió que le habían robado US$ 1.100 más que guardaba debajo del asiento. En total, US$ 1.500 de los 1.800 dólares y 1.500.000 pesos que llevaba consigo.
¿Cuántas veces pasa esto sin que nadie se anime a denunciar? La pregunta no es retórica: la amenaza de "aparecer en una bolsa" no es un dicho menor en una provincia que lleva años conviviendo con niveles de violencia que dejaron marcas profundas. Este joven se animó, y eso hizo la diferencia.
Con la denuncia formalizada, Asuntos Internos intervino rápidamente. El dinero fue recuperado y los dos efectivos quedaron detenidos. El fiscal Hernández recibió la notificación de este caso en un momento que no puede pasarse por alto: acababa de terminar la audiencia imputativa contra otros cinco policías santafesinos acusados por la muerte de Mauro Daniel González, un hombre de 35 años que falleció en un calabozo en un contexto de violencia y abandono institucional, según sostiene la fiscalía.
Dos casos distintos, el mismo problema de fondo. La Policía de Santa Fe atraviesa una crisis de credibilidad que no se resuelve solo con apartar a los que quedan expuestos. Hay una cultura instalada que permite que un agente le diga a un padre con un bebé en brazos que lo va a meter en una bolsa si habla. Eso no surge de la nada.
Los efectivos involucrados pertenecen a la Brigada Motorizada, una unidad de patrullaje que opera en zonas céntricas y de alto tránsito. Su función es exactamente la opuesta a lo que hicieron el viernes a la noche.

Comentarios (13)
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Esto es una vergüenza total. Un pibe con su hijo de dos años y estos tipos amenazándolo con meterlo en una bolsa. ¿Cómo puede existir esto en 2026? Menos mal que se animó a denunciar.
Y encima le mintieron diciéndole que era delito tener plata en el auto. O sea, no solo son chorros, son chorros que te toman de boludo.
Hay que reconocer que Asuntos Internos actuó rápido y recuperaron la plata. No todos son iguales dentro de la fuerza.
¿Actuaron rápido? Che, si no había cámara o testigos esto quedaba en la nada. No te confundas, actuaron porque no les quedó otra.
Lo del fiscal Hernández ese día es para pensarlo: termina una audiencia por un pibe muerto en un calabozo y le llega esta denuncia. ¿Cuántos casos más hay que no llegan a ningún lado?
Valiente el pibe de 22 años. Con un hijo al lado y dos policías amenazándolo igual fue y denunció. Eso no es fácil.
Yo no sé cómo la gente todavía defiende a la policía de Santa Fe después de todo lo que pasó estos años. Caso González, esto... ¿cuándo termina?
No hay que generalizar. Son dos efectivos de miles que trabajan bien. Que paguen los que hicieron esto, pero no manchemos a toda la fuerza.
Roberto, no es generalizar cuando es un patrón que se repite. Esto no es un caso aislado y vos lo sabés.
Bulevar Pellegrini y San Lorenzo, zona céntrica, plena noche de partido. Y estos dos haciendo esto. Da miedo pensar qué pasa en zonas donde no hay testigos.
Lo que más me indigna es la amenaza de llevar al nene a la Secretaría de Niñez. Usar a un bebé de dos años como herramienta de extorsión. Eso es lo más bajo que existe.
espero que les caiga todo el peso de la ley y no salgan en dos dias como siempre
Hay que ver qué pasa con la causa. Porque detenidos y pasados a disponibilidad está bien, pero si en seis meses están de vuelta en la calle con el uniforme puesto, no sirvió de nada.