Lo que parecía el robo perfecto terminó siendo una trampa que ellos mismos tendieron. Cinco hombres oriundos de Córdoba fueron detenidos el pasado sábado en el centro de Rosario acusados de hurtos en vehículos estacionados, usando una técnica cada vez más frecuente: inhibidores de señal que impiden que el cierre centralizado de las puertas funcione. El dueño del auto aprieta el control remoto, cree que cerró, y el auto queda abierto. Simple, silencioso y efectivo. Hasta que no lo es.
Todo comenzó con la denuncia de un hombre de 51 años que dejó su Renault Kangoo estacionado en avenida Pellegrini al 1200, una de las arterias más transitadas del macrocentro rosarino. Al volver, encontró que le habían llevado herramientas, una mochila y su celular. El auto no tenía ningún daño visible, ninguna ventanilla rota, ninguna cerradura forzada. Eso fue lo que encendió la alarma entre los investigadores: si no hubo violencia sobre el vehículo, alguien bloqueó la señal del cierre a distancia.
Lo que los ladrones no calcularon fue que el celular robado tenía activado el sistema de geolocalización. El teléfono empezó a emitir su posición y los agentes de la brigada motorizada lo siguieron como un hilo de Ariadna hasta la esquina de Amenábar y Juan Manuel de Rosas, a pocas cuadras del punto del robo. Ahí estaban los cinco, sin apuro, sin sospechar que ya los tenían rodeados.
Los detenidos fueron identificados como Darío Alberto P. (45), Nahuel Ezequiel M. (28), Carlos Darío F. (43), Pedro Gabriel B. (31) y Juan Pablo C. A. (34), todos con domicilio registrado en la provincia de Córdoba. El inventario que les secuestraron habla por sí solo: dos handies que habrían sido utilizados como inhibidores de señal, ocho celulares, cuatro billeteras, tres mochilas, la llave de ignición de un auto, un estabilizador de corriente y abundante documentación. Una cosecha de varias horas de trabajo, o de varios días.
¿Cuántos autos abrieron antes de que los atraparan? Esa es la pregunta que todavía no tiene respuesta oficial, pero el volumen del botín sugiere que la banda no llegó a Rosario para hacer un solo golpe. La ciudad, con su movimiento comercial y su alta densidad de vehículos estacionados en el centro, es un blanco habitual para este tipo de organizaciones que operan de manera itinerante entre provincias.
La técnica del inhibidor de señal no es nueva, pero su uso se ha extendido notablemente en los últimos años en las grandes ciudades argentinas. El dispositivo bloquea la frecuencia de radio que usa el control remoto del auto, generalmente en la banda de 433 MHz, dejando al conductor con la ilusión de haber cerrado cuando en realidad el vehículo quedó abierto. El problema es que muchos modelos de autos no emiten ningún sonido ni señal visual que confirme el cierre efectivo, lo que facilita el engaño.
El operativo fue ejecutado por la brigada motorizada de la Policía de Santa Fe con rapidez y sin incidentes. Los cinco cordobeses fueron esposados en el lugar y quedaron a disposición de la Justicia. La investigación continúa para determinar si hay más víctimas que aún no realizaron la denuncia.
Para los que estacionan a diario en el centro de Rosario, el mensaje es claro: no alcanza con apretar el control. Hay que verificar que el auto efectivamente cerró. Una precaución mínima que puede evitar un dolor de cabeza enorme.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Esto me pasó hace tres meses en Córdoba y Moreno. Fui a buscar el auto y me habían vaciado la guantera. Sin un rasguño. Nunca entendí cómo entraron hasta que leí sobre los inhibidores. Encima la policía me miró como si fuera un marciano cuando lo expliqué.
Menos mal que el chabón tenía el GPS activo. Si no, se iban de rosetas con todo. La tecnología les jugó en contra esta vez.
Qué bueno que los agarraron, pero me preocupa cuántos autos habrán abierto antes. Con ese botín que tenían encima claramente no fue solo uno. Hay víctimas que ni saben que les robaron todavía.
Cordobeses viniendo a robar a Rosario. Che, ¿no les alcanzaba con lo de ellos?
Eso es una generalización injusta. Son cinco delincuentes, no 'los cordobeses'. Hay chorros de todas las provincias, incluso de Rosario mismo.
Tranquilo, era un chiste. Igual el dato de que venían de Córdoba es relevante porque muestra que son bandas organizadas que se mueven entre ciudades.
Yo trabajo en el centro y estaciono todos los días en Pellegrini. A partir de ahora voy a bajar del auto y tirar de la manija para asegurarme. No me había enterado de esta modalidad.
Para los que no saben: podés comprar detectores de inhibidores de señal o simplemente fijarte en el indicador luminoso del auto. Muchos modelos tienen una luz que parpadea cuando el cierre centralizado está activo. Si no parpadeó, no cerró.
Ocho celulares, cuatro billeteras, tres mochilas... ¿y recién los agarraron ahora? ¿Cuánto tiempo estuvieron operando en Rosario?
Buen trabajo de la brigada motorizada. Siguieron el GPS en tiempo real y los tuvieron en minutos. Eso es lo que tiene que pasar.
El problema es que en dos días los sueltan y vuelven a hacer lo mismo. La justicia es un chiste.
Mi marido es mecánico y me contó que cada vez le traen más autos con este problema. Los dueños no entienden cómo entraron. Ahora lo voy a mandar a leer esta nota.
los handies como inhibidores, eso no lo sabia. aprendi algo hoy