No fue una noche cualquiera para los Bomberos de Rosario. Entre el viernes a la noche y el amanecer del sábado 1 de agosto, tres incendios en distintos puntos de la ciudad los mantuvieron en movimiento constante, con daños materiales importantes y al menos dos personas que necesitaron atención médica.
El primero arrancó cerca de las 23.10 del viernes, en una casa de Dinamarca al 500 bis. Las llamas habían tomado un dormitorio en la planta alta y, cuando llegó la dotación, los propios vecinos y dueños intentaban apagar el fuego con baldes de agua. Una imagen que dice mucho sobre el tiempo que tardó en llegar la ayuda y el nivel de desesperación en el lugar. Los bomberos lograron controlar el fuego antes de que se propagara, aunque el dormitorio quedó destruido: cucheta, ropero, ventilador, silla y calefactor, más daños por humo en el resto de la planta alta. Sin heridos, por suerte.
Menos de dos horas después, a las 0.46 del sábado, una nueva llamada: esta vez en Corrientes al 2900. Al llegar, el panorama era otro. La vivienda estaba completamente envuelta en llamas. Muebles, electrodomésticos, ropa, mercadería, parte del techo de chapa: todo perdido. Los propietarios, que estaban en el lugar, presentaban síntomas de inhalación de monóxido de carbono y fueron asistidos por el Sies en el lugar, aunque no fue necesario trasladarlos.
Pero el golpe más duro llegó al amanecer. A las 5.30, los Bomberos Zapadores fueron convocados al supermercado Apolo, ubicado en España al 3000, en el barrio Hospitales. El fuego se había desarrollado en la planta baja del comercio y requirió la colaboración de Bomberos Voluntarios y otros organismos de emergencia para ser controlado.
El balance material es considerable: la línea de cajas, un tablero eléctrico, estanterías con mercadería, una caja registradora, una balanza, una heladera exhibidora, cartelería, cableado y cajones con bebidas quedaron destruidos o seriamente dañados. El humo tiznó la totalidad del inmueble. ¿Cuánto tiempo llevará reabrir? Eso todavía no está claro.
Lo que sí quedó claro es que el incendio tuvo consecuencias humanas: el propietario del supermercado y un joven de 18 años fueron asistidos por inhalación de monóxido de carbono. El muchacho fue trasladado en ambulancia del Sies a un centro de salud para una evaluación más completa. Su estado no fue informado como grave, pero la intoxicación por monóxido es algo que no se toma a la ligera.
Tres incendios en menos de siete horas, en tres barrios distintos, con pérdidas materiales que van a tardar en contarse. Los bomberos rosarinos respondieron en todos los casos, pero la pregunta que queda flotando es cuánto más puede exigírsele a un cuerpo que trabaja al límite. Esta madrugada lo demostró una vez más.

Comentarios (14)
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Qué noche tuvieron los bomberos. Tres incendios seguidos y encima con gente intoxicada. Hay que valorar más a estos tipos, trabajan en condiciones durísimas y casi nadie habla de eso.
El Apolo es el super donde compro hace años. Espero que puedan reabrir pronto, es un comercio de barrio de toda la vida.
¿Un pibe de 18 años intoxicado con monóxido? ¿Qué hacía adentro de un supermercado a las 5 de la mañana? Algo no cierra.
Puede ser un empleado, Rodrigo. Los supermercados tienen gente que trabaja de madrugada para reponer mercadería. No todo es sospechoso.
Puede ser, sí. Igual la nota no lo aclara y eso es lo que me llama la atención. Periodismo incompleto.
Lo de Corrientes al 2900 es terrible. La casa completamente en llamas, todo perdido. Esa familia quedó en la calle de un momento para el otro. Ojalá el barrio se organice para ayudarlos.
Tres incendios en una noche no es casualidad. El invierno, la calefacción, los cables viejos... todos los años pasa lo mismo y nadie hace una campaña de prevención en serio.
Totalmente de acuerdo. El municipio debería tener campañas masivas en agosto sobre uso seguro de calefactores y estufas. Es básico y salva vidas.
Campaña de prevención jajaja. Si en los barrios populares la gente usa lo que puede para calentarse porque no llega a fin de mes. El problema es la pobreza, no la ignorancia.
Hay que reconocer la respuesta de los bomberos. Tres focos distintos al mismo tiempo y respondieron en todos. No es fácil con los recursos que tienen.
Vivo a dos cuadras de España al 3000 y no escuché nada. Me enteré por esta nota. Qué susto, pudo haber sido mucho peor.
El monóxido de carbono es silencioso y mortal. Que el joven haya podido ser trasladado a tiempo es lo importante. Ojalá se recupere bien.
Y mientras tanto el intendente inaugurando plazas. Que alguien le cuente que los bomberos necesitan más dotación, más equipos, más presupuesto. Esto no da para más.
No mezcles todo. Los bomberos respondieron bien esta noche, eso habla bien de ellos. El presupuesto es otro debate.