Lo que pasó entre el jueves a la noche y el viernes a la madrugada en Rosario no fue casualidad, o al menos eso es lo que investigan las autoridades: dos autos incendiados, una casa con daños y la misma pregunta flotando en el aire de dos barrios distintos. ¿Alguien los prendió fuego?
El primero de los episodios ocurrió alrededor de las 22:30 del jueves en la esquina de Juana Blanco y Lainez, en pleno barrio Saladillo, en la zona sur de la ciudad. Un vehículo estacionado quedó envuelto en llamas y terminó con daños materiales totales. El humo se expandió por la vía pública mientras los vecinos miraban desde las veredas, sin poder hacer nada. Una dotación de Bomberos Voluntarios llegó al lugar y logró controlar el foco ígneo tras varios minutos de trabajo. No hubo heridos ni riesgo de propagación a estructuras o rodados cercanos.
Pero la noche no había terminado. Pasadas las 5:30 de la madrugada del viernes, otra dotación fue convocada a la esquina de Alvarado y Zapiola, en barrio Azcuénaga, en el noroeste rosarino. El panorama era similar: un auto apostado contra el cordón ardiendo. La diferencia, esta vez, fue que el fuego no se quedó en el vehículo. Las llamas alcanzaron otro rodado cercano y provocaron daños en una vivienda lindera. Más trabajo para los bomberos, más angustia para los vecinos que se despertaron con el olor a goma quemada.
En ambos casos, las causas no fueron esclarecidas de manera oficial. Sin embargo, fuentes policiales confirmaron que se investiga si se trató de ataques intencionales. Dos incendios de autos en la misma noche, en distintos puntos de la ciudad, con características similares: la hipótesis del hecho provocado no es descabellada, y en Rosario —con el historial que tiene— nadie la descarta a la ligera.
¿Cuántas veces más vamos a ver este mismo operativo: bomberos corriendo, vecinos asustados, y al final la frase de siempre, "las causas no trascendieron"? La ciudad necesita respuestas, no solo agua para apagar las llamas.
Por suerte, en esta ocasión no hubo personas heridas. Eso, en el contexto actual de Rosario, ya es algo. Pero el dato no alcanza para cerrar la noche con tranquilidad.

Comentarios (12)
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Vivo a tres cuadras de Alvarado y Zapiola. Me desperté con el olor a quemado y pensé que era mi casa. Un susto terrible. Esto no puede seguir así.
Dos autos en la misma noche, dos barrios distintos. Eso no es casualidad, eso es un mensaje. La pregunta es para quién.
No todo tiene que ser narco, gente. A veces son líos de vecinos, deudas, ex parejas. No dramaticemos antes de saber.
Tere, dos autos en una noche... ¿en serio creés que son líos de vecinos? Dale.
Siempre lo mismo: 'las causas no trascendieron'. Nunca se sabe nada, nunca hay detenidos, nunca pasa nada. Rosario es tierra de nadie.
Hay que reconocer que los bomberos voluntarios son unos grosos. Siempre ahí, con lo que tienen, sin quejarse. Merecen más apoyo del Estado.
Exacto Marcelo, los bomberos son lo mejor que tiene esta ciudad. Lo demás está en llamas, literal y figuradamente.
En Saladillo vivimos con esto hace años. El barrio cambió mucho. Antes podías dejar el auto en la calle sin problema. Ahora ni eso.
y la policia donde estaba??? nunca estan cuando se los necesita
Lo de la casa me parece lo más grave. Que el fuego llegue a donde vive una familia es un límite que no se puede cruzar. Espero que investiguen en serio.
Nota bien escrita pero tampoco hay que exagerar, no hubo heridos y los bomberos lo controlaron. Peores noches hemos tenido en Rosario.