Lo que parecía un capítulo cerrado volvió a abrirse. Mariano Ruiz, uno de los integrantes de Los Monos que ya cargaba con una condena de la Justicia rosarina, fue arrestado este martes tras un pedido de captura del Ministerio Público Fiscal. El motivo: lavado de activos. La misma banda, otra vez en el centro de la escena.
El operativo no fue menor. Once allanamientos simultáneos se ejecutaron en distintos puntos de la región, lo que da una idea del alcance de la investigación y de la red que los fiscales intentan desmantelar. No es un procedimiento de rutina: detrás de cada allanamiento hay meses de trabajo de inteligencia criminal.
Ruiz no era un nombre desconocido para la Justicia. Su condena previa lo vinculaba directamente a la estructura de Los Monos, la organización narcocriminal que durante años dominó parte del mercado de drogas en Rosario y que tiene a varios de sus referentes históricos —entre ellos miembros de la familia Cantero— cumpliendo condenas o procesados. Que ahora reaparezca en una causa de lavado sugiere que, pese a las condenas, los tentáculos económicos de la banda siguen activos.
¿Cuánto dinero se mueve todavía bajo el paraguas de una organización que supuestamente fue desarticulada? Esa es la pregunta que esta causa empieza a responder, y la respuesta, por lo que se ve, no es tranquilizadora.
El lavado de activos es, en el mundo del crimen organizado, el eslabón que convierte la violencia en patrimonio. Es el mecanismo por el que la plata sucia de la droga se transforma en propiedades, autos, negocios y cuentas. Perseguirlo es más difícil que perseguir a un tirador: requiere contadores, peritos, cruce de bases de datos y paciencia. Que el MPF rosarino haya llegado hasta Ruiz con once allanamientos en simultáneo habla de una investigación que lleva tiempo cocinándose.
La ciudad de Rosario convive desde hace años con las consecuencias del narcocrimen. Los Monos fueron, en su momento, el símbolo más visible de esa crisis: tiroteos, extorsiones, amenazas a funcionarios. Las condenas que cayeron sobre sus líderes fueron celebradas como un avance, pero la experiencia enseña que desarticular la cúpula no alcanza si el dinero sigue circulando. Por eso, causas como esta tienen una importancia que va más allá del nombre del imputado.
Por ahora, Ruiz está detenido y la investigación sigue su curso. Los allanamientos de este martes podrían arrojar nuevos elementos que amplíen el mapa de la causa. La Justicia tiene la palabra.

Comentarios (11)
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Y dale. Lo condenan, sigue operando. Lo vuelven a agarrar, y en unos años va a estar de nuevo en la calle. El sistema no aprende.
Al menos esta vez van por el lado de la plata. Eso es lo que duele de verdad: el patrimonio. Si le sacan la guita, ahí sí se rompe la estructura.
Ojalá tengas razón, pero cuántas veces dijeron lo mismo y la plata apareció en otro lado con otro nombre. Soy escéptica, disculpame.
No te digo que sea perfecto, pero algo es algo. Quedarse cruzado de brazos tampoco sirve.
Once allanamientos en simultáneo no es poca cosa. Eso requiere coordinación, inteligencia previa, meses de trabajo. Hay que reconocerle eso al MPF aunque después veamos qué pasa en el juicio.
Yo vivo en Rosario hace 50 años y Los Monos siguen siendo noticia. Algo estamos haciendo muy mal como sociedad.
Che pero si ya estaba condenado cómo siguió lavando plata? Alguien lo estaba cubriendo, eso seguro.
Exacto lo que decís Braian. El lavado no se hace solo. Hay contadores, abogados, testaferros. Ojalá la causa llegue a todos ellos y no se quede solo con el que pone la cara.
Bue, por algo se empieza. Aunque sea un paso.
Lo que me preocupa es que cada vez que cae uno de estos, aparecen dos más. La demanda de droga no baja, el negocio sigue, y siempre hay alguien dispuesto a ocupar el lugar. El problema es estructural.
Estructural o no, que los metan presos y les saquen todo lo que tienen. Empecemos por ahí y después hablamos de estructura.