La noche del sábado 8 de agosto era fría y oscura sobre el río Paraná, a la altura de San Nicolás. Cuatro hombres creían que todo estaba saliendo según el plan. No sabían que los estaban mirando desde hacía horas.
Lo que intentaban ejecutar tiene nombre en el mundo del narcotráfico internacional: una "contaminación". La maniobra consiste en acercar una embarcación menor a un buque comercial en movimiento y subir cargamentos de droga sin que queden registros en las operaciones portuarias. Una forma de exportar cocaína que evita los controles en tierra y que organizaciones narco utilizan en el corredor fluvial del Paraná hace años.
Esa noche, la maniobra no llegó a completarse. La Prefectura Naval Argentina, a través de su Agrupación Albatros, interceptó la embarcación cuando los tripulantes ya intentaban izar los bolsos hacia el granelero. El resultado: cuatro detenidos y 232 kilos de cocaína secuestrados en el río, distribuidos en 210 panes dentro de siete bolsos estancos.
Pero la noche no terminó ahí. Los allanamientos posteriores en los domicilios de los detenidos sumaron 265 kilos más en Ramallo, llevando el total a 497 kilos de cocaína. Casi media tonelada que iba camino a algún puerto internacional.
Lo que se vio el sábado fue el final de siete meses de investigación. Todo arrancó el 2 de enero de 2026, cuando en la Reserva Ecológica de Monte Hermoso apareció un bolso estanco con la inscripción KPS RoadTrip que contenía 34 kilos de cocaína. Ese hallazgo, a más de 760 kilómetros del lugar donde finalmente se produjo el operativo, fue el primer hilo de un ovillo que Prefectura empezó a tirar con paciencia.
Desde ese momento, la fuerza federal desplegó escuchas telefónicas, seguimientos, dispositivos de geolocalización, análisis de antenas y vigilancias encubiertas. Participaron delegaciones de Rosario, Arroyo Seco, San Pedro, Ramallo y Escobar, entre otras. La investigación determinó que la organización operaba en varios puntos del corredor del Paraná: Rosario, Ramallo, San Nicolás, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria.
El sábado a la noche, una vigilancia encubierta en San Nicolás detectó una camioneta conocida estacionada cerca del Club Somisa. Los prefectos observaron cómo la lancha Gran Brack, una tracker con motor Yamaha de 115 HP, se acercaba a la costa y comenzaba a cargar bultos desde esa camioneta. Después de completar la carga, la embarcación volvió al río, sumó a un cuarto tripulante y puso proa al granelero que navegaba en la Rada Norte del puerto de San Nicolás.
El seguimiento desde ese momento fue con drones, unidades fluviales y personal en la costa. Esperaron hasta que los hombres intentaron acoderarse al buque y comenzaron a izar los bolsos. Recién entonces intervino Albatros.
¿Cuánta droga logra pasar por este corredor sin que nadie la intercepte? La pregunta no es retórica: el Paraná es una autopista fluvial de miles de kilómetros que conecta el corazón productivo de Sudamérica con el Atlántico, y las organizaciones narco lo saben mejor que nadie.
La causa tramita ante el Juzgado Federal de Garantías de Bahía Blanca Nº 2, a cargo de la jueza María Gabriela Marrón, con intervención de la Unidad Fiscal de Bahía Blanca y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), cuyo titular es el fiscal federal Diego Iglesias. También se secuestraron una camioneta Ford Ranger, celulares y un GPS.
Siete meses de trabajo, 761 kilómetros de distancia entre el primer indicio y el golpe final, y casi media tonelada de cocaína que no llegó a destino. En el corredor narco del Paraná, por una vez, ganaron los que tenían que ganar.

Comentarios (15)
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Siete meses de trabajo para esto. Hay que reconocerle a Prefectura que cuando investigan bien, los resultados se ven. Media tonelada de cocaína que no llegó a Europa es un golpe importante.
Y mientras tanto en Rosario la droga sigue circulando libremente por los barrios. Muy lindo el operativo en el río pero acá en tierra firme no se nota nada.
Lo que me llama la atención es que arrancó todo por un bolso tirado en una playa de Monte Hermoso. Imaginate cuántos bolsos más habrán pasado sin que nadie los encuentre.
Che, ¿y el buque granelero? ¿Alguien investiga a los que iban a recibir la droga adentro? Porque la contaminación requiere complicidad del otro lado también.
Exactamente eso me pregunto yo. La nota no dice nada del granelero ni de su tripulación. Esa parte de la investigación me parece tan importante como agarrar a los de la lancha.
Buen operativo, pero seamos honestos: por cada cargamento que cae, cuántos pasan. El Paraná tiene miles de kilómetros. Esto es la punta del iceberg.
Sí, pero con esa lógica no festejamos nada nunca. Algo es algo. 500 kilos menos en las calles de Europa o donde fuera.
No es cuestión de no festejar, es cuestión de no conformarse. Son dos cosas distintas.
Vivo en Granadero Baigorria y la verdad que saber que esta gente operaba acá cerca da escalofríos. El río lo usaban como si fuera una ruta más.
La Agrupación Albatros es de lo mejor que tiene Prefectura. Esos tipos se meten al río de noche a interceptar lanchas narco. Respeto total.
¿Y los cuatro detenidos ya tienen abogados pagados con plata narco? Pregunto para saber cuándo los sueltan.
El trabajo de inteligencia de siete meses es lo que más destaco. No fue un golpe de suerte, fue investigación seria. Eso es lo que hace falta replicar.
mi viejo trabaja en el puerto y dice que esto pasa mas seguido de lo que se cree, lo raro es que lo agarren
Que bueno que lo pararon pero me quedo pensando en el bolso de Monte Hermoso en enero. Siete meses después terminan en San Nicolás. Qué red tan grande deben tener.
La jueza Marrón tiene fama de ser muy rigurosa con estas causas. Esperemos que esta vez la investigación llegue hasta arriba de la cadena y no se quede solo con los peones de la lancha.