La tarde de este miércoles se tiñó de violencia en barrio San Francisquito, donde un joven de 19 años fue asesinado a balazos dentro de una vivienda deshabitada. El episodio ocurrió en inmediaciones de Brasil y Monte Flores, en la zona oeste de Rosario, y dejó una escena de dolor para los familiares que llegaron al lugar.
Según la información policial, el ataque se produjo alrededor de las 14.30, tras un llamado a la central de emergencias 911 que alertó sobre detonaciones de armas de fuego. Al arribar una patrulla del Comando Radioeléctrico, vecinos hicieron señas hacia un domicilio desocupado, donde se advirtió la presencia de una persona herida.
Al ingresar a la propiedad, los agentes encontraron al muchacho tendido en el suelo con heridas de bala y solicitaron asistencia médica de urgencia. Minutos más tarde, cerca de las 14.45, un móvil del SIES llegó al lugar y el médico a cargo constató el fallecimiento de la víctima.
Debido a que el joven no llevaba su documento de identidad en ese momento, su identificación demoró unos instantes. Tras la confirmación, familiares se presentaron en la esquina en medio de escenas de dolor, mientras el personal policial preservaba la zona del crimen.
De acuerdo a testimonios preliminares, vecinos escucharon al menos ocho detonaciones durante el ataque. Los testigos relataron que los autores materiales se desplazaban en una motocicleta y un automóvil, rodados en los que huyeron a gran velocidad inmediatamente después de la balacera.
Trascendió que la víctima fatal no sería residente del barrio y que, al momento de la agresión, se encontraba junto a otra persona que recibió un disparo en un pie y logró escapar de la escena. Las fuerzas de seguridad buscan a ese herido para brindarle asistencia médica y tomarle testimonio.
En la esquina de Monte Flores y Brasil, el personal policial constató rastros de sangre sobre una pared y el suelo, y secuestró cinco vainas servidas y un plomo. Posteriormente, la PDI montó un amplio operativo perimetral para levantar rastros balísticos y avanzar en la identificación de los responsables.
El llamado a la central de emergencias fue clave para que la policía llegara al domicilio desocupado y encontrara al joven herido. Los vecinos, que escucharon las detonaciones, señalaron a los efectivos hacia el interior de la vivienda.
La investigación sigue abierta y la policía trabaja para esclarecer el móvil del homicidio. La Policía de Investigaciones continúa con las medidas para identificar a los responsables del ataque.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Ocho balazos en una casa deshabitada y nadie lo ve. La zona oeste está abandonada.
No es abandono, es inseguridad. Pero sí, hay que pedir más presencia policial.
Con todo respeto, si no hay patrullas en la esquina, es abandono. Ocho disparos y la gente no puede hacer nada.
Espero que el herido en el pie esté bien y pueda dar datos a la PDI.
Que la PDI trabaje rápido. No puede quedar un homicidio sin esclarecer.
Totalmente. Cinco vainas servidas y un plomo, no es un hecho menor. Que no quede en la nada.
Me preocupa que la víctima no era del barrio. Hay que ver si era un ajuste o un ataque directo.
Si no era del barrio, peor. Alguien lo buscó o lo siguió. La PDI tiene que dar resultados.
Que los vecinos puedan dormir tranquilos. Ojalá se sepa pronto quién fue.
El llamado al 911 fue clave. Ojalá la policía use bien los testimonios de los vecinos.