Talia Liliana Baduna, de 29 años, murió este miércoles a las 22.50 en el Hospital Eva Perón, después de ser atacada con fuego por su pareja en Granadero Baigorria. Su deceso modifica la carátula de la causa, que pasará de tentativa de femicidio a homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, según la expectativa de la Fiscalía.
La muerte se produjo por las graves complicaciones de las quemaduras en el 15% de su cuerpo, con afectación en tórax, antebrazos y zona facial, y por el compromiso severo de sus vías respiratorias, que la mantuvo conectada a un respirador artificial desde su ingreso.
El ataque ocurrió el lunes 12 de octubre, cerca de las 13.30, en una vivienda del pasaje Rafael Obligado al 400, en Granadero Baigorria, al norte de Rosario. La fiscalía sostiene que Maximiliano Castagnino, de 36 años, roció con alcohol etílico el rostro, pecho y brazos de la víctima y luego la prendió fuego con un encendedor.
La joven cursaba un embarazo de 34 semanas al momento del ataque. Por el cuadro crítico, los médicos practicaron una cesárea de emergencia durante la madrugada posterior, y el bebé sobrevivió; permanece internado en el servicio de neonatología.
Ante los gritos de auxilio, una vecina logró socorrer a la joven y facilitó su traslado urgente al Hospital Eva Perón. Ese auxilio inmediato quedó registrado en la causa y muestra el rol decisivo de la comunidad frente a la violencia de género.
El fiscal Franco Tassini, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, expuso la teoría del caso durante la audiencia imputativa: el agresor actuó en medio de un contexto de violencia de género previo de al menos dos años. Esa circunstancia agrava la responsabilidad penal y da cuenta de una historia de sometimiento que no se agotó en un episodio aislado.
Castagnino fue imputado el viernes pasado por el juez Rodrigo Santana, quien le dictó prisión preventiva efectiva hasta el 12 de marzo de 2027. La imputación fue por tentativa de homicidio doloso calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, una figura que ahora deberá revisarse ante la muerte de la víctima.
En su declaración, el acusado intentó desligarse del hecho y adjudicarle la responsabilidad a la propia víctima. Esa versión fue descartada de plano por la evidencia científica, los peritajes de bomberos y los informes médicos, que sostienen la agresión directa.
Tras confirmarse el fallecimiento, la Fiscalía espera solicitar formalmente la modificación de la calificación legal a homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, es decir, femicidio. También evalúa posibles ampliaciones por los daños sufridos por el recién nacido, que continúa internado.
La Policía de Santa Fe informó la muerte de la joven de 29 años que había sufrido un intento de femicidio en Granadero Baigorria. El presunto agresor se encuentra bajo prisión preventiva por haber prendido fuego a su pareja embarazada al norte de Rosario.
El ataque se produjo en una vivienda del pasaje Rafael Obligado al 400, donde una vecina escuchó los gritos de auxilio y logró interrumpir el fuego. La intervención permitió derivar a la víctima al Hospital Eva Perón, donde permaneció en estado grave hasta su muerte.
La cesárea de emergencia se realizó durante la madrugada posterior al ataque, cuando la mujer ya se encontraba en el hospital. El recién nacido sobrevivió y sigue internado en neonatología, mientras la causa evalúa si los daños que sufrió pueden ser incorporados a la imputación.
La calificación inicial de tentativa de femicidio se basó en la intención de matar y en la violencia de género previa. Con la muerte, la fiscalía buscará acreditar el resultado fatal y la agravante por el vínculo, que refuerza la gravedad del hecho.
La prisión preventiva de Castagnino rige hasta el 12 de marzo de 2027, mientras la investigación continúa con los peritajes, los informes médicos y la declaración del acusado. La modificación de la carátula no cambia la detención, pero sí el marco jurídico con el que se juzgará el hecho.
El caso también deja una pregunta dolorosa sobre la protección de las mujeres embarazadas frente a la violencia de género. La historia de Talia Baduna, de 29 años, y de su bebé, que sobrevivió, muestra el impacto devastador de una agresión que comenzó con alcohol etílico y un encendedor.
Con informacion de: Conclusion, Rosario3, La Capital.

Comentarios (10)
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Me da mucha rabia que haya pasado en una casa donde una vecina escuchó y ayudó. Ojalá la justicia le dé la pena que merece a Castagnino.
Estoy de acuerdo con Marcela, pero también me indigna que el acusado haya intentado culpar a la víctima. Eso muestra la violencia de género.
Lo que más me preocupa es el bebé. Que quede internado en neonatología y que la causa evalúe los daños que sufrió.
No alcanza con prisión preventiva. Que cambien la carátula a femicidio y que no haya impunidad.
La prisión preventiva ya está hasta marzo de 2027, pero la carátula importa para la pena. Ojalá se acredite todo con los peritajes.
Los peritajes de bomberos y los informes médicos ya descartaron su versión. Que no se quede en tentativa.
Que una vecina haya logrado socorrerla muestra que la comunidad también puede salvar vidas. Ojalá haya más apoyo para las mujeres embarazadas.
Me duele que Talia tenía 29 años y un bebé. Que la investigación no se quede en una carátula y que el agresor pague por femicidio.
¿Alguien sabe si el bebé va a estar bien? Solo dicen que sobrevivió y está en neonatología.
Espero que el hospital dé información. Que el bebé sobreviva es lo único bueno en esta historia.