Lo que empezó como un operativo de rutina para capturar a una prófuga terminó siendo uno de los secuestros de armas más significativos de los últimos meses en barrio Las Flores Sur. La Brigada de Capturas de la PDI fue a buscar a una mujer y encontró un depósito de armamento de guerra en pleno corazón del barrio.
Este lunes 21 de septiembre, efectivos de la Policía de Investigaciones allanaron un domicilio ubicado en Rosa Blanca al 6900 y se toparon con un arsenal que no esperaban: cinco pistolas 9 milímetros —tres Bersa, una Taurus y una Glock—, una ametralladora nacional FMK3 y un revólver sin especificaciones adicionales. Además, secuestraron cargadores de alta capacidad —dos de ellos para 30 y 40 cartuchos— y alrededor de 120 municiones.
El dato que más preocupa a los investigadores: tres de las pistolas y la FMK3 tenían la numeración suprimida. Eso no es un detalle menor. Un arma sin número es un arma que no existe en ningún registro, que no tiene dueño oficial, que puede haber pasado por cualquier mano antes de llegar a esa casa de Las Flores. En el contexto de violencia armada que vive Rosario, ese tipo de armamento es exactamente el que termina en las calles.
En la vivienda había seis personas de una misma familia, con edades que van de los 28 a los 68 años. Quien quedó aprehendido fue Eduardo Abel C., de 49 años, quien será imputado próximamente por tenencia del arsenal. Las fuentes no aclararon si alguna de las armas contaba con documentación respaldatoria.
¿Cómo llegaron hasta ese domicilio? La historia tiene su vuelta. El operativo original tenía como objetivo la captura de una mujer de apellido Hurt, buscada por una causa de extorsiones y amenazas. Mientras rastrillaban el barrio, los efectivos de la PDI obtuvieron el dato de que en la casa familiar de Rosa Blanca al 6900 se acumulaban armas. La información fue comunicada de inmediato al fiscal Carlos Covani, quien solicitó los allanamientos al Colegio de Jueces y habilitó el procedimiento.
Se realizó también un segundo allanamiento en Heliotropo al 1700, donde residen familiares de la mujer fugitiva, pero esa medida no arrojó resultados relevantes. La buscada sigue prófuga.
El arsenal incautado en Las Flores no es una colección de escopetas de caza ni pistolas de aire comprimido. Una FMK3 es una ametralladora de fabricación nacional, diseñada para uso militar y policial, capaz de disparar en modo automático. Que ese tipo de armamento aparezca en una vivienda familiar de un barrio popular de Rosario dice mucho sobre el nivel de armamentismo que circula en la ciudad. Y sobre lo que todavía no se ve.
La mujer Hurt sigue libre. El arsenal, al menos, ya no.

Comentarios (13)
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Una ametralladora FMK3 en una casa de familia. Que alguien me explique cómo llegó eso ahí, porque yo quiero entender. Esto no es una pistola que encontraste tirada, es un arma de guerra.
Encontraron el arsenal de casualidad buscando a otra persona. Imaginate lo que NO encuentran cuando no buscan nada.
Hay que reconocer que la PDI hizo bien su trabajo acá. Obtuvieron el dato, lo comunicaron al fiscal y actuaron rápido. Eso es lo que tiene que pasar.
Sí, hicieron bien su trabajo, pero la mina que buscaban sigue suelta. El arsenal lo encontraron de casualidad. No me parece para tanto festejo.
Nadie festejó nada, Tere. Dije que hicieron bien en actuar sobre el dato que obtuvieron. Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
120 municiones, cargadores de 40 cartuchos, numeración suprimida... eso no es para defenderse, eso es para atacar. Alguien estaba preparado para algo grande.
Y los vecinos del barrio conviviendo con eso sin saber. O sabiendo y sin poder decir nada, que también pasa.
Siempre Las Flores, siempre el sur. Alguna vez van a allanar en los barrios del norte a ver qué encuentran ahí.
El comentario del norte me parece una chicana sin fundamento. Las armas estaban donde estaban, y había que sacarlas de ahí. Punto.
Seis personas en la casa y solo uno detenido. Interesante.
Lo que me preocupa es que la mujer que buscaban sigue libre. Una persona acusada de extorsiones y amenazas, suelta. Eso no lo resolvió nadie.
Yo vivo a pocas cuadras de ahí y te juro que uno ya no sabe qué hay en la casa del vecino. Da miedo salir a comprar el pan.
Una FMK3 con numeración suprimida en manos de civiles es directamente un arma de guerra fuera de control. El Estado tiene que explicar cómo sale ese armamento de los depósitos militares y termina en un barrio de Rosario.