Lo que encontraron los vecinos en la avenida Jorge Newbery este lunes a la mañana no era fácil de ignorar: una Ford F-150 Raptor destrozada, con los airbags desplegados, una rueda suelta en el asfalto y un rastro de escombros que se extendía por casi 70 metros. Y ningún conductor a la vista.
El siniestro ocurrió alrededor de las 8 de la mañana del lunes 21 de septiembre, en el tramo de la avenida que conecta Rosario con Funes, a pocos metros del aeropuerto Islas Malvinas. La camioneta circulaba en sentido hacia Funes cuando, por razones que aún no se determinaron oficialmente, impactó de lleno contra una columna de alumbrado público.
El golpe fue brutal. Lejos de quedar inmóvil tras el impacto, el vehículo continuó su marcha durante unos 70 metros más antes de detenerse sobre la calzada, dejando un tendal de piezas desprendidas a lo largo de ese recorrido. Las imágenes del lugar muestran daños severos en el frente y el lateral izquierdo de la camioneta, una rueda completamente desprendida y los airbags activados dentro del habitáculo, señal inequívoca de la violencia del impacto.
Pero lo que más llama la atención no es el estado del vehículo, sino lo que no estaba: cerca de las 9 de la mañana, aproximadamente una hora después del choque, la camioneta permanecía abandonada en plena avenida sin conductor, sin acompañantes y —dato que genera más de una pregunta— sin presencia policial en el lugar. Nadie dando explicaciones. Nadie acordonando la escena.
¿Cómo es posible que un accidente de esta magnitud, en una arteria de alto tránsito como la Newbery, quede sin atención durante una hora entera? La pregunta no es menor. La Ford F-150 Raptor es una camioneta de alta gama, valuada en el mercado argentino en cifras que rondan los 60 millones de pesos o más según el equipamiento. No es el tipo de vehículo que pasa desapercibido, ni el tipo de accidente que se resuelve solo.
Hasta el cierre de esta nota, no hay información oficial sobre el estado del conductor, si fue trasladado a algún centro de salud, si hay otros ocupantes involucrados o si existió un segundo vehículo en el siniestro. El silencio institucional es, en sí mismo, un dato.
La avenida Jorge Newbery es una de las vías de acceso más transitadas del corredor Rosario-Funes, especialmente en horario pico. Un accidente de estas características en ese tramo no solo genera riesgo para los ocupantes del vehículo: los restos esparcidos sobre la calzada representan un peligro concreto para el resto del tránsito. Que la escena haya permanecido sin control policial durante al menos una hora es, cuanto menos, una falla que merece explicación.
Los detalles que faltan —quién manejaba, adónde fue, por qué nadie dio aviso o por qué la policía tardó tanto— son exactamente las preguntas que las autoridades deberían estar respondiendo ahora mismo.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Esa avenida es un desastre hace años. Pero que no haya un patrullero en una hora con esa camioneta destruida en el medio de la calle... eso ya es otra cosa. ¿Dónde estaba la policía?
Seguro que si era un Fiat 147 ya tenían tres patrulleros y un móvil de tránsito. Pero con una camioneta de alta gama... silencio total.
El conductor se fue caminando y nadie lo vio. En Rosario pasan estas cosas y nadie se sorprende ya.
No seamos mal pensados, capaz el conductor estaba herido y lo llevaron en un auto particular antes de que llegue la ambulancia. Eso pasa.
@Romina si lo llevaron herido, igual la policía tiene que estar. No hay excusa.
Una F-150 Raptor no es cualquier auto. Eso vale una fortuna. Alguien sabe de quién era?
esa camioneta vale como 3 departamentos y la dejaron tirada en la calle jajaja algo raro hay ahi
Paso por esa avenida todos los días para ir al trabajo. Es una zona complicada, hay mucha velocidad y poca señalización. No me sorprende que pase esto, me sorprende que no pase más seguido.
Los airbags desplegados y el tipo se fue caminando? O estaba muy bien o estaba muy mal. Espero que haya aparecido en algún hospital.
70 metros arrastrándose después del impacto... eso es una película. Cómo quedó la columna de luz?
El problema de fondo es la velocidad en esa avenida. No hay control, no hay radares, no hay nada. Y después nos sorprendemos.
Ojalá que el conductor esté bien. Más allá de todo lo demás, primero está la vida de las personas.
Una hora sin policía. UNA HORA. Y después nos hablan de seguridad vial. Una vergüenza.