Son 23 días que la familia de Micaela Albornoz vive en una angustia que no para de crecer. La rosarina de 32 años, oriunda de Villa Manuelita, salió de su casa el 24 de junio y desde entonces nadie de su entorno sabe con certeza dónde está. Pero en las últimas horas, la investigación dio un giro concreto: hay un detenido, hay un video, y hay una pregunta que queda flotando en el aire.
Según informó Telenoche (El Tres) tras acceder a los datos de la pesquisa, un hombre fue demorado en la ciudad de Córdoba como sospechoso de haber utilizado la tarjeta de débito de Micaela en un cajero automático. El sujeto, que tiene domicilio tanto en Santa Fe como en la provincia vecina, fue identificado gracias a las cámaras de seguridad del banco. Al ser interrogado, no negó nada: confesó que estuvo con ella y que le robó la tarjeta, con la que realizó distintos movimientos financieros.
Lo que más preocupa es lo que vino después de esa confesión: al momento de ser localizado, el hombre no estaba junto a Micaela. Nadie sabe dónde está ella ahora. Los investigadores de Rosario y Córdoba trabajan en conjunto para reconstruir el recorrido de la mujer en territorio cordobés y dar con su paradero.
Pero hay otro dato que sacude a la familia. Un video captado en la terminal de ómnibus de Córdoba el 30 de junio a la medianoche muestra a una mujer sola que, pese a lucir un "pelo diferente", fue reconocida de manera contundente por sus seres queridos. En ese momento, agentes policiales presentes en la terminal le pidieron identificación. Ella dijo llamarse Micaela Albornoz. Existía un pedido de búsqueda de paradero activo. Y sin embargo, los oficiales la dejaron ir porque respondió sin inconvenientes y es mayor de edad.
¿Alcanza eso como criterio cuando hay una alerta activa y una persona con problemas de salud mental en juego? La familia claramente cree que no, y tiene razón en preguntarlo.
Porque ese es el núcleo del drama: Micaela padece problemas de salud mental, debe tomar medicación psiquiátrica de forma diaria y dejó en Rosario a una hija de dos años. Su entorno nunca creyó del todo en la hipótesis de la fuga voluntaria, y los hechos les van dando argumentos. Primero apareció parte de su indumentaria en el parque de la Independencia. Después fue vista en la terminal Mariano Moreno de Rosario. Luego los movimientos bancarios la ubicaron en Córdoba. Y ahora, un ladrón de tarjetas y un video de madrugada en una terminal de ómnibus.
La familia no se quedó quieta. Realizó numerosas manifestaciones en la calle exigiendo respuestas y reclamando que el Estado tome el caso con la urgencia que merece. Una mujer vulnerable, sola, sin medicación, en una ciudad que no es la suya. El tiempo corre y cada hora que pasa sin encontrarla pesa más.
La investigación está abierta y activa en ambas provincias. Queda esperar que el detenido aporte más datos sobre los últimos movimientos de Micaela y que las cámaras de Córdoba terminen de trazar el mapa de adónde fue esa noche del 30 de junio, cuando la policía la vio, le creyó, y la dejó seguir sola.

Comentarios (13)
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Cómo es posible que la hayan visto en la terminal, le pidieran documentos, y la dejaran ir sabiendo que había una búsqueda activa. Eso es una negligencia gravísima. Esa mujer necesita medicación psiquiátrica todos los días.
Entiendo la bronca pero la ley dice que si es mayor de edad y no está en peligro evidente no la pueden retener. El problema es la ley, no solo los policías.
Roberto, ¿y una persona con problemas de salud mental sola a la medianoche en una terminal no es 'peligro evidente'? Ponete en los zapatos de la familia.
Yo conozco a gente del barrio de ella. La familia está destrozada. La nena de dos años pregunta por la mamá. Ojalá aparezca bien.
El tipo que le robó la tarjeta tiene que dar todos los datos que sabe. Dónde la dejó, con quién estaba, adónde iba. Eso es lo que importa ahora.
Espero que el ladrón de la tarjeta hable y dé info útil. Si sabe algo y no dice, es cómplice de lo que le pueda pasar.
Esto me parte el alma. Una mamá sola, sin medicación, en otra ciudad. El Estado tiene que hacer más por estas situaciones. No puede ser que una persona vulnerable caiga en las grietas del sistema así.
Y encima le robaron la tarjeta. Pobre mujer, ya estaba en una situación vulnerable y encima se cruzó con un chorro.
Hay que difundir la foto por todos lados. Alguien en Córdoba la tiene que haber visto. Las ciudades grandes tienen muchos ojos si la gente está atenta.
¿Y las cámaras de la terminal de Córdoba no muestran para dónde salió esa noche? Eso debería ser lo primero que revisan.
La nota dice que los investigadores están reconstruyendo sus pasos, así que supongo que ya están mirando eso. Ojalá den con ella pronto.
Cada vez que hay una persona con problemas de salud mental involucrada, el sistema falla. No es la primera vez y no va a ser la última si no cambia algo estructural.
Fuerza a la familia. Que aparezca bien y pronto. Esa nena necesita a su mamá.