Lo silbaron antes de entrar. Lo ovacionaron cuando salió. Así de simple, y así de complicado, es el mundo de Jaminton Campaz en Rosario Central.
El colombiano fue el protagonista absoluto de la noche en el Gigante de Arroyito, donde el Canalla recibió a Aldosivi con un clima que prometía tormenta. Había murmullos en la previa, algunos silbidos que no auguraban nada bueno, y una tensión que se masticaba en las tribunas. Pero Campaz tiene esa cosa especial que tienen pocos jugadores: la capacidad de cambiar el aire de un estadio con una sola jugada.
En el primer tiempo fue el artífice del gol en contra que abrió el marcador. En el segundo, él mismo puso al equipo de Marcelo Almirón arriba en el tanteador. Dos intervenciones directas, dos momentos que transformaron los silbidos en una ovación cerrada. El Gigante, que lo había recibido con frialdad, terminó rindiéndole tributo.
Pero la noche no terminó ahí. Campaz habló, y lo que dijo no pasó desapercibido. "La mentalidad es muy importante. Vine a disfrutar y a jugar. Sabíamos que iba a ser difícil", arrancó el volante, que no esquivó el tema que todos querían escuchar: su futuro en el club.
"Cuando llegue la oportunidad de salir, lo haremos. La idea es salir bien", fue la frase que dejó en el aire. Sin drama, sin portazos, pero con una claridad que no deja mucho margen para la interpretación. Y remató: "Los silbidos son parte del fútbol, si es hora de salir, salimos". Difícil decirlo con más sangre fría.
¿Cuánto tiempo más va a estar Campaz en Central? Esa es la pregunta que flota en Arroyito desde hace semanas, y el propio jugador no la esquiva. Lo que sí queda claro es que mientras esté, va a jugar. Y cuando juega así, es muy difícil mirarlo con bronca.
En ese contexto, apareció la figura de Ángel Di María, que se convirtió en una pieza clave en la semana previa al partido. El Fideo, con la autoridad moral que le da su trayectoria y su vínculo con el club, habló con Campaz y lo convenció de seguir. "Lo convencimos por un partido más", dijo Di María con una sonrisa, y agregó: "Él está feliz, está bien".
La charla entre los dos fue más profunda que eso. "Le dije que decida lo que quiera, que lo íbamos a bancar", reveló el rosarino. Y Campaz, por su parte, no escatimó en elogios: "Hablé mucho con Ángel Di María y escucharlo ha sido un privilegio". Dos mundos distintos, una misma camiseta, y un momento que dice mucho sobre el vestuario que está construyendo Almirón.
La realidad es que Central tiene en Campaz a uno de los jugadores más desequilibrantes del fútbol argentino cuando está enchufado. El problema siempre fue la continuidad, la irregularidad, y ahora la sombra de una salida que parece inevitable en algún momento. Pero esta noche, en el Gigante, todo eso quedó en segundo plano. Primero fue el fútbol. Y el fútbol habló muy claro.

Comentarios (13)
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Cuando juega así no hay nada que decirle. El problema es que no siempre juega así. Ojalá se quede y mantenga este nivel, pero ya lo conocemos.
Los mismos que lo silbaban en el primer tiempo lo aplaudían al final. La gente es increíble. Bancalo siempre o no lo bances nunca.
Que Di María se haya tomado el tiempo de hablar con él dice todo del tipo que es. Liderazgo de verdad, no de redes sociales.
Se va, está clarísimo. 'Cuando llegue la oportunidad, salimos'... eso no lo dice alguien que quiere quedarse. Igual gracias por esta noche, Jaminton.
Yo no lo silbo nunca. Es de los pocos que cuando agarra la pelota pasan cosas. Ojalá la dirigencia haga el esfuerzo de retenerlo.
¿Esfuerzo de retenerlo? Si el tipo ya dijo que se va. Leé la nota, Graciela.
Leí perfectamente, Lucho. Dijo que si llega la oportunidad, no que ya la tiene. Hay diferencia.
La verdad que con Fideo en el vestuario el equipo tiene otra cabeza. Eso no tiene precio.
Almirón lo usó en el momento justo y le salió perfecto. Eso también es mérito del técnico, que sepa cuándo meterlo.
Igual me parece una falta de respeto decir en conferencia que se quiere ir. Jugá, cobrá y después te vas. No hace falta el anuncio.
Al contrario, prefiero que sea honesto a que te mienta en la cara. Por lo menos sabés con qué jugador contás.
Qué lindo que haya hablado bien de Di María. Se nota que hay buena onda entre ellos. Eso se transmite adentro de la cancha.
Mientras siga haciendo partidos así, que hable lo que quiera. Dos goles en una noche que arrancó con silbidos. Eso es carácter.