Lo que se conoció este lunes sobre el caso Cerimedo no deja margen para la duda: la fiscalía no solo pidió la prisión preventiva del exasesor de Javier Milei, sino que la obtuvo por el plazo máximo de 180 días. Un techo que los jueces no otorgan a la ligera.
El documento judicial es demoledor en su descripción. Según la fiscalía, Cerimedo dirigió una emboscada con el objetivo de asesinar a su propia novia. No fue un arrebato, no fue un accidente: fue, según los investigadores, una operación planificada. Y el móvil que encontraron los fiscales es el que más estremece: el embarazo de la víctima.
¿Cómo llegó un hombre que asesoraba al presidente de la Nación a estar en el centro de una investigación por tentativa de homicidio agravado? Esa es la pregunta que hoy recorre los pasillos judiciales y los grupos de WhatsApp por igual.
Cerimedo fue durante meses una figura visible del ecosistema libertario. Operador de redes, armador de narrativas digitales, hombre de confianza en la campaña que llevó a Milei a la Casa Rosada. Su caída no es solo personal: es política, y quienes lo conocían en el entorno presidencial ya empezaron a tomar distancia con la velocidad que solo da el instinto de supervivencia.
La medida cautelar de 180 días le da a la fiscalía tiempo para consolidar la investigación. En términos prácticos, significa que Cerimedo no va a salir en el corto plazo. Los fiscales entienden que existe riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación, dos requisitos que la ley exige para justificar una preventiva de esta magnitud.
El caso tiene una crueldad particular que va más allá de la política. Una mujer embarazada, según la acusación, fue el blanco de una emboscada organizada por el hombre que debería haberla protegido. Si la reconstrucción de los hechos que hace la fiscalía es correcta, estamos ante un nivel de frialdad que cuesta procesar.
Desde el entorno de La Libertad Avanza el silencio fue la respuesta más elocuente. Nadie salió a defenderlo públicamente. Nadie arriesgó capital político en un caso donde las evidencias, al menos las que trascendieron, parecen apuntar en una sola dirección.
La investigación sigue abierta. Los 180 días de preventiva son un reloj que corre para ambos lados: para la fiscalía, que tiene que construir el caso para ir a juicio; y para la defensa de Cerimedo, que va a intentar desmontar cada pieza de la acusación. Lo que está claro es que este proceso va a ser largo, mediático y políticamente incómodo para más de uno.
Porque cuando cae alguien del círculo de poder, siempre hay que preguntarse: ¿quién más sabía? ¿Quién miró para otro lado? Las respuestas, si es que llegan, van a tardar. Pero van a llegar.

Comentarios (13)
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Este tipo asesoraba al presidente y resulta que organizó una emboscada para matar a su novia embarazada. ¿Y nadie en el entorno de Milei sabía nada? Difícil de creer.
Che, que quede claro: hasta que no haya condena es inocente. La fiscalía acusa, no condena. Un poco de cabeza antes de linchar.
Nadie lo condenó, dije que es difícil creer que nadie sabía. Leer antes de responder.
Lo que más me impacta es el móvil. El embarazo. Una mujer embarazada como blanco. Eso no tiene nombre.
Y los mismos que lo aplaudían en Twitter ahora no aparecen. Todos desaparecidos. Cobardes.
180 días de preventiva es mucho tiempo. Ojalá la fiscalía use ese tiempo bien y no se les caiga el caso como pasó con otros.
Periodismo amarillista de manual. Ni siquiera tienen condena y ya lo tratan de asesino. Esto es lo que pasa cuando la política se mezcla con la Justicia.
Rodrigo, ¿y la mujer embarazada? ¿Esa no te importa? Siempre defendiendo al poderoso.
Me importa, pero también me importa el debido proceso. No es tan difícil tener las dos cosas en la cabeza.
Esto le pasa a Milei por rodearse de gente sin ningún tipo de filtro. Primero la motosierra, ahora esto.
igual che, que el tipo haya sido asesor no lo hace más culpable ni más inocente. el cargo no tiene nada que ver con el crimen.
Tiene razón Braian. Pero sí dice algo de quién elige para trabajar con él el presidente. Eso sí es relevante.
Espero que la víctima esté bien y que la Justicia funcione de verdad esta vez. Eso es lo único que importa acá.