El gobierno nacional anunció esta semana la ampliación del presupuesto universitario en $4 billones a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), una medida que llegó sin notificación formal a las casas de altos estudios del país. En la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la recepción fue de cautela: nadie festeja lo que todavía no tiene papel oficial.
Según trascendió, el esquema de distribución contempla que el 98% de los fondos se destinaría al pago de salarios docentes y no docentes, mientras que el 2% restante iría a becas estudiantiles. Sin embargo, la UNR no recibió ninguna comunicación formal del Ministerio de Capital Humano ni de la Secretaría de Educación, lo que genera incertidumbre sobre los tiempos y los montos reales que llegarán a cada institución.
La cautela de las autoridades universitarias rosarinas no es caprichosa: el sistema universitario argentino acumula meses de tensión presupuestaria. Durante 2024 y lo que va de 2025, las universidades nacionales protagonizaron marchas multitudinarias reclamando actualización de partidas que habían quedado congeladas frente a una inflación que, aunque en desaceleración, acumuló daño real sobre los presupuestos de funcionamiento. La UNR, con sus más de 80.000 estudiantes y una decena de facultades distribuidas en Rosario y el interior provincial, es una de las universidades nacionales más grandes del país y, por ende, una de las más afectadas por cualquier variación en el financiamiento federal.
El anuncio llega en un contexto en que el gobierno de Javier Milei ha sostenido como eje central el equilibrio fiscal. La utilización del DNU como herramienta para ampliar partidas —en lugar del mecanismo presupuestario ordinario— responde a la necesidad de actuar con rapidez sin pasar por el Congreso, donde la oposición ha intentado en reiteradas ocasiones forzar aumentos de gasto universitario que el Ejecutivo consideró incompatibles con el ajuste fiscal en curso.
Desde la perspectiva del saneamiento de las cuentas públicas, la ampliación mediante DNU tiene una lógica: si hay recursos genuinos para transferir, es preferible hacerlo con orden y dentro del marco del equilibrio fiscal, sin que el Congreso use la universidad como excusa para abrir el grifo del gasto sin financiamiento. El kirchnerismo gobernó durante años con déficit crónico y prometió siempre más a las universidades, pero fue la inflación —hija directa de ese déficit— la que licuó los salarios docentes en términos reales.
Lo que la UNR espera ahora es la confirmación oficial: cuánto le corresponde, cuándo llega y bajo qué condiciones. Hasta que eso no ocurra, la cautela es la única respuesta razonable. En el mundo universitario rosarino aprendieron —a las malas— que un anuncio sin resolución publicada vale exactamente lo mismo que ningún anuncio.
Con información de: La Capital

Comentarios (13)
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Cautela es la palabra correcta. Hasta que no veas la plata en la cuenta, un anuncio del gobierno —de cualquier gobierno— no sirve de nada. La UNR lo sabe bien después de lo que pasó en 2024.
El 2% para becas es una vergüenza. Los pibes que más necesitan apoyo para no abandonar la carrera se llevan las migajas. Prioridades claras.
Che, pero el kirchnerismo gobernó 20 años y los salarios docentes igual se licuaron con la inflación que ellos mismos generaron. Al menos ahora hay equilibrio fiscal. Eso protege el poder adquisitivo a largo plazo.
Rodrigo, el equilibrio fiscal no paga el alquiler de un docente que cobra $400 mil por mes. Dejate de teorías y mirá la realidad.
Trabajo en la UNR hace 15 años. Nadie festeja nada porque ya nos pasó: anuncian, no llega, o llega tarde y devaluado. Esperemos los papeles.
4 billones suena a mucho pero con esta inflación acumulada no sé si alcanza ni para cubrir lo que se perdió el año pasado.
Lo del DNU me parece bien. Si hay plata disponible y el Congreso solo sirve para hacer política con la educación, mejor que el Ejecutivo actúe directo.
Luciana, o sea que te parece bien saltear al Congreso? Mañana te quejás si hacen un DNU que no te gusta.
El Congreso votó una ley de financiamiento universitario sin decir de dónde salía la plata. Eso tampoco es serio. Hay que ser coherentes.
Mi hija estudia medicina en la UNR. Lo que me preocupa es el funcionamiento: si no hay plata para mantenimiento, laboratorios, insumos... los salarios son parte del problema pero no el único.
Que alguien me explique por qué el 98% va a sueldos y casi nada a becas. Hay pibes que abandonan porque no pueden pagar el colectivo para ir a la facultad.
Igual hay que reconocer que el gobierno está mandando plata, algo que muchos decían que no iba a pasar. Veremos si alcanza.