La negociación paritaria del segundo semestre en Santa Fe arrancó sin oferta sobre la mesa. Este jueves, el gobierno provincial recibió a los gremios estatales y docentes en una primera ronda que duró poco más de una hora y terminó en cuarto intermedio hasta el martes 21 de julio, cuando se espera que el Ejecutivo presente un esquema concreto de incrementos salariales.
Por la mañana se sentaron con los funcionarios los representantes de ATE y UPCN, y por la tarde fue el turno de los gremios docentes: Amsafé (escuelas públicas), Sadop (privadas), UDA y Amet (escuelas técnicas). Este viernes, la ronda continúa con el sector salud: a las 9.30 estaban convocados Amra y Siprus.
Del lado del Ejecutivo participaron los ministros de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia; de Economía, Pablo Olivares; de Trabajo, Roald Báscolo; y de Educación, José Goity, además del secretario de Vinculación Institucional, Julián Galdeano, y la secretaria de Recursos Humanos, Malena Azario. Una mesa de peso político que refleja la importancia que el gobierno de Maximiliano Pullaro le asigna a cerrar un acuerdo sin conflicto.
El punto de partida de la discusión es la paritaria del primer semestre, que cerró con una suba escalonada de 12,5% y un piso mínimo de 170.000 pesos para todas las categorías. El problema es que la inflación acumulada en ese período, según el instituto estadístico provincial Ipec, llegó al 17,1%, con un dato de junio de 1,7%. La brecha entre salarios y precios que reclaman los sindicatos es de 4,6 puntos porcentuales, y esa diferencia también entra en la negociación del segundo semestre.
La secretaria general del Ministerio de Educación, María Martín, salió a disputar ese diagnóstico. Pidió que la discusión se haga «sobre bases comunes» y comparando recibos de sueldo entre períodos, no solo aumentos nominales. Según la funcionaria, un maestro de grado pasó de poco más de un millón de pesos en febrero a 1.300.000 pesos en la actualidad, lo que equivale a un incremento del 30%. Ese cálculo incluye el impacto del piso mínimo de 170.000 pesos, que en términos porcentuales beneficia más a las categorías más bajas. Aun así, Martín reconoció que «la situación del país es difícil» y prometió que el gobierno seguirá «haciendo un esfuerzo para acompañar el proceso inflacionario».
Del lado sindical, las posiciones fueron dispares. ATE y UPCN valoraron el clima del encuentro y se mostraron optimistas de cara al martes. Ambos gremios remarcaron que quieren mantener los pisos mínimos garantizados, que consideran una herramienta clave para proteger a los trabajadores de menor categoría. En cambio, Amsafé fue más dura. Su secretario general, Rodrigo Alonso, rechazó la versión oficial de que los salarios docentes «le ganaron ampliamente a la inflación» y sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo en el primer semestre fue de entre un 5% y un 7%. Pero el dato más contundente que aportó Alonso es el acumulado: según el gremio, el deterioro salarial desde diciembre de 2023 ronda el 35%.
El pliego de Amsafé va más allá de los números del semestre. El gremio reclama una cláusula de actualización automática de salarios —que el gobierno rechazó de plano—, la recuperación del poder adquisitivo perdido en el primer semestre, el pago de la deuda paritaria 2023, la derogación del presentismo y del aporte solidario a jubilados, el pago simultáneo de aumentos para activos y pasivos, y la conformación de mesas técnicas para discutir temas laborales y previsionales, incluyendo el nuevo sistema de control de licencias médicas.
La negativa oficial a incorporar una cláusula gatillo no sorprende: es una posición que los gobiernos provinciales han sostenido de manera consistente, argumentando que indexar salarios automáticamente alimenta la espiral inflacionaria. El debate de fondo, sin embargo, es el mismo de siempre: quién absorbe el costo de la inflación, el trabajador público o el fisco provincial. Con el Mundial de fútbol como telón de fondo —la próxima reunión fue pautada para después de que Argentina dispute su próximo partido—, el martes 21 será la fecha clave para saber si hay oferta o si la tensión escala.
Con información de: El Ciudadano, Rosario3.

Comentarios (14)
Deja tu comentario
35% de pérdida desde diciembre de 2023 y el gobierno dice que les ganaron a la inflación. Alguien está mintiendo, y sospecho que no es Amsafé.
Che, pero el gobierno tiene razón en un punto: comparar solo el porcentaje de aumento sin ver el recibo real es trampa. El piso de 170 mil pesos ayudó mucho a los que menos ganan. No todo es blanco o negro.
Tomás, el piso ayuda a los de abajo, sí, pero eso no tapa que los salarios docentes en general siguen muy por debajo de la inflación acumulada. Son dos cosas distintas.
Trabajo en una escuela pública hace 15 años. El sueldo no alcanza. Punto. Que me vengan a decir que ganamos a la inflación es una burla.
Y mientras tanto el martes tienen que esperar porque hay Mundial. Prioridades claras, che.
La cláusula gatillo la piden todos los gremios pero nadie explica que indexar salarios es una de las razones por las que la inflación no baja. Si queremos estabilidad, en algún momento hay que cortar esa lógica.
Lisandro decime una cosa: ¿y mientras cortamos esa lógica quién le paga el alquiler al docente? ¿El mercado?
No dije que no haya que aumentar, dije que la indexación automática no es la solución. Se puede negociar cada semestre con datos reales. Eso es lo que propone el gobierno.
ATE y UPCN salieron contentos y Amsafé salió peleando. Siempre igual. Los docentes son los que más se la bancaron estos años y los que menos reconocimiento tienen.
Pullaro armó una mesa con cuatro ministros para la reunión. Algo de voluntad política hay. Ahora hay que ver si el martes aparece la plata o solo más palabras.
Mi marido es empleado estatal y dice que el ambiente en la reunión fue bueno. Esperemos que el martes haya una propuesta decente y no tengamos que llegar a un paro.
La deuda paritaria 2023 todavía sin pagar. Eso es lo que más me indigna. Tres años después y siguen debiendo.
Desde el punto de vista fiscal, Santa Fe es una de las provincias que mejor administró sus cuentas en los últimos años. El problema es que la inflación nacional se come cualquier esfuerzo local. La discusión de fondo es en Buenos Aires, no en Santa Fe.
Hernán, muy lindo el análisis macro pero mi sueldo de maestra no llega a fin de mes. Gracias.